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Hawa Mahal: el Palacio de los vientos en la India construido para guardar un tesoro

Buena Vida

Por: pijamasurf - 08/17/2018

Un palacio sin igual en el mundo

La India es, probablemente, uno de los lugares más enigmáticos del planeta, en buena medida por la antigüedad y la diversidad de su cultura. Por mucho tiempo fue habitual referirse a la India como un “subcontinente” por la superficie de su territorio y el número de sus habitantes, pero también porque si bien es un país, en su interior conviven decenas de lenguas distintas, al menos tres religiones de envergadura, el pasado ancestral y la influencia del colonialismo inglés, entre muchas otras circunstancias. En ese sentido la India es, sin duda, un polo notable de curiosidad y atracción.

Entre los muchos puntos de interés que se pueden encontrar ahí, en esta ocasión elegimos uno de los edificios más hermosos jamás construidos. Se trata del Hawa Mahal o “Palacio de los vientos”, una joya arquitectónica construida a finales del siglo XVIII en Jaipur, Rayastán, al norte de la India.

El edificio debe su nombre sobre todo a su fachada, una impresionante sucesión de 953 ventanas en forma de nichos (llamadas “jharokhas”) que a la distancia ofrecen la vista de una celosía cuidadosamente labrada y en la funcionalidad del edificio, tuvieron como propósito permitir a las mujeres del harem del rajá mirar hacia la calle pero sin que ellas fueran vistas, según la costumbre del “purdah”, que manda preservar a las mujeres de la mirada de hombres que no sean su esposo o sus parientes.

El Palacio de los vientos fue construido a instancias del rajá Sawai Pratap Singh, quien visitó una vez el Khetri Mahal en Jhunjhunu y quedó vivamente impresionado por un detalle de su arquitectura: se trataba de un palacio sin puertas ni ventanas que pudieran cerrarse. En el Khetri Mahal se adoptó este sistema sobre todo para hacer circular el aire y ofrecer, así, una ventilación adecuada en todo el lugar. 

En el caso del Hawa Mahal el diseño corrió a cargo de Lal Chand Usta, quien sin duda tomó en cuenta las características del Khetri Mahal pero para la fachada se inspiró especialmente en las representaciones de la corona de Krishna, una de las deidades más veneradas del hinduismo.

Sin duda, se trata de un lugar impresionante, ejemplo de lo mucho que la India tiene reservado al visitante curioso (no importa si nuestros viajes los realizamos, de momento, a través de una pantalla).

 

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Por: pijamasurf - 08/17/2018

Claudio Naranjo, uno de los sabios de nuestra época, habla sobre los problemas hondos de nuestra existencia

Claudio Naranjo es uno de esos grandes sabios que son sabios porque realmente trascienden la mera intelectualidad y llevan el conocimiento a la vida, hacen de la vida un arte, viven libres y ayudan a vivir a los demás. Educado en Harvard y en otras universidades de lo más alto del mundo académico, fue alumno de Fritz Perls, fundador de la terapia Gestalt, pero luego fue más allá de esto y trabajo con chamanes -fue amigo de Castaneda- y estudio budismo zen y budismo tibetano. Naranjo fue uno de los pioneros en la terapia con psicodélicos, que actualmente vive un renacimiento. Por su parte, ha fundado el programa SAT y trabajado con la técnica del eneagrama y la terapia Gestalt.

En una entrevista con la cadena Russia Today, Naranjo habló sobre el trance que vivimos actualmente, embebidos en una educación que sólo nos enseña a competir y conquistar pero no a amar y desarrollar una vida interna sensible a la belleza. Una educación enfocada en la razón y no en el corazón y el instinto -Naranjo llama a una educación para "tricerebrados", no sólo para el cerebro racional-. El terapeuta chileno sugiere que existía una sociedad precivilizada más colaborativa que competitiva, y que en la actualidad vivimos en un mundo en el que se ha "prohibido lo primitivo". Con esto se reprime también el instinto, la espontaneidad del cuerpo, lo que en otra parte llama lo dionisíaco, ese contacto directo con la fuente de la vida, con el torrente existencial.

El problema de nuestro sufrimiento, de nuestra neurosis universal -diagnosticada ya por Freud- parte de nuestra infancia; ejercemos violencia contra los niños y les proyectamos la dureza que cargamos con nosotros, dice Naranjo, quien define a un niño como "un ser que nació libre que poco a poco es domesticado a través del miedo... la palabra que más escucha el niño es el 'no'". Más que comprender, los padres amenazan y reprueban para educar. Naranjo ve con admiración lo que decía Dostoyevski, quien, a causa del enorme respeto que sentía por los niños, les decía siempre la verdad.

Un tema importante tiene que ver con la noción que heredamos en parte de la idea del pecado original, de que existe una maldad que se debe detener o reprimir. Así, los padres intentan reprimir los brotes incivilizados, la energía indómita y la exploración natural de los niños. Los padres sucumben a la tentación de hacerse respetar, de sentir que mandan. El sentido de la máxima religiosa "Honrarás a tus padres", dice Naranjo, es el amor, no la autoridad.

Si el problema está en la educación, entonces está también en los educadores, en los padres. Según Naranjo, los padres no suelen tener una plenitud de amor para darle a sus hijos. Es necesario que las personas tengan una búsqueda personal hacia la plenitud, para que puedan vertir ésta en los demás. La solución para acabar con este ciclo de amargura y represión parece estar en lo que Naranjo llama una "retribalización sanadora". De acuerdo con sus observaciones, actualmente la psicoterapia progresa más en las técnicas grupales, pues es con los otros que se abandonan los patrones de la infancia y se puede procesar el pasado y resignificarlo. Las relaciones íntimas y sinceras con otras personas nos estimulan a "no desconocer la verdad propia, a no hacernos ciegos de lo que nos está pasando".