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Luna llena en Capricornio 28 de junio 2018: "luna de fresa" en conjunción con Saturno

AlterCultura

Por: pijamasurf - 06/27/2018

Luna llena en el signo de la cabra en conjunción con Saturno, el planeta "maléfico"

Este 28 de junio a las 06:53 de la mañana, hora de la Ciudad de México (11:53 tiempo universal), será la luna llena del mes de junio, conocida como "la luna de fresa" en los países anglosajones.

El momento exacto de la luna llena ocurre en la constelación de Capricornio y en oposición al Sol en Cáncer. Además, esta luna llena tendrá una alineación o conjunción con Saturno, también en Capricornio. Saturno podrá apreciarse al ojo desnudo en la parte oeste del cielo nocturno.

Astrológicamente, se considera que la luna toma la cualidad del signo zodiacal que atraviesa en su movimiento aparente. En este caso, Capricornio es tradicionalmente un signo desfavorable para la luna: mientras que la luna está astrológicamente ligada a las emociones, a la humedad, el crecimiento, el cambio, etc., Capricornio, regido por Saturno, es un signo seco, frío y ligado al cálculo mental, la disciplina, la seriedad, la constancia y la reserva. 

Por otra parte, la luna llena es considerada un período de máxima energía en el mes lunar, algo que se observa en textos de hace miles de años, como el Clásico interior del emperador amarillo, un texto capital de la acupuntura china. 

Se cree que el nombre "luna de fresa" sencillamente hace referencia al tiempo de la cosecha. 

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Solsticio de verano, 21 de junio 2018: el día más luminoso del año

AlterCultura

Por: pijamasurf - 06/27/2018

El 21 de junio a las 05:07 horas ocurrirá el solsticio de verano en el hemisferio norte y el solsticio de invierno en el hemisferio sur, una fecha sumamente significativa

El jueves 21 de junio tendrá lugar el solsticio de verano, el día más luminoso del año en el hemisferio norte y el inicio oficial del verano. El momento exacto en el que el Sol se acerca más al cenit ocurrirá a las 05:07 horas de la madrugada, hora de la Ciudad de México (a las 10:07am, tiempo universal). En el centro de México el día durará 13 horas con 25 minutos, y en otras partes del mundo, como en Rusia, esto puede extenderse mucho más. Desde este momento el Sol iniciará un "descenso" hasta culminar en el solsticio de invierno en diciembre, el día más oscuro del año.

En el hemisferio sur este mismo momento significará el solsticio de invierno, el día más oscuro, que da inicio al invierno.

Los solsticios y equinoccios son los grandes pivotes del año; antiguamente servían para organizar los ciclos de la agricultura y solían estar ligados a diferentes mitos y festividades religiosas, algo de lo cual todavía podemos apreciar ciertos rasgos. Esta fecha sigue congregando a personas en sitios arqueológicos como Stonehenge o Chichén Itza, donde la arquitectura toma en cuenta los solsticios y pueden apreciarse diferentes alineaciones.

El solsticio de verano es (o era) para muchas culturas el tiempo de la cosecha, de la fruición de lo que se sembró, pero no sólo materialmente sino también espiritualmente, habiendo un paralelo arquetípico entre la conciencia o el espíritu y la luz. Era también, entonces, una fiesta de la fertilidad -siendo el Sol el símbolo de la energía creativa- en la que tradicionalmente se rendía culto a divinidades ligadas a la agricultura. Se confunde e interpenetra esta fecha en la tradición cristiana con la Fiesta de San Juan, quizás de manera similar a como el sincretismo religioso romano mezcló la Navidad (y las saturnalias) y el solsticio de invierno. Entre las religiones paganas y sus versiones new age, se celebra el llamado Midsummer. 

Como solemos mencionar en estas fechas, los equinoccios y los solsticios nos recuerdan que vivimos en un tiempo específico, no sólo en el Cronos, el tiempo mecánico, compuesto solamente de unidades idénticas, sino en el Kairós de los griegos, el tiempo oportuno, el tiempo cualitativo. Hay un tiempo para sembrar, un tiempo para cosechar, un tiempo en el que es más propicio construir algo nuevo, un tiempo en el que es más propicio conservar lo que se tiene, tiempos para explorar, tiempos para guardarse, tiempos para luchar, tiempos para descansar. Todo bajo el cielo tiene un tiempo adecuado para su propósito, como dice el texto bíblico. Esta conciencia resulta un tanto extraña para el habitante moderno de la ciudad, que no convive mucho con los ciclos naturales y está acostumbrado a que todas las cosas estén igualmente disponibles los 365 días del año. Por ello el recordatorio: la existencia se vuelve más rica y cobra más sentido cuando el individuo la concibe como ritmo y como un lograr entrar en armonía con el cosmos. Estas fechas son oportunidades para hacer una "alineación y balanceo".