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La hipocresía de Silicon Valley: diseñan aparatos adictivos y meten a sus hijos a escuelas que prohíben su uso

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 06/08/2018

Ejecutivos de Google meten a sus hijos en escuelas libres de pantallas.

Hace algunos años se dio a conocer que Steve Jobs casi no dejaba que sus hijos usaran el iPad, siendo él mismo un padre low-tech. Esta información generó cierta controversia, pues (según se argumentaba) la empresa de Jobs diseñaba y promovía sus productos en todo el mundo con la intención de que fueran utilizados todo el tiempo. Esta doble moral, por así decirlo, sólo se ha vuelto más pronunciada en los últimos años. En un artículo anterior mecionamos que muchos de los ejecutivos de Silicon Valley estaban abandonando las redes sociales y desconectándose de los gadgets, conscientes de los efectos negativos que producen en términos de atención. Ahora, un artículo del New York Times revela la tendencia entre diversos ejecutivos de tecnología de meter a sus hijos a escuelas Waldorf, donde se les prohíbe usar gadgets.

Según escribe Gal Beckerman, la escuela Waldorf de Peninsula, en "el corazón de Silicon Valley", es el lugar predilecto de los ejecutivos de Google, justamente porque allí los niños aprenden a tejer, escriben con gis, interactúan con la naturaleza y demás y, sobre todo, porque no hay pantallas: "ni una sola pieza de multimedia interactiva" es parte del contenido educativo. Es como una especie de idilio fuera del sistema. 

El sistema Waldorf, basado en la filosofía de Rudolf Steiner, es diametralmente opuesto a los valores que representa la tecnología digital dentro de la economía del consumo y la gratificación inmediata. 

No se puede dejar de notar una cierta hipocresía, ya que esto es al menos un reconocimiento de que estas tecnologías deberían ser controladas o moderadas. Hoy en día el lujo ya no es vivir donde existen pantallas y aparatos, es poder vivir en espacios libres de ellos para poder desintoxicarse o desarrollarse naturalmente.

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Las posibles explicaciones de por qué las personas tienen una dependencia por agarrar sus teléfonos mientras caminan son fascinantes

El hombre moderno tiene ya una especie de apéndice de su cuerpo: el teléfono celular, llamado paradójicamente smartphone. En un estudio reciente, realizado por investigadores de la Universidad de Illinois, se analizó a más de 3 mil personas mientras caminaban por las calles de París. El estudio tiene el insidioso título "The Phone Walkers: A study of human dependence on inactive mobile devices". Hay una cierta ironía en "la dependencia humana a los aparatos móviles inactivos".

En suma, el 30% de los hombres caminan con un teléfono en la mano, y el 37% de las mujeres. Sin embargo, cuando hombre y mujer caminan juntos, el número desciende a 18%; cuando personas de ambos sexos caminan juntos, el número es más alto que cuando caminan con personas del mismo sexo. Esto sugiere que al menos las parejas sienten menos la necesidad de estar tocando su teléfono; una inferencia posible al respecto es que usamos los teléfonos como herramientas para alcanzar lo que realmente queremos, que es caminar tomados de las manos. Los celulares se vuelven herramientas o quizás, más aún, sustitutos y muletillas de eso.

Los autores hacen diferentes interpretaciones sobre esta necesidad de tomar el teléfono. Una de ellas señala que ya que nuestras vidas sociales enteras están en el teléfono, tenerlo en la mano es una forma de sentirse conectado. Otra interpretación más elemental es que simplemente sentimos ansiedad cuando nos separamos del teléfono, y manipularlo evita esta ansiedad. Otra más es la hipótesis de que la tecnología le da confianza a las personas, ya sea para sentirse seguros o para presumir y recibir atención, gracias a nuestros fabulosos aparatos.

Los investigadores notaron que la gente caminaba con sus teléfonos en la mano pese a tener bolsas o accesorios donde podrían guardarlos, por lo que descartan la posibilidad de que simplemente se trate de utilidad y afirman que existe una dependencia a este respecto.

 

Imagen: tecmundo.com.br