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Camille Paglia, polémica académica 'feminista', sostiene que el patriarcado no existe en Occidente

Política

Por: pijamasurf - 04/11/2018

Una controversial entrevista con Paglia, una brillante y polémica autora, anatema del feminismo

Camille Paglia es una figura compleja, sin duda brillante pero polémica. Su obra Sexual Personae es uno de los libros de psicología, estudios críticos y critica literarias más interesantes e inteligentes que se han escrito en los últimos años. Allí analiza los arquetipos de Dioniso y de Apolo en la literatura y sus encarnaciones diversas, incluyendo numerosas figuras femeninas de la historia. Paglia estudió en Yale y fue gran admiradora de Susan Sontag, ávida lectora de Simone de Beauvoir (considera que El segundo sexo es el mejor texto feminista), es abiertamente lesbiana y se ha definido como feminista en reiteradas veces. Dicho eso, Paglia es una de las figuras intelectuales más criticadas por el movimiento feminista, algo así como la diabólica encarnación del antifeminismo y abominable introyección del heteropatriacado, según algunas críticas. No hay duda de que las palabras de Paglia son polémicas, sin duda criticables, y a la vez también es innegable que es una persona brillante. En una reciente entrevista con el periódico El Mundo expresó que no cree en la existencia del patriarcado y que el movimiento feminista está siendo tomado por una forma radical de antimasculinidad. Dejemos mejor a las lectoras y lectores que formen su propia opinión:

 

Entrevistadora: Se habla de la brecha salarial...

Paglia: No sé cómo es en España, pero en EEUU desde Kennedy, por ley, se le tiene que pagar lo mismo a un hombre y a una mujer si hacen el mismo trabajo.

E: Tenemos la misma ley en España desde 1980.

P: Mire, yo soy una feminista igualitaria. Eso es que exijo un trato equitativo para hombres y mujeres en todos los ámbitos. Y si una mujer hace el mismo trabajo que un hombre, le tienen que pagar lo mismo. Sin embargo, ahora las feministas se apoyan en no sé cuántas estadísticas para afirmar que las mujeres en general ganan menos que los hombres. Pero esos gráficos son fácilmente rebatibles. Las mujeres suelen elegir trabajos más flexibles (y, por lo tanto, peor pagados) para poder dedicarse a sus familias. También prefieren los trabajos que son limpios, ordenados, seguros. Los que son sucios y peligrosos se los suelen endosar a los hombres, que también suelen estar más presentes en áreas más comerciales. Tienen una vida mucho más desordenada pero eso, por supuesto, se remunera.

E: En España la brecha empieza con el nacimiento del primer hijo.

P: Lo que es evidente es que las mujeres tienen también derecho a elegir diferentes caminos. Y a lo mejor para muchas mujeres el trabajo no es tan importante.

E: Para otras mujeres sí que lo es.

P: Pero hay otras muchas que prefieren un trabajo más flexible para pasar más tiempo con sus hijos y no dejarlos al cuidado de extraños. El problema del feminismo es que no representa a un amplísimo sector de las mujeres. Por eso se ha centrado en la ideología y en la retórica antimasculina en lugar de hacerlo en el análisis objetivo de los datos, de la psicología humana y el significado de la vida. No creo que la carrera laboral deba ser lo más importante de la vida de una persona. Si permites que tu trabajo defina tu personalidad es que eres un enfermo. La vida humana está dividida en la vida privada y en la pública. Y es muy importante desarrollar la vida familiar, afectiva... Centrarse sólo en la vida pública puede ser propio de personalidades distorsionadas. Por eso las nuevas generaciones en EEUU se atiborran de antidepresivos. Identifican la vida con el trabajo y eso sólo te puede hacer sentir miserable.

[...]

E: ¿Y el heteropatriarcado?

P: No existe. Es una estupidez que descalifica cualquier análisis. En Occidente, las mujeres no viven en ningún patriarcado.

E: A menudo usted recalca que en EEUU las mujeres de la frontera, del oeste, obtuvieron el derecho al voto antes que las cultivadas señoras de la costa este.

P: En las sociedades agrarias, más familiares, los hombres miraban a las mujeres más como sus iguales porque hacían mucho trabajo físico. En Nueva York las mujeres eran delicadas y llevaban corsé y tomaban el té. Las mujeres trabajadoras tratan más como iguales a sus hombres y les hablan más claro que esas mujeres de clase media y alta que son incapaces de lidiar con su jefe en la oficina. Se debe a que están educadas para comportarse de una forma burguesa, para moderar su voz, para complacer, para ser pasivas. Por eso yo llamo a mi feminismo un feminismo de la calle. Yo creo en las mujeres fuertes, que son capaces de crecer y protegerse solas. No en las que corren a refugiarse en las leyes o en un comité...

 

Lee toda la entrevista en El Mundo

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Documentos revelan que al menos tres expresidentes mexicanos trabajaron para la CIA

Política

Por: pijamasurf - 04/11/2018

Documentos desclasificados muestran que expresidentes mexicanos fueron parte de una red de espionaje y recibieron dinero de la CIA

Algo que ya se sospechaba por la investigación de algunos periodistas, ha sido confirmado recientemente. Documentos desclasificados por el gobierno de Donald Trump en relación al asesinato del presidente Kennedy en Estados Unidos muestran paralelamente que al menos tres expresidentes de México trabajaron para la CIA dentro de una red de espionaje.

Esta información habría sido restringida en los 90 para proteger al gobierno mexicano dentro del sexenio de Ernesto Zedillo, según revelaron los mismos cables. El juez federal John R. Turnheim dijo que los detalles operativos de esta red de inteligencia fueron reservados porque:

Publicar cómo un gobierno extranjero comparte inteligencia con la CIA puede ser controvertido, y creo que eso les preocupaba, porque el partido político que estaba en el poder en México en los años 90 era el mismo que había estado en poder en los 60.

El periodista Raymundo Riva Palacio explica:

La divulgación de esos documentos posiblemente cambiaría la historia de México, al conocerse de manera oficial el nivel de subordinación del presidente Adolfo López Mateos al legendario jefe de la CIA en México, Winston Scott, quien lo reclutó como un activo de la agencia, como lo hizo con los presidentes Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría. No sólo se podría haber desplomado el gobierno mexicano, sino que López Mateos podría haber sido destituido por el único delito por el cual se le puede juzgar: traición a la patria.

La información revela que los expresidentes Adolfo López Mateos (LITENSOR), Gustavo Díaz Ordaz (LITEMPO-2) y Luis Echeverría (LITEMPO-8) contaban con nombres de agentes con los cuales eran identificados por la Agencia Central de Inteligencia. Asimismo, estaba involucrado Fernando Gutiérrez Barrios, jefe de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) hasta 1970 y Miguel Nazar Haro, también jefe de DFS.