*

X

¿Por qué parece tan difícil hacer amigos después de los 30?

Salud

Por: pijamasurf - 03/29/2018

Este fenómeno es palpable, explica Laura L. Carstensen, profesora de psicología y directora del Stanford Center on Longevity de California –EEUU–, pues las personas tienden a envejecer con los amigos más cercanos de la juventud y a interactuar menos con personas nuevas

Cuando se habla de la amistad, surge probablemente en la mente la imagen de nuestro mejor amigo o la de dos personas, una encima de la otra en forma de “caballito”, riéndose ante la cámara. Son, quizá, imágenes de personas jóvenes y que evocan el sabor de la ligereza jovial, la libertad sin obligaciones, la risa sincera. Sin embargo, uno comienza a ver a su alrededor, ya con 30, 40 o 50 años, y se da cuenta no sólo de que algunos y muy pocos viejos amigos continúan ahí al lado, sino también de que hacer amigos se vuelve cada vez más difícil conforme pasan los años.

Este fenómeno es palpable, explica Laura L. Carstensen, profesora de psicología y directora del Stanford Center on Longevity de California –EEUU–, pues las personas tienden a envejecer con los amigos más cercanos de la juventud y a interactuar menos con personas nuevas. Esto ocurre como si los individuos tuviésemos un despertador en nuestro interior, el cual suena cuando cumplimos 30 y nos hace darnos cuenta de que “necesitamos enfocarnos en lo que nos es más importante a nivel emocional”. Es decir, “ya no estás tan interesado en salir tan seguido a fiestas, estás interesado en pasar tiempo con tus hijos”.

Por su parte, Rebecca G. Adams, profesora en sociología y gerontología de la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro –EEUU–, explica que conforme cambian las condiciones externas se vuelve cada vez más difícil que colinden tres factores básicos para la amistad: la proximidad, la repetición sin planificar de las interacciones y la seguridad para confiar en la otra persona. “Esta es la razón por la cual muchas personas conocen a sus amigos de toda la vida en la universidad”. Pues, de acuerdo con sus observaciones, en el mundo profesional “la proximidad” es difícil de mantener, ya que los colegas son reasignados, cambian de empleo o simplemente hay rasgos de competencia por el mejor puesto; además, “las diferencias en los estados profesionales y la entrada económica pueden complicar la situación”.

Otro factor que complica la amistad en la edad adulta, señala asimismo Kara Baskin, periodista de Boston, es el emparejamiento. Desde que se tiene una pareja, las amistades que se eligen se hacen por los dos –la pareja y uno–. Es decir, “no sólo estás preocupado por si le agradas a la otra persona y a su pareja, también por si tu propia pareja les agrada”. Ello, sin mencionar cuando se conoce a los padres de los amigos de los hijos: te encuentras obligado a entablar un vínculo con alguien que no elegiste tú sino tus hijos, bajo su propio criterio de infancia. Inclusive, este tipo de socialización promueve buscar cada vez más la soledad y el acompañamiento de la familia: uno no para de cuestionarse si es este el tipo de amistades que se desean.

Finalmente, otro factor que vuelve rara la vinculación durante la adultez es el aprendizaje conseguido mediante el autodescubrimiento: uno aprende a ser más selectivo con las personas y cosas que se encuentran a su alrededor. Uno simplemente decide alejarse de la toxicidad, la manipulación, el drama y los egomaníacos. Parece, incluso, que una vida en solitario es más fácil, tranquila y realista: uno se da cuenta de que los modelos de amistad –aquellos que establecen que el amigo es como un hermano a quien se le debe lealtad por sobre todas las cosas– llegan a superar la capacidad de la realidad. De hecho, en palabras de Brian Koppelman, escritor y codirector de Solitary Man (2010):

Cuando eres más joven, se define lo que realmente significa ser amigos en una forma más seria. Mis ideas de amistad se construyeron a través de 'El padrino' y 'Diner'. Tus amigos eran tus hermanos y cualquier cosa que no fuera lealtad total a toda costa podía resultar en una ruptura de la relación. Pero conforme envejeces, te das cuenta de que ese modelo es irreal. Y para ese punto, ya has tenido que experimentar amistades fallidas. Así que tienes que aprenden a equilibrar las responsabilidades entre el trabajo, la familia y los amigos que quedan, y volverte más cauteloso a la hora de conocer a nuevas personas. […] Y a veces es mucho más fácil llenar los vacíos en la vida de otra manera, que realizar un acercamiento exhaustivo con un nuevo amigo.

La realidad es que hacer amigos requiere valor, esfuerzo y dedicación, y que en caso de considerarse esto como una prioridad habrá que ser consciente a la hora elegirlos, de vincularse y de permitir la evolución de la relación según sean las necesidades de las dos personas.

 

También en Pijama Surf: Según Aristóteles, entre los 3 tipos de amistad que existen, este es el mejor

 

Imagen de portada: Esther Goh

Te podría interesar:

Escuchar a The Smiths te hace una persona neurótica y de emociones inestables

Salud

Por: pijamasurf - 03/29/2018

¿Qué dice la música que escuchas de tu forma de ser?

Todo lo que hacemos o dejamos de hacer es reflejo de aquello que usualmente se identifica con la “identidad personal”, desde hábitos tan cotidianos como la forma en que vestimos o las palabras que usamos al hablar, hasta cuestiones más profundas como nuestros patrones de pensamiento y de conducta más propios.

También es cierto que algunas de esas manifestaciones hacen más evidente nuestro ser que otras, y tal parece que la música que escuchamos por elección y gusto está entre las primeras.

De acuerdo con un estudio realizado por Wu Youyou, Michal Kosinski y David Stillwell, del Centro Psicométrico de la Universidad de Stanford, las preferencias musicales también se corresponden con los cinco tipos de personalidad que propone el modelo conocido como OCEAN, según el cual las formas del ser humano pueden identificarse con cinco grandes inclinaciones: 

1) La personalidad abierta a nuevas experiencias
2) La personalidad responsable
3) La personalidad extrovertida
4) La personalidad amable
5) La personalidad neurótica o de emociones inestables

El acrónimo OCEAN corresponde a las iniciales de las palabras en inglés para cada uno de esos rubros: Openness, Conscientiousness, Extraversion, Agreeableness y Neuroticism.

El estudio se llevó a cabo a través de una aplicación de Facebook llamada myPersonality, la cual pedía a los usuarios responder 100 preguntas desarrolladas por investigadores del Centro Psicométrico. Además de las respuestas ofrecidas, el estudio tomó en cuenta también la actividad de la persona en Facebook, en especial aquello a lo cual le había dado “Me gusta” recientemente. 

Con la información de ambas fuentes (el cuestionario y los “Me gusta”) los investigadores construyeron un modelo que pudiera clasificar a cada usuario en los cinco tipos de personalidad propuestos, aunque con un ligero cambio: en vez de tomar al tipo “amable” de personalidad, en el estudio se optó por su negativo: “personalidad menos amable”.

A partir de ello, en la investigación se encontró esta relación entre la personalidad y los gustos musicales:

1) La personalidad abierta a nuevas experiencias - Tom Waits, Björk
2) La personalidad responsable - Luke Bryan, Jason Aldean
3) La personalidad extrovertida - Gucci Mane, Waka Flocka Flame
4) La personalidad menos amable - Marilyn Manson, Rammstein, Placebo, Judas Priest
5) La personalidad neurótica o de emociones inestables - Marilyn Manson, Placebo, The Smiths, Bring Me the Horizon, Escape the Fate

Vale la pena mencionar que esta investigación se realizó en el 2015, pero ahora ha cobrado nuevo interés no sólo por su tema en sí, sino también porque se ha dado a conocer que Cambridge Analytica se acercó en aquel año a los investigadores del Centro Psicométrico de Stanford responsables de este estudio para usar ese mismo modelo de clasificación de personalidades a través de la actividad en Facebook. Los científicos declinaron entonces, por lo cual Cambridge Analytica tuvo que encontrar su propia manera de obtener la información de los usuarios de Facebook sin su consentimiento para utilizarla después con fines políticos, según referimos en esta nota.

Esta información no es sólo anecdótica, pues de algún modo también nos sirve para reflexionar sobre nuestra propia actividad en redes sociales. Después de todo, quizá ya sabías que eres neurótico (a), sin necesidad de responder un test de Facebook.

 

El estudio puede consultarse en este enlace

 

También en Pijama Surf: No nacemos con un sentido del yo: lo construimos (y al hacerlo ocultamos nuestra verdadera naturaleza)