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8 psicópatas clásicos del cine: una muestra de la inteligencia al servicio de la crueldad

Arte

Por: pijamasurf - 03/01/2018

Entre los principales rasgos de este trastorno se encuentran: versatilidad criminal, pobre autocontrol de sus propias conductas, locuacidad, encanto superficial, necesidad de estimulación, tendencia al aburrimiento, impulsividad, insensibilidad afectiva, ausencia de empatía…

La psicopatía, trastorno de la personalidad, se ha asociado directamente con un perfil sin conciencia sobre el respeto hacia las leyes ni normas que permiten el adecuado funcionamiento de una sociedad. Gozan de una fachada de perfección, en la que prometen cumplir los sueños más extraordinarios… Hasta que emerge una faceta similar a la de un victimario en donde “saben lo que hacen y quieren hacerlo” (Romero, 2011). Entre los principales rasgos de personalidad de este trastorno se encuentran: versatilidad criminal, pobre autocontrol de sus propias conductas, delincuencia juvenil, locuacidad, encanto superficial, necesidad de estimulación, tendencia al aburrimiento, impulsividad, insensibilidad afectiva, ausencia de empatía…

De acuerdo con el psicólogo Joseph Newman de la Universidad de Winsconsin-Madison, “la principal preocupación es que la etiqueta –de psicopatía– se aplica con demasiada libertad y sin una comprensión suficiente de los elementos clave”. Es decir, el término se aplica a personas cuyo comportamiento puede reflejar principalmente factores contextuales u otros problemas emocionales. Y si bien no hay muchos estudios al respecto, algunos médicos estiman que el 1 y 2% de la población global desarrolla estos rasgos a lo largo de su infancia. A continuación compartimos 20 rasgos de un psicópata:

De hecho el cine se ha encargado de dar a conocer algunos psicópatas de libro, entre ellos están:

Catherine Tramell en Basic Instinct (1992). El personaje, interpretado por Sharon Stone, posee dotes de manipulación y despreocupación cuando se trata de asesinar a su propia pareja, Tramell, estrella de rock.

 

Norman Bates en Psychosis (1960). En simbiosis con su madre, Bates se encarga de enjuiciar el bien y el mal viviendo dos personalidades: la del recuerdo de su madre –a quien guarda momificada en su cama– y la suya.

 

Alex Forrest en Fatal Attraction (1987). Glenn Close interpreta a Forrest, quien tiene una aventura breve con un hombre casado y termina obsesionándose con él –tanto que termina por secuestrar a su hijo, entre otras acciones–.

 

Alex DeLarge en Clockwork Orange (1971). Asesinatos, violaciones y leche es el resumen de la vida cotidiana de Alex DeLarge, interpretado por Malcolm McDowell. Si bien después de un proceso judicial, en donde resulta encarcelado y sometido a procesos de reestructuración conductual, regresa a ser el mismo Alex psicópata y sanguinario.

 

Haley Stark en Hard Candy (2005). Ellen Page da vida a esta joven adolescente de 14 años que tortura psicológicamente –hasta incluso aparentar una castración– a un posible depredador sexual que conoce por un chat en internet.

 

Joker en The Dark Knight (2008). Aunque existen varias versiones del Joker, algunas dándole un tono caricaturesco, las interpretaciones hechas por Jack Nicholson y Heath Ledger son dos ejemplos indiscutibles de psicopatía. En uno se trata de un payaso maníaco; en otro, un terrorista impredecible y aterrador.

 

Aileen Wuornos en Monster (2003). Monster –donde Wuornos es interpretada por Charlize Theron– es la historia de una exprostituta y asesina, una mujer violada y maltratada que decidió tomar venganza por su propia mano.

 

Hannibal Lecter en The Silence of Lambs (1991). No hay quizá mejor intérprete para darle vida al doctor Lecter que Anthony Hopkins: un genio con un gusto psicópata por la carne y el cerebro humanos.

 

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Sartre vs Camus: excelente animación explora la tempestiva amistad de los gigantes del existencialismo (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 03/01/2018

¿Qué fue lo que acabó con la que tal vez fuera la amistad intelectual más famosa del siglo XX?

La relación entre Albert Camus y Jean-Paul Sartre, dos de los grandes exponentes del existencialismo, es sin duda una de las más famosas de la filosofía y de la literatura del siglo XX. Esta excelente animación del sitio de filosofía Aeon muestra las peripecias que llevaron a que estos grandes amigos se distanciaran.

Camus provenía de un familia argelina y Sartre de la burguesía francesa, ambos apoyaron la resistencia y tenían afinidad por el comunismo. Además tenían en común el gusto por los cigarrillos y las mujeres, aunque Camus rechazó a la pareja de Sartre, Simone de Beauvoir, que había ofrecido dormir con él, algo que, contrario a lo que se esperaría, molestó bastante a Sartre y fue su primer encontronazo en el camino.

Tanto Camus como Sartre intentaron responder en sus obras a la problemática de cómo encontrar significado en el mundo después de la llamada "muerte de Dios": el significado debía encontrarse en el interior. Ambos ganaron el Premio Nobel de Literatura con pocos años de intervalo, aunque Sartre lo hizo cuando Camus ya había muerto.

En 1952 ocurrió la ruptura, la cual se debió al apoyo de Sartre a Stalin. Camus no podía apoyar los gulags y los asesinatos masivos de Stalin -no creía que se podían justificar tales atrocidades por una ideología-. Al parecer Camus valoraba un poco más las vidas individuales. Camus murió en 1960 en un accidente de auto. Sartre dijo años después: "Tal vez fue mi último buen amigo".

El video puede verse con subtítulos en español en Closed Caption