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Al pueblo rarámuri y al pueblo ayuuk que me han permitido ser parte de su familia…

En este 2018 México vive una coyuntura electoral en la que nuevamente sale a luz el interés detrás del poder político y económico que pretende mantener un sistema sumido en la corrupción y en la falta de integridad de la mayoría de las personas que aspiran a ganar o “comprar” un cargo público en las próximas elecciones. Pocos ciudadanos saben que actualmente existe una propuesta alternativa que plantea una PALABRA diferente a la de los partidos y que la mayoría de los medios de comunicación han marginalizado por distintas razones que ya conocemos. Me refiero a la PALABRA que representa María de Jesus Patricio Martínez (Marichuy), vocera del Concejo Indígena de Gobierno, quien actualmente está tratando de reunir el número de firmas que exige el Instituto Nacional Electoral para aparecer en la boleta electoral como candidata independiente a la presidencia de México, misión que parece imposible y que da la casualidad que los tres que han logrado reunir tal requisito son hijos del mismo sistema que puso estas reglas.

Muchos nos hemos sumado para recolectar firmas a favor de esta PALABRA que da una bocanada de aire fresco ante la eminente batalla por el poder. Es curioso, pero cada vez que va haber elecciones millones de mexicanos se entusiasman por un cambio y esperan que con la llegada de una persona todo cambie, pero la historia en México y en otros lugares del mundo nos han enseñado que la mayoría de las veces no es así, sobre todo si las reglas del sistema se mantienen. Los números que reflejan la situación actual que vive nuestro México son fríos…

  • Las 10 personas más ricas concentran la misma riqueza que el 50% más pobre de la nación, de acuerdo con la organización internacional Oxfam.
  • Nos ubicamos entre los peores países del mundo en cuanto al nivel de corrupción e impartición de la justicia, de acuerdo con la organización World Justice Project.
  • Fuimos el país de América Latina donde la mayor proporción de ciudadanos (51%) dijeron haber pagado sobornos para tener acceso a servicios públicos, de acuerdo con Transparencia Internacional.
  • Existen 53 millones de personas que viven en pobreza, lo cual representa un 43.5% de la población total, de acuerdo con cifras oficiales.
  • Casi 8 de cada 10 personas que hablan una lengua indígena se encuentran en situación de pobreza, de acuerdo con Coneval.
  • Aproximadamente 1 de cada 2 niños, niñas y adolescentes en México vive en situación de pobreza, de acuerdo con Unicef.
  • Finalmente, “México vive una profunda crisis social, sanitaria y ambiental, evidenciada por las estadísticas oficiales en salud, nutrición, medio ambiente, por la ausencia de un sistema alimentario que garantice el abasto de una alimentación saludable”, de acuerdo con el Manifiesto de Alianza por la Salud Alimentaria.

Ante este oscuro panorama, México tiene la fuerza de su historia y de todos aquellos “héroes” anónimos que día con día salen a trabajar para vivir en un México más justo. Quisiera lanzar un reto a todos aquellos mexicanos que tienen esperanza en que el cambio va llegar el 1 de julio y que nos concentremos en qué va pasar a partir del 2 de julio, hay que enfocarnos en generar cambios a partir de nuestras acciones cotidianas y a partir de re-tejer el tejido social nuestro país.

Y en esa misma sintonía los invito a leer estas PALABRAS de Marichuy, las cuales me tocó escuchar en el zócalo de la ciudad de Oaxaca y en la Villa de Zaachila, Oaxaca… PALABRAS como problemas, sistema y poder que seguramente para la mayoría de los políticos representan algo muy familiar, pero a su vez escuchamos PALABRAS como basta, tiempo, organización y futuro que representan esperanza para pensar que otro mundo es posible, aquí esas PALABRAS

Problemas: “Todos los problemas que hemos visto y escuchado en los diferentes estados y pueblos indígenas son problemas que se parecen… problemas que no son nuevos, problemas que no se ven y que los medios no visualizan… nuestra decisión de participar es para que se visualice toda la problemática que hay en pueblos, que hay en los barrios, que hay en las colonias, que hay en las ciudades…”.

Sistema: Existe “un sistema que quiere despojar a los pueblos de sus territorios, de sus sierras, de sus aguas, de sus árboles y del espacio donde todos los pueblos hemos estado, hemos trabajado y hemos sacado adelante…”. “Un sistema que nos han dividido a través de los partidos… que nos han hecho pelear a través de sus programas que están disfrazados y que vienen amañados, para así con facilidad despojarnos”.

Poder: “Estos que están arriba, y que se pasan el poder de mano en mano solamente usan al pueblo y despilfarran el dinero que se deberían de utilizar en cosas importantes que necesitan nuestras comunidades, los barrios y nuestras colonias…”.

Voz: “Esta propuesta surge no porque queramos llegar a estar en la silla presidencial sino porque queremos que se escuche nuestra voz… Traemos la voz de los pueblos que han participado… esa es la palabra que les traemos… es la palabra que les dejamos… llévensela a sus familiares, llévensela a sus vecinos, llévensela a los barrios, colonias y a donde vayan…”.

Basta “Ya basta que nos sigan humillando, ya basta que nos sigan despojando, ya basta que nos sigan diciendo que nuestra palabra no vale… nosotros debemos levantar esa voz, organizarnos y demostrar que juntos podemos hacer temblar este México… Queremos seguir viviendo, queremos seguir existiendo”.

Tiempo: “Es el tiempo de los pueblos, es el tiempo de ese florecimiento… esas raíces que quedaron, hay que hacer que florezcan esos troncos, esas ramas, hay que hacer que esa voz de nuestros pueblos no se apague, sino que se encienda, que se escuche y que juntos  logremos hacer un México diferente desde abajo”.

Organización: “Esta propuesta de participar es organizativa… la única forma de poner un hasta aquí es organizándonos… la única forma de salir adelante es desde abajo, es poniéndonos de acuerdo… hacernos fuertes y caminar juntos… organizarnos y ponernos de acuerdo, todos los trabajadores del campo y la ciudad, los estudiantes, los doctores, las enfermeras…”.

Futuro: “Nuestra propuesta no sólo es de aquí al 2018, nuestra propuesta va mucho más allá porque es un trabajo que tenemos que reforzar, porque es un trabajo que tenemos que ir consolidando cada vez más e ir caminando pueblos indígenas y no indígenas… una propuesta desde los pueblos que es para todos, queremos que quepan todos, que no quede nadie fuera… juntos sí podemos lograrlo, hermanos... hemos iniciado esta propuesta organizativa que vamos a seguir construyendo más allá del 2018…”.

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Presión para que los partidos políticos otorguen recursos electorales a damnificados por los sismos en México

Política

Por: pijamasurf - 02/15/2018

Existen vías legales para que el dinero que reciben partidos del Estados sea canalizado a ayudar a los damnificados por los sismos y otros desastres naturales, según el consejero presidente del INE

Ante los trágicos acontecimientos producidos por los dos recientes sismos en México, ha empezado a cobrar fuerza una iniciativa ciudadana que exige a los partidos políticos  dirigir recursos electorales en apoyo a los damnificados. El Consejero Presidente del INE Lorenzo Cordova publicó en un video su posicionamiento, señalando que sí existen elementos legales para que los partidos donen (o quizás mejor dicho "devuelvan") los recursos que reciben del estado.

 

Ante esto se han presentado diferentes reacciones, entre ellas Andrés Manuel López Obrador señaló que propondrá dirigir 50% de los recursos electorales a su partido MORENA. López Obrador habla también sobre la creación de un fideicomiso dirigido por personas independientes al gobierno. Aunque bien recibida esta propuesta, algunos usuarios, sin embargo, exigen que sea más del 50%. Otros políticos también han hecho propuestas similares.

En las redes sociales se ha lanzado campañas de activismo como esta de Change.org en la que se reúnen firmas para apoyar esta medida y ejercer presión. El INE reparte para el 2018 4.2 mil millones de pesos para gasto ordinario y 2.1 mil millones para gastos de campaña, el presupuesto más alto de la historia, algo que llama la atención en un país donde hay 60 millones de personas en pobreza extrema. La sociedad civil busca unirse para evitar que los partidos políticos sigan existiendo en una posición de privilegio, alimentándose de estos presupuestos para crear organizaciones parasitarias y ahorrarnos también la abyecta procesión de la publicidad de las campañas. 

Es una buena oportunidad para afectar de alguna manera al sistema de partidos encumbrados en la impunidad y el privilegio -bajo un razonamiento de que si de todas maneras van a hacer uso político de la tragedia, al menos que les cueste. Evitar o al menos mitigar significtaivamente la publicidad electoral que se convierte en un mar de contaminación audiovisual y que alimenta a medios como Televisa y otros que viven en una estrecha relación de complicidad con la clase política -la cual parece tener en cierta forma rehén a una sociedad que ha demostrado mayor vitalidad y capacidad de actuar que éstos. En gran medida este presupuesto es el que mantiene a todas estas mafias políticas y a medios de comunicación que contribuyen a la ignorancia generalizada. Surge entonces la apremiante posibilidad de canalizar esta movilización masiva en un momento tan sensible -que es visto a la vez con temor y oportunidad por los partidos- para negociar y presionar. 

El terremoto de 1985 sirvió en gran medida para impulsar la llamada sociedad civil, demostrando que en muchos casos era más eficiente que el mismo gobierno. Este sismo podría hacer consolidar ese movimiento, pero sólo si se logran resultados tangibles. El ímpetu de ayudar y exigir rendición de cuentas debe de organizarse manera inteligente para que puedan producirse cambios benéficos a mediano y largo plazo y no sólo paliativos para la emergencia.