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Escucha las increíbles piezas que Mozart compuso cuando apenas era un niño de 5 años

Arte

Por: pijamasurf - 02/06/2018

Escucha las composiciones que Mozart completó antes de cumplir 6 años

Wolfgang Amadeus Mozart es el epítome de un niño prodigio, con una creatividad traviesa y desbordante. A los 5 años ya componía piezas de valía, y ello a la par que daba performances en el clavecín para emperadores y miembros de la nobleza en los grandes palacios y mansiones del siglo XVIII.

Mozart murió apenas a los 35 años, dejando una obra de una fecundidad apabullante (aunque su obra maestra, el Réquiem, quedó inconclusa). El músico empezó a componer a los 4 años y a los 6 ya había hecho piezas para el clavecín y otros instrumentos que el historiador Willard Palmer considera "sobresalientes".

El video a continuación muestra cinco piezas cortas que Mozart completó a los 5 años, ejecutadas en el clavecín, parte del Kochel Catalogue #1.

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Edward Hopper hizo este dibujo a los 9 años, al reverso de su boleta de calificaciones

Arte

Por: pijamasurf - 02/06/2018

¿Una muestra del destino que le esperaba a Hopper?

Una frase un tanto coloquial asegura que “infancia es destino”, y aunque la afirmación merece discutirse y matizarse, lleva algo de razón. Durante esos primeros años de nuestra vida se sientan las bases de mucho de lo que después tomará forma en actos concretos, en decisiones que creemos tomar conscientemente, en equívocos y tropiezos pero también en logros y alegrías. Y quizá lo más paradójico de este proceso es que nunca se sabe. Por más que desde hace unos años existe una amplia aprehensión en torno a la “crianza” y la educación de los hijos, lo cierto es que nunca se sabe: la coincidencia de circunstancias en la vida de una persona es tan amplia, tan azarosa, que nunca se sabe.

Con esta breve reflexión quisimos acompañar la reproducción digital de este boceto, un dibujo sumamente elocuente que si bien pertenece a un “gran artista”, sorprende aún más por el momento en que fue realizado: nada menos que cuando ese gran artista tenía apenas 9 años y tomó su boleta de calificaciones, la volteó y comenzó a dibujar. Un niño como él quizá, un niño como el adulto que sin saber sería después, atraído por la soledad y la tristeza, por esos vagabundos del dharma que cenan solos en un merendero cualquiera en plena madrugada, que pasan sus domingos mirando por la ventana del cuarto donde viven o que comparten con otros sus penas de amor pero siempre desde un aislamiento que parece imbatible.

¿Infancia es destino? Quizá queremos decir que no podemos saberlo porque, en el fondo, estamos seguros de que es así, pero preferimos pensar que las cosas serán diferentes.

El dibujo es parte de un archivo de más de mil piezas que hace unas semanas recibió la Edward Hopper House, la casa-museo en Nyack, Nueva York, donde el pintor nació y creció y que desde hace varios años se habilitó como museo, tanto para dar a conocer como para difundir la vida y obra del pintor.