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Mapa de la desigualdad muestra los países con más grande brecha entre ricos y pobres

Política

Por: pijamasurf - 10/17/2017

Los países del norte de Europa son los más equitativos, y algunos países latinoamericanos están entre los más desiguales

Mientras que algunos economistas sostienen que el mundo genera más riqueza que nunca en la historia, esta riqueza no es distribuida de manera equitativa, por lo cual hay también una enorme cantidad de pobreza y una cruel brecha entre la élite millonaria y los miles de millones de pobres hacinados en países africanos, latinoamericanos y asiáticos, pero también en la sombra de potencias como China y Estados Unidos.  

Este mapa compilado con datos del Banco Mundial y otras instituciones muestra los países donde la desigualdad impera y aquellos donde, honrosamente, se tiende más a la igualdad. Se creó un índice del 0 al 1 para evaluar a los distintos países, siendo los países más cercanos al 0 (Islandia el primero) los más equitativos y los más cercanos al 1 los más desiguales (Sudáfrica).

Países europeos escandinavos y/o ex comunistas como Islandia, Eslovaquia, Eslovenia, Dinamarca, la República Checa o Noruega encabezan la lista como los más equitativos.

Los más desiguales son Estados Unidos, Turquía, Chile, México, Brasil, Costa Rica, China, la India y Sudáfrica.

 

 

Con información de OECD

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Presión para que los partidos políticos otorguen recursos electorales a damnificados por los sismos en México

Política

Por: pijamasurf - 10/17/2017

Existen vías legales para que el dinero que reciben partidos del Estados sea canalizado a ayudar a los damnificados por los sismos y otros desastres naturales, según el consejero presidente del INE

Ante los trágicos acontecimientos producidos por los dos recientes sismos en México, ha empezado a cobrar fuerza una iniciativa ciudadana que exige a los partidos políticos  dirigir recursos electorales en apoyo a los damnificados. El Consejero Presidente del INE Lorenzo Cordova publicó en un video su posicionamiento, señalando que sí existen elementos legales para que los partidos donen (o quizás mejor dicho "devuelvan") los recursos que reciben del estado.

 

Ante esto se han presentado diferentes reacciones, entre ellas Andrés Manuel López Obrador señaló que propondrá dirigir 50% de los recursos electorales a su partido MORENA. López Obrador habla también sobre la creación de un fideicomiso dirigido por personas independientes al gobierno. Aunque bien recibida esta propuesta, algunos usuarios, sin embargo, exigen que sea más del 50%. Otros políticos también han hecho propuestas similares.

En las redes sociales se ha lanzado campañas de activismo como esta de Change.org en la que se reúnen firmas para apoyar esta medida y ejercer presión. El INE reparte para el 2018 4.2 mil millones de pesos para gasto ordinario y 2.1 mil millones para gastos de campaña, el presupuesto más alto de la historia, algo que llama la atención en un país donde hay 60 millones de personas en pobreza extrema. La sociedad civil busca unirse para evitar que los partidos políticos sigan existiendo en una posición de privilegio, alimentándose de estos presupuestos para crear organizaciones parasitarias y ahorrarnos también la abyecta procesión de la publicidad de las campañas. 

Es una buena oportunidad para afectar de alguna manera al sistema de partidos encumbrados en la impunidad y el privilegio -bajo un razonamiento de que si de todas maneras van a hacer uso político de la tragedia, al menos que les cueste. Evitar o al menos mitigar significtaivamente la publicidad electoral que se convierte en un mar de contaminación audiovisual y que alimenta a medios como Televisa y otros que viven en una estrecha relación de complicidad con la clase política -la cual parece tener en cierta forma rehén a una sociedad que ha demostrado mayor vitalidad y capacidad de actuar que éstos. En gran medida este presupuesto es el que mantiene a todas estas mafias políticas y a medios de comunicación que contribuyen a la ignorancia generalizada. Surge entonces la apremiante posibilidad de canalizar esta movilización masiva en un momento tan sensible -que es visto a la vez con temor y oportunidad por los partidos- para negociar y presionar. 

El terremoto de 1985 sirvió en gran medida para impulsar la llamada sociedad civil, demostrando que en muchos casos era más eficiente que el mismo gobierno. Este sismo podría hacer consolidar ese movimiento, pero sólo si se logran resultados tangibles. El ímpetu de ayudar y exigir rendición de cuentas debe de organizarse manera inteligente para que puedan producirse cambios benéficos a mediano y largo plazo y no sólo paliativos para la emergencia.