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El estremecimiento poético tiene motivaciones fisiológicas

Arte

Por: PijamaSurf - 06/30/2017

La ciencia comprueba la gran efectividad de la poesía para mover nuestras emociones

Acorde con un estudio publicado en la revista Social Cognitive and Affective Neuroscience, el 77% de las personas no puede escapar al estremecimiento al leer por primera vez estos versos de Jaime Sabines:

 

El mar se mide por olas

el cielo por alas

nosotros por lágrimas

El aire descansa en las hojas

el agua en los ojos

nosotros en nada

Parece que sales y soles

nosotros y nada

 

Aunque los últimos versos no sean del todo transparentes, se pueden repasar y repasar a medida que el efecto poético emerge de las profundidades de la piel y cierto significado alumbra el cerebro. Para el Nobel español Vicente Aleixandre, la poesía implicaba la complicidad de las vísceras y las palabras: “Voy a cantar doblando/ canto con todo el cuerpo”.

La realidad de esta metáfora, apta para el surrealismo, fue objeto de la investigación de Eugen Wassilinsky del Instituto Max Planck para la Estética Empírica. Junto con su equipo, el investigador elaboró un experimento para captar la actividad neuronal, medir la frecuencia cardíaca, las expresiones faciales e incluso los movimientos de la piel y de los vellos de un grupo al momento de escuchar algunos poemas representativos de la poesía alemana. La mayoría de los participantes eran mujeres de entre 20 y 30 años, ninguna experta ni muy cercana a la poesía.

Al poner atención a las grabaciones, los escuchas aseguraron haber sentido escalofríos. Como se ha notado en personas al escuchar música o ver espectáculos conmovedores, al 40% se le erizó la piel visiblemente, mientras que se activaban zonas del cerebro que no se habían reportado al estudiar la recepción de otras artes.

La medición del estremecimiento que provoca el poema arroja datos sobre el secreto de la composición poética. El análisis de esta relación, prevista desde mediados del siglo XIX por E. A. Poe en Philosophy of composition, demostró, según se explica en el artículo de Wassilinsky, que el impacto de un poema es una emoción gradual cuyas manifestaciones corporales se anticipan hasta en 4.5 segundos a las partes con mayor carga significativa, como el final de una estrofa o de todo el poema.

Para sentir esto no es necesario conocer de antemano la obra. Se van creando expectativas mediante la insinuación del sentido y la emoción lírica del ritmo, de las combinaciones de sonidos, del traslape de significado por alguna palabra empleada inusualmente. Esto confirma la premisa desde la cual Poe, haciendo eco de la tradición poética, declaraba que el secreto de la composición era medir los efectos deseados o generar una sola, lenta y profunda emoción en unidades no muy extensas, capaces de turbarnos hasta la médula.

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Everything: el videojuego narrado por Alan Watts que te reta a ser todo el universo

Arte

Por: pijamasurf - 06/30/2017

Un hermoso videojuego te permite tomar la perspectiva de una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una galaxia y demás para entender la interconexión del universo

Everything es el videojuego creado por David O'Reilly en el que uno puede jugar como cualquier cosa. Puedes ser una piedra, un insecto, un oso, un continente, un planeta, una nube, una galaxia, un átomo de carbón. No hay puntos, niveles ni trama definida; sólo la experiencia de ver el mundo desde los ojos de otro, de todo. El único esquema del juego es descender o ascender en magnitud, tomar la perspectiva de algo menor en escala --un grano de arena, una bacteria-- o algo más grande --una estrella, un cúmulo de galaxias...

"El juego de la existencia es que estás en el medio", dice Alan Watts en una voz en off. Así percibimos el mundo, como un centro. Sólo somos un nodo de percepción del universo. El universo a partir de un punto de luz con infinita posibilidad de ser.

Everything juega con la idea de tomar diferentes puntos de vista al cambiar el modo de magnificación, es decir, extender la conciencia a la totalidad.

Uno aprende que todo depende de todo. No sólo una bacteria depende del universo; el universo depende una bacteria. Cada evento contiene la totalidad y se relaciona con la totalidad.

Cambiar de perspectiva, jugar a ser todas las cosas, puede detonar una experiencia casi psicodélica, de una conciencia que se abre a una posibilidad de conexión mucho más vasta. Un sentido de pertenencia estética y ética.