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‘Donde el Mal nunca te pueda tocar’, una novela terapéutica

Arte

Por: Adán de Abajo - 06/02/2017

Reseña de esta novela terapéutica, fruto de una investigación de más de 6 años de trabajo de campo en el norte de Jalisco

Donde el Mal nunca te pueda tocar es una novela terapéutica, fruto de una investigación de más de 6 años de trabajo de campo en el norte de Jalisco. Lo mismo aborda temáticas relacionadas con el chamanismo femenino en el occidente de México, que el carácter mítico y espiritual de la sexualidad desde tiempos inmemoriales.

Cuenta la historia de Yhajaira, una teibolera con dotes de vidente y bruja, quien a toda costa busca abandonar la vida de la farándula y dedicarse a la medicina tradicional y la magia, siguiendo los pasos de su madrina, una anciana curandera de la costa de Guerrero. Pero también nos habla  del Antropólogo: un alma en pena, racionalista, apátrida, quien sufre de impotencia sexual y recorre dificultosamente las ancestrales rutas de paso toltecas, mismas que surcaron antiguos caminantes indígenas y curanderos desde la Edad de Piedra: iniciando en Alaska y Canadá, hasta llegar al occidente y el centro de México, no sólo tratando de reconstruir un antiguo conocimiento precolombino, sino buscando secretamente la cura a todos sus males.

En algún punto ambos personajes se encontrarán y se sumergirán en una milenaria ruta sagrada, surcada desde mucho tiempo atrás por antiguos hombres de conocimiento y buscadores espirituales náhuatls.

Escrita por Adán de Abajo, editada por el sello Barrio Xino, puede ser solicitada al editor y agente literario Jacobo Patricio Monraz, y en la Librería La Rueda: Calle Pavo: 191, entre Pavo y Madero, Guadalajara, Jalisco, México.

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Realizadas con el proceso conocido como colodión húmedo, sus fotografías parecen atemporales y flotantes

Suele decirse que pensamos en el pasado como más deseable porque siempre lleva un halo de nostalgia y nubosidad, pero algunos casos ameritan esa nostalgia. Por ejemplo, las técnicas pasadas en las artes, entre ellas la fotografía, un arte que comenzó a gestarse a mediados del siglo XIX, cuando los dagerrotipos, la hermosa técnica de fijación de imágenes en chapas metálicas, encontró el primer éxito comercial de la fotografía y también la manera más democratizadora, hasta ese entonces, de acceder tanto a su creación como a su compra.

La daguerrotipia luego fue encontrando nuevos condimentos, como el colodión húmedo que mezcló el dagerrotipo con el alotipo (que permitía numerosas impresiones de un solo negativo), y añadiendo el revelado con con sulfato de protóxido de hierro. Así, el colodión húmedo amplió enormemente las posibilidades de la fotografía, y aunque fue creado en 1851, su época de popularidad culminante fue en las últimas 2 décadas del sigo XIX.

De esta hermosísima técnica, que consigue tonos dorados y negros como ninguna otra, con matices de luz con un halo onírico y fantasmal, la fotógrafa española Jacqueline Roberts realizó una serie a partir de su implacable inquietud por fotografiar niños.

Entrevistada por BoredPanda, Roberts explica por qué la combinación es tan poética:

No coincido con la percepción común de que los niños son dulces e inocentes criaturas. Encuentro esta noción condescendiente y manipuladora. Lo que me encanta de ellos es su crudeza, su fresca distracción, su poco comprometedora habilidad de ser ellos mismos.

La mayoría de los niños que esta fotógrafa capta están en la etapa de transición de niños a adolescentes, lo que los hace aún más enigmáticos:

Puedes consultar aquí su página y aquí su cuenta de Instagram.