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Los músicos son tres veces más depresivos que el resto de la población, según estudio

Arte

Por: Kin Navarro - 11/24/2016

Una encuesta realizada en Inglaterra a personas que trabajan dentro de la industria musical revela que los músicos se están enfermando

La música nos puede transportar hacia cualquier lugar, desde cualquier emoción y a cualquier época rápidamente. Entre compases descubrimos las significativas palabras de los poetas del pasado y el presente o las eternas melodías y progresiones que nos elevan a significados que van más allá de las palabras. Bailar, reír, llorar, gozar, sufrir: la música es el espejo sonoro del mundo.

Tristemente los músicos (y cualquiera que se dedica a una actividad artística) alrededor del mundo están pasando por una época difícil.

Pese a la facilidad con que pueden hacer llegar su música a miles de personas en todo el mundo con menor costo y mayor rapidez, los músicos no resultan completamente beneficiados por ello. La venta de álbumes no es algo que fácilmente signifique enriquecerse, ni siquiera llegar a pagar la renta; en estos años dependen cada vez más de las ganancias derivadas de sus presentaciones en vivo.

Un estudio reciente –que publicó la asociación Help Musicians UK, y hecho con ayuda del MusicTank, de la Universidad de Westminster– titulado "¿Hacer música te puede enfermar?" se basó en las respuestas de 2 mil 211 profesionales de la industria de la música para concluir que sí, un poco. Estos son algunos resultados:

Un 65% dijo haber sufrido depresión y el 71% dijo haber experimentado ansiedad y ataques de pánico. Por comparación el 19% de la población inglesa arriba de los 16 años sufre de ansiedad, depresión o ambas.

Estas cifras sugieren que trabajar en la industria musical inglesa deriva en mayores posibilidades de desarrollar enfermedades mentales, vivir con niveles extremos de estrés y padecer desordenes musculares y óseos. También hay una importante brecha de género, muchas de las encuestadas reportaron sexismo, acoso y una dificultad enorme para balancear obligaciones familiares con el estilo de vida que se exige de los músicos.

El 22 de noviembre se celebra el Día del Músico en honor a Santa Cecilia, mártir cristiana y santa patrona de los músicos. Se le relacionó cada vez más con este arte luego de ser representada pulsando diversos instrumentos de cuerda en los cuadros de varios pintores renacentistas. Dedicarse a la música podría ser una celebración continua, no un sufrimiento martirizante por cubrir los gastos mínimos para vivir. 

¿Qué encontraríamos si aplicáramos la misma encuesta en otros países sin la amplia y sólida industria musical inglesa, uno de los países con la más larga tradición de artistas con mayor exposición internacional del mundo?

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Sensaciones de media tarde hacia el atardecer: sobre la cinta “El caballero de copas” (Terrence Malick, 2016)

Arte

Por: Psicanzuelo - 11/24/2016

Nuevamente, en su juego audaz de recursos fílmicos, Malick llega al fondo del espíritu humano contemporáneo, encontrándose a sí mismo en un mundo superficial

Es fácil quedar hipnotizado por el trabajo de cámara y de montaje que ha llevado a trabajar al genio de la imagen Terrence Malick con el director mexicano de fotografía Emmanuel “El chivo” Lubezki, y con el mismo grupo de editores una y otra vez. Pero si uno pudiera poner más atención, lejos de la yuxtaposición de planos, musical, se percataría rápidamente de que el trabajo de creación de personaje que realiza Christian Bale es excepcional, y viene de Malick. Despejar la mente de la persona para que se conduzca el espíritu en la pantalla, y por medio de la música ir encontrando el ritmo de los planos en su combinación posterior en montaje. Más que un cubista Malick es un compositor, los instrumentos saltan a la vista en una melodía visual que se combina con el score.   

 

Muchos tarotistas vinculan la carta del caballero de copas con el amor, con la fantasía, con las visiones hacia la inactividad, también sintiéndose el portador de la copa y del caballo más inclinado hacia su pensamiento que hacia la acción. Así encarna Bale a un exitoso guionista de Hollywood, que vive la vida contemporánea que el sistema económico puede brindar a un hombre triunfador en el mundo del entretenimiento banal. La voz en off se combina entre la suya y la de sus conquistas, que más que personas son arquetipos antiguos que se relacionan con él, son capítulos de su búsqueda personal para encontrar al arcano del mundo.

La carta sobre todo habla de ser fiel hacia los ideales. Esta carta en el tarot es un arcano menor, como ustedes han visto los artículos que se llaman Las 22 puertas del castillo-espejo tratan de los arcanos mayores cinematográficamente, encontrando una correlación entre cine y realidad. En este caso estamos hablando de un arcano menor, estos arcanos van siempre a magnificar lo que viene expresado o codificado en una tirada por parte de los arcanos mayores, que también aparecen en la cinta cuando Rick entra a una lectura de cartas mirando, más que su futuro, su presente cinematográfico representado por todos los que lo rodean.  

En El caballero de copas de Malick se hace deambular a Rick por un laberinto conformado de lugares naturales y artificiales, un purgatorio de las sensaciones que se van purificando para ascender al cielo. Luces de atardecer en la playa, luces de tarde en el desierto, en azoteas en la ciudad, luces de noche desde el fondo oscuro de las pasiones eléctricas. El héroe viste marcas sofisticadas, caras, pero nunca resaltan, es parte del entorno, recordando cintas como Gigoló americano (Schrader, 1980), que contaba con diseño de ropa de Armani, pero sobre todo las cintas italianas que inspiraban a Schrader: Antonioni y el joven Fellini en blanco y negro, Mastroianni, por decirlo de otra manera.

Los cortes de tomas en el montaje de un momento a otro de la escena, arriesgando la secuencia, hacen destacar el lugar del director sobre cualquier otra función al construir este artilugio, este trabajo que radica entre lo que es el arte y lo que es la magia. De eso está hecha la película El caballero de copas, de placer, carnal y espiritual; el caballero está despierto y la cinta se siente más sobre las sensaciones que sobre cualquier otra cosa. El buen crítico del New Yorker, Richard Brody, llega a mencionar que es la mejor película sobre la memoria, y además la nombra “un manifiesto virtual en imagen y sonido”, pero pocos críticos la han disfrutado con la profundidad necesaria, más se dedican a descalificar un ejercicio fílmico que intenta encontrar nuevas rutas que las trilladas maneras de hacer películas en Hollywood.

Bale (Batman, American Psycho)/Rick se recorre, Malick recorre las ventanas que puede abrir en Bale, ambientes familiares, disputas con su hermano y su padre que resuenan en su carácter, en el terremoto que vemos en una escena en Los Ángeles. Reuniones hollywoodenses carnavalescas que presentan personajes reales como Antonio Banderas y Bruce Wagner, en smokings y cocktails margaritas.

La rebeldía de Rick en sus búsquedas nocturnas viene a ser más una búsqueda por la esencia del ser humano, por su espíritu. Eso es lo que graba Malick en cada reacción, que luego mágicamente edita y nos presenta el espíritu anhelado. 

 

Fuentes

http://www.tarotygratis.com/caballero-de-copas/771/

http://www.newyorker.com/culture/richard-brody/terrence-malicks-knight-of-cups-challenges-hollywood-to-do-better

 

Twitter del autor: @psicanzuelo