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¿Crees que puedes estar teniendo contacto extraterrestre? Averígualo con este cuestionario

AlterCultura

Por: pijamasurf - 08/30/2016

La terapeuta Mary Rodwell se ha especializado en dar apoyo a quienes han pasado por experiencias de contacto extraterrestre, que con frecuencia enfrentan numerosos juicios y malentendidos al intentar compartir y comprender su experiencia

Mary Rodwell nació en el Reino Unido, donde se desarrolló como enfermera, partera y educadora de la salud.  Posteriormente se mudó a Australia, donde trabajó como terapeuta tanto en el ámbito de la medicina y para dos agencias profesionales antes de dedicarse exclusivamente a su práctica privada. Mientras tomaba cursos para obtener una certificación avanzada como terapeuta se involucró en el fenómeno de los OVNIS y las abducciones. La falta de apoyo para quienes pasaban por este tipo de experiencias que en ocasiones resultaban traumáticas la llevó a formar la primera red de ayuda en Australia: The Australian Close Encounter Resource Network o ACERN, a través de la cual ofrece apoyo terapéutico e información a quienes pasan por experiencias poco comunes, especialmente casos relacionados con contacto extraterrestre.

En su primer libro, Despertar. Cómo el contacto extraterrestre puede transformar tu vida, publicado en 2002, Rodwell incluye un extenso cuestionario que comprende aspectos físicos, mentales, emocionales y paranormales para determinar si existe la posibilidad de haber experimentado contacto extraterrestre. En palabras de la terapeuta:

El cuestionario no te dirá definitivamente si estás teniendo contacto, su propósito es ser una guía. Si después de leer las primeras preguntas comienzas a sentirte incómodo o ansioso, entonces tómate un descanso y pasa al siguiente capítulo.

A continuación incluimos una traducción de los puntos principales de dicho cuestionario.

  • Efectos físicos

¿A veces te sientes inusualmente adormilado y te invade un deseo imperioso de dormir?

¿Te despiertas con raspones, moretones, cicatrices o una sensibilidad particular en determinadas áreas de tu cuerpo que no puede ser explicada?

¿Eres extremadamente sensible al ruido?

¿Tienes problemas de cuello o espalda?

¿Tienes problemas de sinusitis?

¿Tienes alta sensibilidad a la luz?

¿Te levantas con sagrado en la nariz?

¿Tienes signos vitales bajos, como por ejemplo presión arterial, latido cardíaco o temperatura corporal bajos?

¿Hay meses en que no experimentas tu período menstrual y a veces sientes como si estuvieras embarazada?

¿Has confirmado un embarazo para después descubrir que no hay feto?

¿Tienes patrones de sueño anormales o insomnio?

¿Tuviste problemas para dejar de mojar la cama cuando eras niño?

¿Experimentas parálisis de vez, no siendo capaz de mover tu cuerpo mientras descansas?

  • Sueños y flashbacks

¿A veces sueñas con viajar a través de las paredes?

¿Con ver niños o bebés que se ven enfermos o diferentes de alguna manera?

¿Tener sexo con personas que conoces o con seres extraños?

¿Estar embarazada o dar a luz?

¿Que algún feto sea extraído de tu cuerpo?

¿Catástrofes globales, problemas ambientales, alertas, etcétera?

¿Búhos, payasos, gatos, arañas o lobos?

¿Ser perseguido?

¿Estar cubierto en una sustancia pegajosa y densa?

¿Respirar bajo el agua?

¿Ser examinado con instrumentos inusuales?

¿Hospitales o doctores?

¿Una nave alienígena o seres extraños?

  • Psicología y creencias 

¿Necesitas dormir con la luz prendida?

¿Experimentas dificultades con las relaciones sexuales?

¿Cambias tu lugar de residencia con frecuencia?

¿Tienes huecos en tus recuerdos de la infancia?

¿Consideras que tienes una mente muy abierta?

¿Crees en formas de vida extraterrestre?

¿Tienes dificultades con la autoestima?

¿Consideras que las plantas y los animales son tan importantes como los humanos?

¿Tienes una compulsión por ir a lugares remotos o estar contigo mismo?

¿Tienes miedo a la oscuridad aunque seas un adulto?

¿Mantienes tu cama lejos de las ventanas o quizá junto a una pared?

¿Eres claustrofóbico?

¿Experimentas un sentimiento de pánico o ansiedad en los corredores?

¿Te desagradan los doctores o los dentistas?

¿Con frecuencia sospechas que estás siendo observado?

¿Tienes fobia a las agujas?

¿Te resulta difícil confiar en las personas?

¿Tienes grandes huecos en tus recuerdos de la infancia o adolescencia?

¿Estás interesado en realidades alternativas?

¿Sientes pasión por las cuestiones relacionadas con el medio ambiente?

¿Eres un vegetariano o te interesa convertirte en uno?

¿Estás muy interesado en la espiritualidad?

¿Tienes miedo de los payasos, búhos, gatos, insectos, arañas o lobos?

  • Sentimientos intuitivos

¿Te sientes diferente a uno o ambos padres?

¿Sientes que eres diferente a todos los demás?

¿Experimentas un sentimiento de tener una misión o un propósito especial en tu vida?

¿Sientes que no perteneces aquí?

¿Tienes habilidades extraordinarias, es decir, paranormales?

¿Sientes un anhelo o atracción por el cielo nocturno?

¿Te sientes atraído por los OVNIS o el fenómeno extraterrestre?

¿Tienes la sensación de recibir información o mensajes telepáticos?

¿Estás consciente de información o conocimiento que no has estudiado con anterioridad?

¿Tienes una sensación de urgencia relacionada con el planeta o la sociedad?

¿Estás interesado en los valores materialistas?

¿Tienes deseos de comer y vivir más sanamente?

¿Tienes muchos deseos de fugarte, como pensamientos suicidas, o ser humano se siente como algo muy difícil para ti en ocasiones?

¿Sientes atracción por un lugar en particular sin saber por qué?

¿Tienes algún trauma sexual que se haya generado en tu infancia o adolescencia?

¿Te altera ver imágenes de OVNIS o extraterrestres?

¿Hay algo que sabes que no debes decir, pero no entiendes por qué?

  • Cuestiones inusuales, paranormales o bizarras

¿Has experimentado anomalías en el tiempo, como tener tiempo extra o tiempo perdido o llegar mucho más temprano o tarde de lo esperado a algún destino o actividad?

¿Has notado que los relojes y quiso electrónico tales como la televisión se encienden y apagan independientemente o fallan cuando están cerca de ti?

¿Te has despertado en un lugar diferente a donde te fuiste a dormir?

¿Has despertado con tu ropa abotonada incorrectamente o descubierto al despertar que tu vestimenta está en otro lugar?

¿Has tenido experiencias fuera del cuerpo?

¿Has descubierto que eres muy intuitivo, telepático o psíquico?

¿Te has despertado sin recordar cuándo te fuiste a dormir?

¿Escuchas un zumbido o sonido agudo inusual?

¿Percibes olores extraños como sulfuro o caucho?

¿Ves bolas de luz inusuales o flashes de luz cerca de tu casa u otro lugar?

¿Has presenciado brumas inusuales?

¿Has visto helicópteros negros poco comunes cerca de donde vives? 

¿Has experimentado ruidos raros cerca de tu casa?

¿Has observado nubes de formas extrañas?

¿Has notado a los animales comportarse erráticamente cerca de ti?

¿Has visto figuras cubiertas con una capucha o similares a una sombra cerca de tu casa o habitación?

¿Tu almohada presenta manchas poco comunes y no tienes idea de cómo llegaron ahí?

¿Sientes que has sido sanado de alguna forma a través de tus experiencias de contacto?

¿Sientes energías o presencias a tu alrededor?

Los mencionados anteriormente son algunos de los puntos que pueden indicar un posible contacto extraterrestre, el cual puede ir desde un avistamiento hasta visitas periódicas, especialmente durante la noche. Sobra decir que con frecuencia cuando niños, adolescentes o adultos intentan comunicar las inquietudes que sienten sobre lo que les está pasando se encuentran con que sus interlocutores son incapaces de aceptar una realidad en la que los eventos que describen son posibles. Esto por supuesto incluye a psicólogos y psiquiatras que usualmente realizan diagnósticos  y recetan fármacos que lejos de aliviar a sus pacientes, complican su vida aún más. Si conoces alguien que puede estar pasando por esto, conviene que mantengas tu mente abierta y te des la oportunidad de escucharle sin juicios. Por otro lado para quienes experimentan contacto es importante que puedan reconocer e integrar sus experiencias a su vida para poder trascender los miedos y alteraciones que esto puede traer a su vida humana.

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El complejo agnosticismo de Jorge Luis Borges

Borges en diversas ocasiones dijo ser un agnóstico. Era un agnóstico con una curiosidad tremenda, especialmente inclinada a exprimir literariamente los grandes sistemas metafísicos de Occidente y un poco también de Oriente (sin que fuera un experto en estos últimos). Si uno va a pescar ideas para crear relatos y ensayos que son como relatos, no puede obviar la religión y la metafísica (esto es algo que saben todos los autores de ciencia ficción). Asimismo Borges, como poeta, no podía ignorar y no interesarse por la religión: la poesía comparte con la religión el sentimiento oceánico de la realidad y la ley de la analogía: lo que para el poeta son metáforas para la religiosidad son las conexiones originales o correspondencias entre el cielo y la tierra, el sello de la unidad. Los grandes temas, ese puñado de metáforas que tiene sus avatares en todos los poemas, son los mismos que los de la religión. 

Podemos pensar en Borges como un hiperconsumidor de ideas, de engramas conceptuales, los cuales son la materia prima para hacer sus ejercicios de pensamiento y los cuales tejió como laberintos. Y así parece ser su acercamiento a la religión, como una fascinación por las ideas, como un maravillarse por la belleza que existe en la teología y en la metafísica, y transformar esta maravilla esencialmente mística en aventura intelectual. Sin embargo, por su obra y entrevistas, podemos inferir que Borges careció de fe. Y, de la misma manera que para hacer un experimento en la física se necesita de un método científico, para hacer un experimento metafísico, para conocer lo divino, se necesita fe. En este sentido la especulación metafísica de Borges, pese a su enorme riqueza y a su alta estimulación inquisitiva, será siempre solamente un curiosearla labor de un brillante diletante de las ideas. Lo cual está perfectamente bien, ya que Borges fue un escritor de cuentos, un poeta y un ensayista literario y no propiamente un filósofo.

Dicho eso, la creencia o la cosmología de Borges es compleja y no puede reducirse a decir que Borges creía o no creía en Dios. En el libro de entrevistas En diálogo, Osvaldo Ferrari le pregunta:

Osvaldo Ferrari: Muchos se preguntan, todavía —porque que a veces tienen una impresión afirmativa, y otras veces una negativa—, si Borges cree o no en Dios.

Jorge Luis Borges: Si Dios significa algo en nosotros que quiere el bien, sí; ahora, si se piensa en un ser individual, no, no creo. Pero creo en un propósito ético, no sé si del universo, pero sí de cada uno de nosotros. Y ojalá pudiéramos agregar, como William Blake, un propósito estético y un propósito intelectual, también; pero eso se refiere a los individuos, no sé si al universo, ¿no? Me acuerdo de aquel verso de Tennyson: "La naturaleza, roja en el colmillo y en la garra"; como se hablaba tanto de la benéfica naturaleza, Tennyson escribió aquello.

—Esto que acaba de decir usted, Borges, confirma mi impresión en cuanto a que su posible conflicto respecto de la creencia o no creencia en Dios, tiene que ver con la posibilidad de que Dios sea justo o injusto.

—Bueno, yo creo que basta echar un vistazo sobre el universo para advertir que, ciertamente, no reina la justicia. Aquí me acuerdo de un verso de Almafuerte: ''Yo derramé, con delicadas artes sobre cada reptil una caricia, no creía necesaria la justicia cuando reina el dolor por todas partes". Y luego, en otro verso, él dice: "Sólo pide justicia/ pero será mejor que no pidas nada". Porque ya pedir justicia es pedir mucho, es pedir demasiado. 

La religiosidad en Borges se transforma en y se entiende a través de la poesía, un sustituto que a veces lo hacía recitar versos cuando otro hubiera rezado, según dijera él mismo. Borges es consciente de que el concepto de Dios y la forma en la que hablamos sobre la deidad es conflictivo y de hecho no es ni puede ser la verdad (de existir, Dios, sería ilimitado, y el lenguaje necesariamente lo limita: to define is to defile, se dice en inglés). Y, sin embargo, hablar sobre Dios, y contemplar la posibilidad de lo divino en el mundo, teo-rizar, es una de las actividades esenciales del intelecto.

Y, yo creo que es más seguro no llamarlo Dios; si lo llamamos Dios, ya se piensa en un individuo, y ese individuo es misteriosamente tres, según la doctrina —para mí inconcebible— de la Trinidad. En cambio, si usamos otras palabras —quizá menos precisas, o menos vívidas— podríamos acercarnos más a la verdad; si es que ese acercamiento a la verdad es posible, cosa que también ignoramos,

También se ha montado el caso de que Borges tuvo una especial inclinación, al menos dentro de su especulación metafísica literaria (como un género de poesía y de literatura fantástica) por el panteísmo (o también por el panenteísmo), siendo uno de sus autores preferidos Spinoza, aquel cuyo Dios:

Libre de metáforas y del mito

Labra un arduo cristal: el infinito

Mapa de Aquél que es todas Sus estrellas.

(El otro, el mismo)

Quizá la atracción de Borges, agnóstico y un tanto escéptico, por el panteísmo, era fundamentalmente de orden estético, y es que ciertamente es más bello y reconfortante habitar en un universo donde todo es Dios, donde todos los fenómenos son expresiones o símbolos de la divinidad (donde las cosas están hechas en semejanza divina) y donde existen cosas como la eternidad, el infinito o la omnipresencia (el Aleph se encuentra en todas partes) y la omnisciencia. Como el cuento del pájaro simurg, no hay quizás una fábula más bella que la de que todos somos componentes de un único cuerpo divino --conexión inmanente con lo absoluto-- y todos nuestros actos, que parecen mezquinos e inanes, y acaso insondables, tienen sentido y vindicación última en este vasto cuerpo del cual somos como una célula o como un signo en la piel de un inconmensurable tigre. Escribiendo sobre Emerson dice:

Bastan las líneas anteriores para fijar la fantástica filosofía que Emerson profesó: el monismo. Nuestro destino es trágico porque somos, irreparablemente, individuos, coartados por el tiempo y por el espacio; nada, por consiguiente, hay más lisonjero que una fe que elimina las circunstancias y que declara que todo hombre es todos los hombres y que no hay nadie que no sea el universo. (Prólogos, OC)

Borges jugaba con la idea de creer, la que le permitía un continente más amplio para la imaginación. En numerosas ocasiones toma la perspectiva o al menos flirtea con la postura panteísta. Entre Schopenhauer, Spinoza y el vedanta:

El mayor hechicero (escribe memorablemente Novalis) sería el que el que se embrujara él mismo al punto de tomar sus propias fantasmagorías por apariciones autónomas. ¿No sería esta la verdad de nosotros? Yo conjeturo que así es. Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado el mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón para saber que es falso.

La labor del escritor cobra una dimensión más rica cuando se identifica con la divinidad (o con un demiurgo), ya que escribir es también una arquitectura de mundos, de mundos que creemos son reales mientras leemos al igual tal vez que este mundo, que la filosofía nos dice es como un sueño.

Y, en El hacedor, una referencia, que sólo podríamos entender desde el madhyamika (el camino medio del budismo) donde se niega tanto el eternalismo como el nihilismo, el ser y el no ser, y acaso también desde las cumbres apofáticas de Meister Eckhart:

La historia agrega que, antes o después de morir, se supo frente a Dios y le dijo: Yo, que tantos hombres he sido en vano, quiero ser uno y yo. La voz de Dios le contestó desde un torbellino: Yo tampoco soy; yo soñé el mundo como tu soñaste tu obra, mi Shakespeare, y entre las formas de mi sueño estás tú, que como yo eres muchos y nadie. (El hacedor, OC 2: 182) 

Otro tema en la literatura de Borges era el personaje de Borges, ese doble que se había creado por la fama y por su metaficción (¿acaso no son todas las ficciones sombras y copias de esa gran ficción que es el yo?). Escribió:

Tenemos muchos anhelos, entre ellos el de la vida, el de ser para siempre, pero también el de cesar, además del temor y su reverso: la esperanza. Todas esas cosas pueden cumplirse sin inmortalidad personal, no precisamos de ella. Yo, personalmente, no la deseo y la temo; para mí sería espantoso saber que voy a continuar, sería espantoso pensar que voy a seguir siendo Borges. Estoy harto de mí mismo, de mi nombre y de mi fama y quiero liberarme de todo eso.

Tal vez por ello la religión con la que más afinidad tuvo Borges fue el budismo, una religión que a diferencia de la concepción de un alma eterna que existe en otras religiones, niega la existencia de un yo estable e inmortal. Aunque el budismo tampoco concede ese otro deseo: el olvido. Los actos perduran por innumerables vueltas en el samsara e incluso cuando el karma es agotado permanece una cierta cognición --la existencia no se reduce a la nada; esta cognición es el estado de la mente despierta, la budeidad que trasciende el tiempo y las causas y los efectos. En unas de sus líneas más memorables, Borges escribe:

¿Qué errante laberinto, qué blancura
ciega de resplandor será mi suerte,
cuando me entregue el fin de esta aventura

la curiosa experiencia de la muerte?
Quiero beber su cristalino Olvido,
ser para siempre; pero no haber sido.

Más que al nihilismo, la frase "ser para siempre; pero no haber sido", nos lleva al budismo, específicamente al nirvana. Un estado que es la extinción, pero que paradójicamente no es el no ser, es una existencia incondicional, inefable, inconcebible, que es descrita en la literatura budista como omnisciente y dichoso. Y, desde este estado de la budeidad --que Je Tsongkhapa describe poéticamente como "Por siempre jugando en el sabor del beso del gozo-vacuidad"-- la existencia del mundo, Borges, tú y yo, nunca hemos existido.

Borges no creía en un dios individual, pero creía en la iluminación del Buda, un hombre que logró despertar de la sueño colectivo de la historia:

Creía, y creo, que hace 2 mil 500 años hubo un príncipe del Nepal llamado Siddharta o Gautama que llegó a ser el Buddha, es decir, el Despierto, el Lúcido --a diferencia de nosotros que estamos dormidos o que estamos soñando ese largo sueño que es la vida. Recuerdo una frase de Joyce: "La historia es una pesadilla de la que quiero despertarme". Pues bien, Siddharta, a la edad de 30 años, llegó a despertarse y a ser el Buddha. (Siete noches de Jorge Luis Borges)

 

Lee también: Borges sobre Buda, karma y nirvana

Citas sobre el panteísmo tomadas de "Borges y el panteísmo", de Juan Arana

Twitter del autor: @alepholo