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Las exclusivas y salvajes fiestas sexuales para mujeres bi-curiosas

Por: pijamasurf - 03/04/2016

Un exclusivo club sexual donde las mujeres se exploran unas a otras en un ambiente de confianza y deshinibición donde no todo se queda en "foreplay"

Genevieve LeJeune tiene 34 años y siempre le ha gustado asistir a fiestas sexuales en su natal Reino Unido. Sin embargo, muy pronto se dio cuenta de que todo estaba montado para disfrute de los hombres y que las mujeres —incluso en el caso de clubes swinger— parecen más como un adorno o parte del mobiliario que verdaderas participantes.

“Era tan clínico y aburrido. Es un mundo de hombres y sentí que necesitábamos un cambio”. Ese cambio llegó en la forma del Skirt Club, una forma de socializar la sexualidad femenina en un ambiente de respeto, exploración y apertura.

“Cuando se trata de sexo”, cuenta LeJeune, “para las mujeres, todo cuenta. Se trata de la estimulación mental, la suavidad, la conversación y la actuación, el ser seductoras. Es el tipo de cóctel que estás tomando, los chocolates que has estado comiendo, todo el ambiente”.

El Skirt Club no es un lugar sino una idea: es el equivalente a un Fight Club pero para mujeres que quieren explorar su sexualidad con otras mujeres. El experimento inglés ha sido sumamente exitoso, por lo que el club ha abierto sedes en Sidney, Australia, así como en Nueva York y Miami en Estados Unidos.

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La locación cambia cada vez y los miembros son informados a veces solamente con 24 horas de anticipación. Los teléfonos se apagan al llegar y no existe algo así como una ventanilla para entrar al Skirt Club: es necesario que alguien te recomiende, y puedes ser expulsada en cualquier momento. Cada fiesta es como una pequeña entrega de premios mezclada con Halloween en el palacio de Buckingham. Todos los detalles han sido cuidadosamente trabajados e, incluso, los asistentes escucharán presentaciones y charlas durante la fiesta que van de los afrodisíacos a aspectos de psicología corporal.

En suma, se trata de “un club privado para las curiosas, bi-curiosas, bisexuales y mujeres heterosexuales de mente abierta buscando aventuras”. Las nuevas se identifican con una llave alrededor de la muñeca; las anfitrionas del Skirt Club las hacen sentir como en casa. Hayley Quinn es una de dichas huéspedes frecuentes, y una especialista en cómo romper el hielo cuando una mujer quiere seducir a otra:

Les enseño a las mujeres cómo flirtear con otras mujeres. En particular cuando se trata de expresar que encuentran atractivas a otras mujeres aunque no se identifiquen como gay. Cuando se refiere a la sexualidad o la bicuriosidad, lo más valioso es saber que puedes hacer algo y que ese acto no te define como persona, ese acto no te cambia la identidad.

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Mucho se dice en nuestros días sobre el peligro de objetificar a la mujer o reducirla a su función sexual. Pero pensamos que tanto para hombres como para mujeres puede ser deseable —consensuado— verse de vez en cuando no como un objeto sino como parte de un organismo sexual con decenas de bocas, manos, senos, coños, hecho para proporcionarse placer. Quinn cuenta una historia que ilustra muy bien esto:

Una vez tuvimos un after del Skirt Club en mi casa, las chicas estaban en mi estudio usando dildos y vibradores, y no es broma, los muebles de la oficina nunca volvieron a ser los mismos. Una mujer era dominatrix y se cogió a todas las chicas del lugar. Todas practicábamos sexo seguro, usábamos condones en los juguetes sexuales. La dominatrix le pide a su sumisa que limpie los condones y la sumisa dice ‘no’, y luego la sumisa es castigada sobre el escritorio. Al final recuerdo solamente estar ahí a las 6 de la mañana luego de que todas se hubieran ido, recogiendo toneladas de condones usados.

A decir de su fundadora, LeJeune, “la misión del Skirt Club es el empoderamiento femenino. Estamos seguras de que la confianza en la cama deriva en confianza en lo demás”.

Con respecto a la sexualidad, llegamos a convencernos de que vivimos en una época de gran apertura y experimentación, de descubrir nuevos límites de placer y disfrute; la realidad es que la gama de identidades sexuales en pugna (cuyo correlato son los movimientos a favor de los derechos civiles de los homosexuales, así como leyes que determinan lo que una mujer debe hacer con su embarazo) coloca a hombres y mujeres en posiciones críticas: la sexualidad deja de ser una práctica personal o de pareja y puede transformarse en un estilo de vida.

Pero este estilo de vida también puede ser liberador.

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6 mitos comunes asociados al consumo de cannabis (y los estudios que los desmienten)

Por: pijamasurf - 03/04/2016

Existe un sólido cuerpo documental que respalda no sólo que la marihuana es segura para los usuarios, sino que los beneficios de su legalización justifican replantearnos ciertas ideas infundadas al respecto

Uno de los argumentos más comunes en contra de la legalización de la cannabis es que no existen estudios suficientes para afirmar que su consumo es seguro, que no lleva a otras drogas o que no sabemos cómo afecta el desarrollo a largo plazo. Todo ello (y muchos prejuicios satelitales a éste) es falso, considerando solamente los argumentos de salud; una legalización a gran escala no sólo pondría fin a uno de los negocios ilícitos más rentables del mundo, sino que permitiría que las sociedades aprovecharan los probados beneficios derivados de esta planta.

Paul Armentano es director en jefe de NORML (Organización nacional para la reforma de leyes de marihuana, con base en Estados Unidos), y le bastó una búsqueda rápida en la base de datos de la Biblioteca Nacional de Medicina para encontrar más de 23 mil estudios revisados por pares y publicados en revistas científicas de todo el mundo, casi a diario, desde hace años. Armentano escribió un interesante análisis para Alternet sobre cómo la ciencia sabe más sobre la cannabis de lo que el gobierno está dispuesto a admitir, de lo cual te presentamos un compendio:

 

Mito 1: La cannabis produce todo tipo de "problemas" a los usuarios 

Fuente: El manual DSM-IV, que caracteriza dichos problemas como 1) uso compulsivo, 2) tolerancia a sus efectos y 3) síndrome de abstinencia

Según un estudio publicado en la revista JAMA Psychiatry, que entre 2012 y 2013 investigó los problemas asociados al consumo de marihuana, el uso de cannabis aumentó 19% de la muestra demográfica pero los problemas asociados al consumo disminuyeron en el mismo período. "Vemos algunos incrementos en el uso de marihuana. Pero nuestra encuesta no encontró ningún aumento en los problemas asociados a la marihuana. Por supuesto, algunos tendrán problemas y debemos permanecer alertas, pero no se está cayendo el cielo".

 

Mito 2: La cannabis aumenta los accidentes automovilísticos

Fuente: Los automovilistas ebrios

Una investigación de riesgo federal del servicio carretero estadounidense, publicada en la Revista de Toxicología Aplicada, encontró que los consumidores de cannabis tienden a conducir más lento que los conductores con niveles legales de alcohol en la sangre. A esto se le llama "comportamiento de conducción compensatoria", y fue documentado en conducción simulada en el laboratorio. Los usuarios que consumieron cannabis tuvieron una tendencia a disminuir la velocidad y aumentar la distancia entre su vehículo y el de adelante, mientras que los que consumieron alcohol reporaton la tendencia contraria en ambas variables (conducen más rápido y se acercan más a otros autos).

Conducir con niveles legales de alcohol en la sangre aumenta 4x el riesgo de sufrir un accidente de auto, mientras que conducir bajo los efectos del THC (la sustancia activa de la cannabis) incrementa el riesgo 2x, en comparación con conductores en estado normal.

 

Mito 3: La cannabis produce depresión, paranoia y otros padecimientos psíquicos

Fuente: Rumores, malas experiencias subjetivas, prejuicios morales contra los estados alterados de conciencia

A decir de Armentano, fumar marihuana no te vuelve depresivo, pero si eres depresivo es probable que fumes marihuana. Un estudio realizado en Suecia durante 3 años, tomando en cuenta a 8 mil 600 hombres de entre 20 y 64 años de edad, no encontró relación entre consumo de cannabis y síntomas de depresión clínica o ansiedad. Los sujetos que se identificaron como depresivos en la primera entrevista tuvieron más probabilidad de ser consumidores de cannabis en las entrevistas subsecuentes, pero también se encontró que tenían más probabilidad de consumir otro tipo de drogas (entre ellas las ilegales).

 

Mito 4: La cannabis no tiene aplicaciones médicas 

Fuente: Los laboratorios farmacéuticos que perderían a sus clientes, los pacientes dependientes de analgésicos

Una investigación de la Universidad Hebrea de Jerusalén documentó el uso de marihuana en 176 pacientes con distintos padecimientos que no responden a ningún tipo de analgésico y que suelen desarrollar una fuerte dependencia a los opiáceos. Durante 6 meses, los investigadores administraron aproximadamente 20gr de THC al mes, luego de lo cual 66% de los individuos manifestaron mejoras "robustas" en los síntomas de dolor, así como en la percepción subjetiva de la calidad de vida. Además, un resultado inesperado: durante el curso del estudio, el consumo de analgésicos entre los pacientes bajó 44% y de éstos, un número significativo descontinuó completamente el uso de analgésicos opiáceos como la morfina o la codeína.

 

Mito 5: Comienzas fumando cannabis y terminas en otras drogas

Fuente: Alguien que nunca ha fumado marihuana

Una investigación publicada en 2014 en la Revista de la Asociación Médica Estadounidense determinó que los estados donde la cannabis ha sido legalizada en años recientes presentan menos muertes relacionadas con el consumo de opioides (como la heroína y la metadona), en comparación con aquellos donde sigue siendo ilegal. Un reporte de 2015 de la RAND Corporation concluye que "los estados que permiten dispensarios de marihuana medicinal experimentan un descenso relativo tanto en adicciones a los opioides como en muertes por sobredosis de opioides, comparados con aquellos que no".

 

Bonus mito: De legalizarse, los jóvenes se volverían adictos de la noche a la mañana

Fuente: Tal vez la industria del tabaco, que teme ver mermadas sus ventas

Un estudio de uso de drogas a nivel federal que toma en cuenta estadísticas entre 2002 y 2011 concluyó que "no existe evidencia de un incremento diferencial en el uso de marihuana durante la juventud que pueda ser atribuido a las leyes estatales de marihuana médica durante el último mes". Aunque se establece que los estados de EEUU donde se legalizó tienen mayores tasas de consumo en contraposición a donde permanece prohibida, el reporte indica que las tasas de consumo se mantienen más o menos constantes a pesar de los cambios en las leyes (tanto para legalizar como para prohibir).  

Otra investigación de 2015, de la Universidad de Columbia en Nueva York y la Universidad de Michigan --que cubrió un período de 24 años y una muestra de 1 millón de adolescentes en 48 estados, concluyó que:

no existe evidencia de un incremento en el uso de marihuana en los adolescentes luego de la aprobación de leyes estatales que permiten el uso de marihuana para fines médicos (...) La preocupación de que el incremento en el consumo de marihuana sea un efecto colateral de las leyes estatales de marihuana parece infundada.

Otras evaluaciones de NORML han determinado que el uso de marihuana entre los preparatorianos es mucho menor hoy que hace 15 años.