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She Makes Noise, mujeres que hacen música y experimentación sonora

Por: Jaen Madrid - 04/15/2014

La mente femenina es un enigma sustancial en la crónica de los sonidos.

Las percepciones sensoriales de género no sólo son diferentes sino únicas. La mente femenina, propiamente, posee una organización cerebral más correlacionada entre los dos hemisferios, por lo que nos es de mayor facilidad detectar las entonaciones no verbales y al mismo tiempo las emocionales, a diferencia del género masculino. Una mujer es un radar receptor de actitudes y carácter. Es capaz de percibir cuando alguien se siente afligido o preocupado, mientras que un hombre necesita la presencia física de los sentimientos, como lo es el llanto, para darse cuenta que algo está yendo mal. Incluso las células cónicas que son las encargadas de detectar los colores en la retina de los ojos están más agudizadas en la vista femenina por su cantidad de cromosomas X. En el aspecto auditivo, el cerebro de una mujer tiene la capacidad de distinguir y categorizar los diferentes sonidos y tonalidades que escuche en un espacio. Esta sutil apreciación de los pequeños detalles, es justamente la que ha desarrollado la figura artística femenina en el mundo de las ideas.

 

Dedicar unas cuantas líneas a este tema siempre puede parecer sexista. No pretendo caer en feminismos obsoletos que acusen de inferioridad al género opuesto, porque es precisamente esa supremacía irracional la que ha desnivelado la apreciación de la creación musical femenina, entre otras artes. La historia nos deja en claro que la comparación y competencia de sexos no existe en la orbe de la creatividad y los sueños. Por ello tomemos en cuenta los experimentos sonoros que surgen de la imaginación del género con más delicadeza (siempre es importante leer y escuchar de forma homogénea):

 

Recién publicamos un texto sobre 7 mujeres visionarias sin las que la música electrónica no sería lo mismo, en el cual recordamos la conquista de las mujeres que protagonizaron algunas transformaciones cruciales de la música electrónica en épocas pasadas. Esta investigación de la primera generación femenil que tuvieron en sus manos la invención del sintetizador e instrumentos de tecnología avanzada como el Theremin (que hasta entonces se consideraban prototipos de ciencia ficción), demuestra por qué es importante considerar el pasado como un objeto valioso de inspiración, en especial en tiempos actuales, donde sin importar el grado avanzado de tecnología que poseemos, aún no hemos sido capaces de equilibrar la presencia de los dos géneros en la música.

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Existen muchos blogs dedicados a reunir y propagar los proyectos de arte sonoro creados por mujeres. She Makes Noise es uno de ellos. En él podemos encontrar propuestas actuales que involucran, además de sonidos ambientales y mecánicos, performances psicodélicos y fantásticos que desfiguran el genio de la vieja música concreta. Viajar entre los parajes de un blog musical siempre deslumbrará nuestras expectativas de las tendencias modernas. En alguna parte de este planeta, muy seguro se encuentra una mujer haciendo música en la tranquilidad de una noche que desea ser la inspiración de una canción, y a través de un texto como éste, llegará a los oídos idóneos, diseñados para escucharla y enamorarse de ella. Las pequeñas recomendaciones musicales de sitios como She Makes Noise, Her Noise o Electronic Girls, son las que merecen la pena explorar pues se hacen con la franqueza de difundir un mensaje de exaltación para aquellas talentosas que no temen resonar  en el eco del mundo.

 

Es claro que las intuiciones musicales difieren entre hombres y mujeres. La mente femenina, para este caso, es un enigma sustancial en la crónica de los sonidos. Con este texto pretendo alentar a las mujeres a meditar sobre sus capacidades artísticas, que por naturaleza pueden manejar con facilidad, y las invito a descubrirlas mediante la experimentación sonora, que una vez perfeccionada, podría develar nuevos géneros musicales que, tal vez,  sólo necesitan de la percepción femenina para poder esclarecerse en el río de las armonías. 

Enlaces recomendados: 

She Makes Noise 

Her Noise 

Electronic Girls 

Women And Their Machines

 

Twitter de la autora: @surrealindeath

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Grandes compositores de la historia... haciendo cosas normales (FOTOS)

Por: pijamasurf - 04/15/2014

Este tumblr reúne fotografías históricas de grandes compositores bajo una consigna: que muestren ese lado banal de su vida cotidiana.

La Historia, la que se escribe con mayúsculas y desde la perspectiva de los grandes relatos y las grandes hazañas, nos ha habituado a mirar a ciertos personajes hacia arriba, como si provinieran de un Olimpo inalcanzable, como si condescendieran a los bajos territorios de la humanidad para concedernos sus dones y sus regalos. Conquistadores, exploradores, científicos, artistas, se consideran casi siempre grandes hombres (a veces también grandes mujeres) dignos de elogios y alabanzas.

¿Cuál es el problema con esto? Uno de ellos, que nos hace olvidar la semejanza que guardamos con esos “grandes” personajes, el hecho de que, como cualquiera de nosotros, ellos también fueros seres humanos, con alegrías y frustraciones, con deseos, tristezas y, sobre todo, la mayor parte del tiempo, vidas comunes y corrientes, mañanas de barrer el patio y domingos de ir al fútbol, vacaciones en la playa, cervezas con los amigos, paseos con la familia, “duelos y quebrantos los sábados”, etc.

En tumblr existe una compilación de fotografías bajo el expresivo título de Composers Doing Normal Shit. Ahí están Prokofiev y Debussy, Morton Feldman, Erick Satie, John Cage, Stockhausen, Shostakovich, Leonard Bernstein y varios más, todos en medio de situaciones triviales, comunes: normales.

“Escribir como Shakespeare es una desmesura, ser Shakespeare es banal”, comentó hace no mucho Juan Villoro, glosando uno de los últimos cuentos de Borges en que un académico alemán recibe íntegra la memoria del Bardo. Y, en cierto modo, esa quizá sea la intención de esta serie: mostrar que el artista, al hacer lo que ama y compartirlo con el mundo, es casi siempre admirable, pero fuera de ese ámbito, tal vez no sea muy distinto a nuestro vecino o aun a alguno de nosotros mismos.