Elon Musk predice que el dinero dejará de importar en 2036
Medios y Tecnología
Por: Yael Zárate Quezada - 07/29/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 07/29/2026
Hasta junio de este año, el Índice de Multimillonarios de Bloomberg calculó el patrimonio de Elon Musk en unos 957 mil millones de dólares, cifra que ya reflejaba una caída por el desplome de las acciones de SpaceX, la empresa con la que había alcanzado el título del primer billonario del mundo.
Aún así, es una cantidad estratosférica que resulta imposible de gastar. Por ejemplo, si una persona gastara un millón de dólares por hora, todos los días de su vida, necesitaría más de un siglo para agotar un billón de dólares.
Sin embargo, según el propio Musk, esa acumulación podría perder sentido pronto, pues el magnate tecnológico afirma que el dinero dejará de tener importancia en 2036.
El argumento de la abundancia
La declaración surgió en una entrevista con Zanny Minton Beddoes, editora en jefe de The Economist, donde Musk sostuvo que la inteligencia artificial y los robots multiplicarán la producción mundial a un ritmo sin precedentes. Su planteamiento es que si el dinero sirve para adquirir bienes y servicios, y la IA y los robots proveen más de lo que cualquier persona podría consumir, la necesidad del dinero desaparece.
Según Musk, esta tesis parte de un escenario de abundancia extrema en el que la automatización permitiría producir mucho más de lo que la población podría consumir, lo que dejaría muchas necesidades básicas fuera de la lógica del poder adquisitivo.
La pregunta clave dentro de esta conversación fue quién financiaría esa transición si millones de personas pierden su empleo en el proceso. Musk, quien colaboró hasta el año pasado con el equipo de gobierno del presidente Donald Trump, respondió que los gobiernos podrían entregar dinero de forma directa a la ciudadanía, una especie de ingreso universal financiado por transferencias estatales.
Ante la advertencia de que ese esquema generaría inflación, Musk adelantó que el problema sería la deflación, no la inflación. Su razonamiento es que, si la producción de bienes y servicios crece mucho más rápido que la cantidad de dinero en circulación, los precios tenderían a bajar en lugar de subir.
También hay señalamientos sobre quién controlaría esa abundancia, ya que si un número reducido de empresas es dueño de los robots y de la infraestructura energética que los alimenta, la distribución de los beneficios no ocurre de forma automática, y la concentración de esa riqueza tecnológica podría reproducir las mismas desigualdades que Musk asegura que la IA resolvería.
Mientras tanto, el pronóstico de 2036 queda entonces como una apuesta más dentro de una visión de fantasía propia de quien la imagina: el hombre con más dinero del planeta.