*

En Reddit y otros foros circula una teoría que afirma que la representación de los agujeros negros revela si una obra de ciencia ficción es anterior o posterior a Interstellar (2014)

Durante años, los agujeros negros en el cine fueron eso: círculos oscuros, remolinos espaciales o portales dramáticos que servían para avanzar la trama. Eran misteriosos, sí, pero visualmente simples. Más símbolo que fenómeno físico.

Hasta que llegó Interstellar, y algo cambió.

¿De qué trata esta “teoría”?

En foros como Reddit —especialmente en comunidades dedicadas al cine y la ciencia ficción— comenzó a circular una observación que pronto se volvió meme:

Puedes fechar instantáneamente cualquier película, serie o videojuego de ciencia ficción con un agujero negro dependiendo de si se parece o no al de Interstellar.

No es una teoría científica o un manifiesto formal. Es una especie de "regla" cultural nacida en internet que, con humor, señala un antes y un después visual en la representación de los agujeros negros.

  • El antes: agujeros negros como concepto, no como física
  • Antes de 2014, muchas producciones mostraban los agujeros negros como:
  • Esferas negras planas.
  • Remolinos tipo tornado espacial.
  • Portales luminosos.
  • Vórtices genéricos con efectos especiales básicos.
  • No necesariamente estaban mal. Simplemente no existía una referencia visual popular basada en física real que hubiera marcado estándar.
  • Eran recursos narrativos. No simulaciones relativistas.

El después: el efecto Interstellar

Para Interstellar, el director Christopher Nolan trabajó con el físico teórico Kip Thorne. El equipo no solo diseñó un efecto visual atractivo: desarrolló un modelo basado en ecuaciones reales de la relatividad general de Einstein para simular cómo se vería un agujero negro giratorio.

  • El resultado fue “Gargantúa”:
  • Un disco de acreción brillante.
  • Luz curvada por la gravedad.
  • Un efecto de lente gravitacional que hacía que el disco pareciera envolver el agujero.
  • Era visualmente impactante, pero también estaba científicamente fundamentado.

Tan fundamentado que el modelo generó incluso publicaciones científicas derivadas de su simulación. A partir de ahí, algo pasó en la cultura visual.

El nuevo estándar visual

  • Después de 2014, muchas representaciones de agujeros negros en cine, televisión y videojuegos comenzaron a parecerse sospechosamente a Gargantúa:
  • Disco luminoso horizontal.
  • Distorsión de luz alrededor.
  • Apariencia elegante, simétrica y “científica”.

La estética se volvió reconocible.
Y, en cierto modo, normativa.

Por eso el meme funciona: si un agujero negro no tiene ese look relativista, probablemente la obra es anterior a 2014… o decidió ignorar ese estándar.

¿Es realmente una teoría?

No en el sentido académico, es más bien:

  • Una observación colectiva.
  • Convertida en chiste recurrente.
  • Que terminó funcionando como marcador cultural.

Como cuando puedes notar si una película de dinosaurios está influenciada por Jurassic Park o no. Hay un punto de quiebre visual que cambia la imaginación colectiva.

Eso es lo que ocurrió aquí, Más que un meme: un cambio en la imaginación, entonces, lo interesante no es solo el chiste sino lo que revela:

  • Durante décadas, la ciencia ficción imaginó los agujeros negros sin una imagen popular clara. Luego una película masiva los representó con respaldo científico y esa imagen se volvió dominante.
  • Internet simplemente lo detectó y lo convirtió en broma.
  • Una broma que, en el fondo, habla de algo más grande: cómo el cine no solo refleja la ciencia, sino que también moldea cómo la imaginamos.
  • Y ahora, cada vez que vemos un agujero negro en pantalla, inevitablemente hacemos la comparación.

También en Pijama Surf: Estudio revela cómo el estrés podría influir en la propagación del cáncer


Imagen de portada: ABC