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Roden Crater, la obra maestra de James Turrell, finalmente abrirá al público (FOTOS)

Arte

Por: Jimena O. - 04/29/2019

Una de las cumbres de la arquitectura moderna contemplativa podría estar cerca de concluirse

James Turrell es uno de los grandes artistas contemporáneos. Como casi ningún otro artista Turrell, de 75 años, puede afirmar que su materia prima es la luz y sus efectos en la percepción humana. Después de más de 40 años de trabajo, la fecha se acerca en la que su obra maestra, Roden Crater, podría abrir al público, según ha informado la Universidad de Arizona State, involucrada en el proyecto. 

Aparentemente gracias a una nueva ola de donaciones, incluyendo 10 millones de Kanye West, y a la disposición de Turrell en los siguientes 5 años el proyecto estará concluido. En total se necesitan 200 millones para completar el trabajo, el cual incluye un laberinto debajo de un volcán extinto en el desierto de Arizona, un domo para seguir los movimientos celestes, así como un observatorio. Esto es lo más parecido que ha hecho el hombre a los antiguos templos para ver estrellas, como encontramos entre los mayas o los babilonios, donde también se buscaba crear un estado de conciencia alterado, incluso una iniciación espiritual. Este sublime espacio cuenta también con cámaras llenas de agua que reflejan el amanecer o una habitación en la que los visitantes pueden ver su sombra con la luz de Venus. Es sin duda un palacio subterráneo para la contemplación y la meditación.

Al interior del cráter, Turrel ha diseñado diversas salas que funcionan para observar eventos celestes específicos, mientras que la forma misma del cráter permite filtrar todas las luces externas para concentrarse en la observación del cielo. El cielo ha sido sujeto de otras de sus investigaciones en el pasado, cuando ha demostrado a través de gigantescas instalaciones que afectando un poco las propiedades de la luz se puede cambiar incluso el color con el que percibimos el cielo.

Según Turrell: "Tomamos luz a través de nuestra piel y creamos vitamina D. Así que literalmente somos comedores de luz. Pero también tiene una fuerte carga emocional, que es en gran medida con lo que trabajo --el tipo de situación que es en realidad un estado theta, que es pensamiento, pero no pensamiento con palabras. Así que esto es un arte que puede ser un poco difícil de describir. Y es eso mismo lo que la gente siempre tiene dificultad [para describir]: el lado espiritual de la luz."

Avezado en ingeniería, matemáticas, astronomía, literatura, historia, aviación, ranchero experto y con algunos estudios en psicología, Turrell vuelve a poner en nuestra mente al artista del Renacimiento, para el que ninguna materia del conocimiento humano es ajena. En el pasado, el artista ha dicho que la pintura desde Rembrandt hasta Rothko no es sino el estudio de la luz. Pero Turrell ha diluido la frontera entre objeto y representación haciendo de la luz misma una forma de arte.