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Escaneos cerebrales sugieren que meditadores expertos viven en un estado mental superior

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/06/2019

Esto es un indicio de que realmente existe tal cosa como la iluminación

La meditación ha sido estudiada en las últimas décadas en laboratorios de universidades occidentales, y se ha confirmado que tiene importantes beneficios cognitivos y de salud en general. Quizá el trabajo más interesante en este sentido es el del neurocientífico Richard Davidson, quien también practica la meditación y es amigo personal del Dalái Lama. Famosamente, Davidson ha medido en su laboratorio de la Universidad de Wisconsin las ondas cerebrales de meditadores que han acumulado más de 62 mil horas de meditación en sus vidas. Según explica el psicólogo Daniel Goleman, quien es coautor con Davidson del libro Altered Traits, estos meditadores, que llama "de nivel olímpico", muestran características cerebrales que nunca antes han sido observadas por la ciencia.

Los meditadores analizados por Davidson, muchos de ellos llevados de la India y Nepal a Estados Unidos, tienen un nivel de ondas cerebrales gamma muy superior al de la gente que no ha meditado mucho. Estas ondas cerebrales suelen aparecer cuando diferentes regiones del cerebro entran en armonía:

Obtenemos ondas gama cuando mordemos una manzana o imaginamos morder una manzana, y por un breve período, un segundo, el influjo de sabor, olor, sonido, visión, y todo eso se une en la mordida imaginaria de la manzana.

Para una persona común estas ondas gamas aparecen brevemente y sólo en momentos de particular foco en una actividad bien definida. Pero en el caso de los meditadores "olímpicos", se observa que las ondas gamma son una constante. "Es su estado mental cotidiano. La ciencia nunca ha visto algo así", dice Goleman. 

La actividad cerebral gamma crece a niveles aún más altos cuando se le pide a estos meditadores que practiquen la meditación de la compasión; en esta práctica común a diferentes escuelas budistas se pueden ver intensos picos de gamma. Quizá la compasión -o el amor- realmente es el estado mental más alto.

Aunque científicamente no se ha llegado a sacar conclusiones, Goleman sugiere que la actividad gamma podría ser un marcador de lo que ciertas tradiciones espirituales llaman una especie de iluminación o estado despierto de la mente. Parecería que el cerebro de los meditadores tiene la cualidad de la frescura, la lucidez, la calma y la nitidez. El meditador experto realmente experimenta las cosas como si fueran nuevas, frescas, nítidas y luminosas.

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Científicos sugieren ‘oscurecer’ el cielo para disminuir el calentamiento global

Ciencia

Por: pijamasurf - 01/06/2019

De todas las soluciones posibles, 2 científicos de Yale y Harvard proponen esto

Quienes conozcan la saga Matrix (Hermanas Wachowski, 1999-2003) quizá recuerden un detalle en la historia, en relación con la guerra entre la humanidad y las máquinas: en un intento de dejar a éstas sin fuente de energía y así inutilizarlas, los dirigentes de la humanidad deciden “destruir” el cielo, bombardéandolo con armas nucleares y químicas. La idea, ampliamente aplaudida, sume a la Tierra una oscuridad permanente, lo cual a su vez lleva al declive y desaparición eventual de toda forma de vida, haciendo de nuestro planeta, antes floreciente, un desierto estéril.

Pues bien, tal pareciera que de todas las fantasías sobre el futuro que el ser humano ha podido imaginar, aquellas de tintes distópicos son las que parecieran más proclives a volverse reales. En el caso de esta que señalamos, se trata de hecho de una sugerencia seria por parte de un grupo de científicos, quienes aseguran que una solución posible al calentamiento global y sus efectos sobre el planeta es “oscurecer” el cielo.

La idea ha sido lanzada por Wake Smith y Gernot Wagner, adscritos a las universidades de Yale y de Harvard, respectivamente (dos instituciones, cabe mencionar, que gozan de gran prestigio académico). Los científicos, especializados en ciencias ambientales publicaron un artículo en el número más reciente de la revista Environmental Research Letters, en donde proponen abiertamente esparcir partículas de sulfatos en la estratósfera para así reducir la temperatura general del planeta.

Smith y Wagner estudiaron diversas formas de implementar dicha estrategia y concluyeron que servirse de una aeronave para rociar dichos químicos sería la manera más factible de llevarla a cabo. 

Por si esto no pareciera suficientemente disparatado, los autores aceptan que por el momento no existe ningún tipo de transporte capaz de realizar la tarea, por lo cual el paso subsecuente más obvio es destinar recursos al diseño de éste. Según sus cálculos, se necesitan 3.5 mil millones de dólares para realizar el proyecto dentro de los próximos 15 años.

¿Pero no sería mucho más efectivo atacar las soluciones reales del problema? No deja de ser curioso, como lo anticipara Slavoj Zizek hace unos años, que en el marco del sistema económico en el que estamos insertos, parece mucho más sencillo imaginar un apocalipsis general que un mero cambio en la manera en que vivimos y nos relacionamos con el planeta.

 

También en Pijama Surf: Este profesor del MIT calculó en 1973 el año en que la humanidad colapsaría (y hasta ahora ha acertado en todo)

 

Imagen de portada: The Second Renaissance Part II, Mahiro Maeda (Animatrix, 2003)