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¿Quién está detrás de la caravana migrante? 4 teorías de conspiración

Política

Por: pijamasurf - 10/24/2018

La especulación sobre quién se beneficia por la caravana migrante ha llegado al punto de que algunos creen que hay una mano en la sombra que mueve las fichas

A continuación, exponemos una serie de teorías de la conspiración que se están manejando en los medios en torno a las causas y usos políticos de la caravana migrante. Pero antes hay que mencionar que, como ocurre con la teoría de conspiración en general, esto es meramente especulativo y nos coloca en territorios inciertos y pantanosos. Por una parte es indudable que las personas "conspiran", es decir, maquinan, ejercen su influencia de manera velada en busca de lograr sus intereses, distraer a la opinión pública o cambiar ciertos resultados (como una elección). Por otra parte, la realidad suele ser muy distinta de la imaginación y de las grandes narrativas "todo-abarcantes". Curiosamente, muchas de las teorías de conspiración empiezan como bromas o novelas de ficción -un ejemplo es la moderna versión de los Illuminati, la cual en gran medida se popularizó debido a la pluma del escritor de ciencia ficción Robert Anton Wilson-. La mayoría de las veces la realidad suele ser mixta, y las cosas que llamamos conspiraciones suelen ser una mezcla de oportunismo, manipulación mediática, ignorancia, necesidad de creer en algo que satisfaga una visión coherente de mundo, sesgo de confirmación... Así, en este caso es probable que, además de la genuina búsqueda de miles de centroamericanos que huyen de la violencia en sus países para encontrar una vida más digna (la cual debe ser respetada), también encontremos personas que buscan beneficiarse de este fenómeno social y que podrían ser responsables de incentivarlo. Con esa advertencia, procedamos a esbozar las teorías más populares hasta el momento.

 

1. Trump

Una teoría que empieza a ganar peso entre ciertos periodistas mexicanos. Es sabido que los presidentes de Estados Unidos utilizan la vieja táctica de dirigir la atención hacia un enemigo en común, una amenaza en torno a la cual unirse. Por ejemplo, el terrorismo -"los árabes que vienen infiltrados en la caravana"-, y ahora, posiblemente los migrantes. Este tipo de fenómenos sociales suelen ser aprovechados por los políticos, bajo lo que ha sido llamado por Naomi Klein "la doctrina del shock". Trump ha culpado directamente a los demócratas por la caravana migrante, no sólo por sus políticas más blandas, sino que los ha culpado expresamente de estar detrás de de ella, de ser los autores intelectuales de la misma. Y los medios estadounidenses hablan de una crisis nacional. Todo esto a 2 semanas de una importante elección en la que se votará una nueva Cámara de Representantes y 35 senadores, en otras decisiones electorales. Los periodistas Carmen Aristegui y León Krauze han señalado que la caravana claramente beneficia a Trump, si bien no han sugerido que Trump la haya fabricado. 

 

2. ISIS o algún otro organismo terrorista islámico

Esta es, por supuesto, una de las versiones manejadas por el gobierno de Trump, pero que tiene su origen en la siempre confiable y objetiva cadena de Fox News. La teoría sugiere que los organismos terroristas no sólo han infiltrado la caravana sino que secretamente la fondean, como un nuevo caballo de troya. Esto ha sido vinculado, a su vez, con la noción difundida por Trump de que la caravana está llena de criminales. 

 

3. Maduro

El vicepresidente Mike Pence ha dicho que el presidente de Honduras le aseguró que Maduro está financiando la caravana de migrantes. Pence también defendió la disparatada afirmación de Trump de que personas de Medio Oriente conforman buena parte de la caravana.

Por supuesto, la teoría más radical sería que Maduro la haya orquestado, con instrucciones de Trump, pero esto ya es para profesionales de la conspiranoia mundial. 

 

4. George Soros

Un alto ejecutiva de Campbell Soup, la icónica compañía famosa por sus sopas de tomate, hizo un tuit culpando al magnate globalista George Soros. Kelly Johnston fue antes secretario del Senado de Estados Unidos, así que no es cualquier ejecutivo, pero de cualquier manera resulta un tanto extraño. Johnston escribió que Soros y la organización Open Society tienen preparados un ejército de abogados en la frontera de Estados Unidos. Naturalmente, Campbell se deslindó de los comentarios. Extrañamente, esto ocurrió el mismo día en el que se encontró un aparato explosivo en el buzón postal de la casa de Soros en el estado de Nueva York.

 

Otras teorías, quizás más acertadas aunque menos interesantes para los que quieren una narrativa global, culpan a ciertos actores políticos en Honduras, como al periodista Bartolo Fuentes. Hay otras teorías aún más desaforadas, como aquella que culpa a Marcelo Ebrard (y a López Obrador) bajo la base de que Ebrard está casado con la ex embajadora hondureña.

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Por qué el Templo Satánico es una farsa (o cómo ha creado la fachada de ser una religión para influir en la sociedad)

Política

Por: pijamasurf - 10/24/2018

El Templo Satánico se ha vuelto en una popular religión en Estados Unidos, sólo que en realidad no es una religión

En los últimos 50 años ha habido geniales religiones fársicas como The Church of the Subgenius, el Pastafarismo y el Discordianismo. Estas organizaciones criticaron la religión o jugaron con las ideas de control que se ejercen en ciertas religiones, de una manera divertida y por momentos brillante. Sin embargo, ninguno de estos movimientos se hicieron pasar realmente por religiones ante el Estado  -más allá de que algún iluso pudo haber creído que se trataba de organizaciones religiosas reales (tan reales como los Illuminati)-. Resultaba evidente que eran parodias, y ellos mismos sabían perfectamente que no eran religiones como tal.

En tiempos recientes ha surgido una organización religiosa llamada El Templo Satánico, que dice ser heredera de la Iglesia de Satán que fundó Anton LaVey. El Templo Satánico, fundado por Lucien Greaves y Malcolm Jarry, se ganó la aceptación de cierto público liberal pues promovió una serie de mandamientos que parecían ser sumamente razonables, muy ad hoc para nuestros tiempos, pugnando, sobre todo, por la libertad. Además generó mucha polémica al construir estatuas gigantes de Satán en diversas partes de Estados Unidos, incluso en sitios de gran religiosidad, para cuyos feligreses esto fue una ofensa. El Templo Satánico argumenta que esto es libertad de culto religioso. En los últimos tiempos la organización se ha dedicado sobre todo a apoyar movimientos en favor del aborto, la libertad de culto, la laicidad y demás. En primera instancia parece pertinente que defiendan esto, ya que ellos pugnan por su derecho de adorar a Satán. El tema aquí es que realmente no adoran a Satán. El Templo Satánico no considera que Satán exista realmente: para ellos existe como puede existir Hércules, Iron Man o Bugs Bunny; es un héroe simbólico que representa la total rebeldía. No obstante, el Templo Satánico tiene el estatus de religión y goza de algunos de los beneficios de ser una religión organizada en Estados Unidos.

En una entrevista con el New York Times, Jarry dijo que el Templo fue concebido primero como una organización que pudiera ser capaz de "obtener fondos" de acuerdo con una iniciativa creada por George W. Bush, pero que no le interesaran los mismos. Aunque el Templo Satánico no cobra por ser miembro de su organización, sí promueve que se le hagan donaciones. Lo cual no significa necesariamente que tengan fines de lucro velados. Más que una idea para ganar dinero, parece ser una idea para defender un fundamentalismo político o ideológico que se vale de los medios que sean para avanzar su agenda.

Notablemente, el Templo Satánico defiende cosas como el matrimonio gay y el aborto mediante la utilización de lenguaje religioso: señalan que se trata de un derecho religioso, pues defienden la autonomía del cuerpo como un "sacramento". Está muy bien que defiendan el matrimonio gay o el aborto, el tema es que no son realmente una organización religiosa (aunque sí legalmente) y no tienen sacramentos; por lo tanto, hay una disonancia cognitiva y uno podría hablar de un cierto engaño intencional. Pues, aunque existe religiones no teístas, como puede ser el budismo, estas religiones lo son porque defienden principios trascendentes y tienen una dimensión no secular; es decir, justamente no se inmiscuyen en cuestiones de Estado, algo que -contradictoriamente- no hace el Templo Satánico. Incluso se podría hablar de una organización religiosa ateísta que defienda una presunta "espiritualidad ateísta", pero se esperaría, entonces, que este culto tenga una dimensión religiosa y que su ámbito no sea político. Claro que el Templo Satánico realiza ritos, pero la mayoría de ellos son sátiras religiosas o críticas políticas. De nuevo, criticar a la religión es algo que tiene cabida en la sociedad, pero esto puede perfectamente hacerse desde la secularidad, no bajo la máscara de una religión. Es evidente que la agenda del Templo Satánico es socavar a la religión haciéndose pasar ellos mismos como una religión, algo que se puede observar en el hecho de que parte fundamental de su discurso es criticar a las religiones establecidas y parodiar su lenguaje. A algunas personas les puede parecer astuto (como a Richard Dawkins, quien cree que la religión es un virus maligno), pero es también una falta de respeto a las personas que sí tienen auténtica fe.

Por su parte, la Iglesia Satánica los ha acusado de falsificar su ideología y utilizar principios satánicos como fachada. Esta agrupación señala -ellos que sí creen en Satán- que el Temblo Satánico ha hecho de su deidad una caricatura. 

Recientemente Emma Story, quien fungía como líder de una de sus 22 sedes en Estados Unidos y Canadá, anunció que renunciaría a la organización debido a lo que veía como la visión tiránica de Greaves, el líder del Templo Satánico. Story señala que Greaves practica una especie de absolutismo de la libertad de expresión, donde todo acto que coarte el libre albedrío debe prohibirse sin ningún claroscuro. Por ejemplo, Greaves condenó el veto reciente que Facebook, YouTube y otras plataformas hicieron del host Alex Jones, quien es famoso por sus radicales teorías de la conspiración, lo que incluye haber difundido el famoso Pizzagate. Recientemente Greaves contrató al abogado Marc J. Randazza, mismo que defiende a Alex Jones en un caso en el que los padres de los niños muertos en la matanza de Sandy Hook acusan al conductor por decir que el evento fue un hoax. El tema es que Randazza no sólo ha defendido a asesinos y líderes neonazis -algo que puede esperarse de ciertos abogados- sino que él mismo tiene una ideología de extrema derecha -o al menos, ha defendido la opinión de sus clientes- y ha aparecido incluso en el show de Jones, donde ha expresado ideas que Story ubica dentro de la alt-right. Claro que Greaves tiene derecho de hacer esto, pero al parecer Story ve en ello una contradicción, ya que por una parte, en teoría, Greaves promueve la igualdad y la diversidad, y por otra parte se asocia con individuos que expresan ideas excluyentes. Story escribe:

Cómo se puede esperar que personas de grupos minoritarios crean una palabra de lo que decimos cuando estamos ocupados aliándonos con un hombre que pasa su tiempo trabajando y amistándose literalmente con neonazis. 

Así que Story ha abandonado el Templo Satánico por razones de incongruencia en su mando. El tema de fondo aquí es la libertad a ultranza, que puede oponerse a la moralidad. Al defender la idea de que todo se vale y el derecho a hacer y pensar cualquier cosa, se relativizan todos los valores. Por supuesto, existe una importante corriente filosófica -a partir de Nietzsche- que defiende la relatividad de todos los valores y es posible que en términos filosóficos sea cierto que los valores son relativos, pero una sociedad no puede funcionar si no tiene una mínima dirección de lo que considera que es bueno y malo. El tema de Alex Jones es un buen ejemplo. El derecho de Jones de expresarse no debe coartarse pero otra cosa es como sociedad tener que darle un espacio en una plataforma como Facebook o YouTube, donde tiene un enorme alcance, pues su información -más allá de algunas interpretaciones que pueden ser discutibles- suele ser claramente falsa y promueve un clima de violencia y enfrentamiento. Si la sociedad ni siquiera puede defender la verdad o la mera noción de que existe tal cosa, entonces se desmoronan todas sus instituciones y principios aglutinantes y reina el caos. Lo cual ciertamente es uno de los peligros de no tener referentes absolutos, de no considerar que existe un bien, una belleza o una verdad trascendentes que pueden aplicarse universalmente.  

El eslogan que defienden este tipo de organizaciones es Nada es verdad; todo está permitido.