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Mientras unos viajan a tierras exóticas o lo hacen a través de otras experiencias, te recomendamos algo más cerca para encontrarte a ti mismo

Mientras unos viajan a tierras exóticas o lo hacen a través de otras experiencias, te recomendamos algo más cerca para encontrarte a ti mismo: Uruapan, Michoacán. 

 

Conocido también como “la capital mundial del aguacate”, Uruapan se ubica entre la región de Tierra Caliente y la meseta Purépecha, la creación de esta ciudad data de la época mesoamericana, lo que hace que sus secretos y energías positivas vuelvan a este municipio un espacio ideal para el autodescubrimiento.

 

1. Encuéntrate en el clima ideal

En la segunda ciudad más importante de Michoacán, el clima templado es la combinación perfecta entre la humedad y el crecimiento de la vegetación, un paraíso en toda la extensión de la palabra.

Y la calidez no sólo se queda en el clima, sino que también vive en los habitantes de esta pintoresca ciudad, así que no pierdas tiempo para conocer las leyendas que se cuentan y pedir recomendaciones a los lugareños.

 

2. Lección verde

Si bien la vegetación da una muy atractiva vista para que descanses de la ciudad, te inicia hacia el camino de explorar quién eres, porque si la naturaleza puede florecer para dar paso a todo, tu también te puedes adaptar a cualquier clima y/o situación.

 

3. No estamos destinados a una sola cosa en esta vida

El recorrido por el Parque Nacional Barranca del Cupatitzio es una de las mejores formas para adentrarse de lleno a este viaje de autoexploración. Ahí encuentras paisajes que te llenarán de tranquilidad con los sonidos del agua en forma de fuentes naturales o caídas. Cuenta con 452 hectáreas, más de 300 especies de plantas y árboles, y experiencias que no se comparan con ningún otro lugar en el mundo.

Está muy cerca del centro de la ciudad, dentro del Parque Nacional de Uruapan, donde nace el río Cupatitzio, el cual se divide en múltiples corrientes y cuyo nombre proviene de la lengua purépecha y significa “río que canta”.

 

4. Explórate en el espacio perfecto

También debes visitar la Casa más Angosta del Mundo, construida en 1985 y que tiene una mención en el libro de los récords Guinness, y ya que la conozcas entenderás por qué sus 1.41m de ancho y 10.20m de fondo son una gran curiosidad por observar -y, obvio, no dejes pasar la oportunidad de tomarte una foto aquí-.

 

5. Entre las ruinas

Continuando el recorrido, a lo lejos podrás apreciar el Paricutín, el volcán más joven del mundo. Y antes de llegar ahí, se puede observar la ciudad sepultada por la lava. Explora con los locales los recorridos y caminatas especiales. Muévete entre las piedras y descubre cómo un pueblo se levantó de entre las cenizas.

 

6. Descubre si puedes llegar al destino

Paseando por la zona, si te diriges hacia el sur, encontrarás el paraje natural de la Tzaráracua, una cascada de más de 50m de altura donde podrás realizar actividades retadoras como rapel, tirolesa y bicicleta de montaña.

Para llegar, tienes dos opciones que dependen mucho de tu condición física: puedes montar a caballo por un camino lateral o ir a pie y recorrer más de 500 escalones.

 

7. Doma la naturaleza, cara a cara

Sin duda, encontrarse frente a frente con una belleza natural te dará otra razón para maravillarte de ti mismo: ¿puedes ser uno con la naturaleza de manera tranquila? A la par de confrontarte con ella y conquistarla, si eres fan de las actividades al aire libre, en Uruapan encontrarás una gran cantidad de espacios para practicar deportes extremos que van desde el gotcha, la escalada y el rapel hasta paseos en cuatrimotos.

 

8. Disfruta de nuevos sabores en tu vida

Bien dicen que a través de la comida conoces a la gente y celebras el deleite que es viajar. Busca las recomendaciones locales y encanta a tu paladar con las clásicas carnitas y los exquisitos platillos con aguacate, y prueba a qué sabe la charanda. La primera impresión no lo es todo, ¡anímate a probarlo!

 

9. Descubre un lado más divertido de ti

Finalizando una deliciosa comida te recomendamos visitar la Zona Rosa, un lugar de bares y clubes localizado sobre Paseo Lázaro Cárdenas, para renovarte entre la música y la gente. Trata de pasar el menor tiempo posible en el hotel, crea tus recorridos diarios y sólo llega a descansar; eso sí, busca un lugar de acuerdo a tus necesidades de descanso. No olvides que también puedes ahorrar acampando y que así, puedes divertirte con agradables fogatas o pláticas nocturnas.

 

10. Recuerda mantener todo esto en tu interior

Al final Uruapan es el inicio del recorrido, un comienzo para este viaje que tenemos que realizar en la vida para saber quiénes somos en realidad y qué es lo que podemos alcanzar. Así que empieza a pensar: ¿en qué otro destino me puedo encontrar? México está lleno de espacios mágicos y encantadores, llenos de cultura, tradiciones y mucho sabor.

 

Viaja para descubrirte, asombrarte y despejarte de todo. A pocos kilómetros, tienes la respuesta.

 

 

Fuente: visitmexico.com

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Buena Vida

Por: pijamasurf - 07/01/2018

La tristeza forma parte del mundo, también en un sentido geográfico

Como su etimología lo anuncia, la toponimia es la disciplina especializada es los nombres de los lugares (de τόπος, tópos, «lugar» y ὄνομα, ónoma, «nombre»). Como materia su historia es relativamente reciente, pues hasta el siglo XIX pocos se habían ocupado de reunir y estudiar los apelativos con que se designaban ciertos lugares, al menos no sistemáticamente, pues hasta entonces dicha curiosidad había quedado en manos de algunos cuantos curiosos o historiadores que, ocupados en otros temas, retomaban tangencialmente el nombre de un sitio (así, por ejemplo, Pausanias, en su Descripción de Grecia).

En general, la toponimia puede considerarse una reunión de conocimientos que oscila entre la anécdota y la memoria. Si bien no se dirá que sea ésta una disciplina que cambie el mundo, su valor puede encontrarse en el rescate que hace de la historia que rodea algo aparentemente tan sencillo como el nombre de un lugar. 

En alguna página Borges relata con admiración que cuando comenzó a estudiar el inglés antiguo, el idioma de sus ancestros más remotos, se asombró junto con sus alumnos de que la solemnidad que rodea ahora al nombre de Oxford haya sido en su origen una denominación más bien banal: “vado para los bueyes”. Y en otro sentido, George Steiner, en su conferencia Una idea de Europa, compara la memoria viva que suele haber en las calles y plazas públicas de las ciudades europeas (donde los nombres de las personas que formaron un país suelen usarse para la nomenclatura) con la simpleza que en ese ámbito se vive en los Estados Unidos, donde a lo largo y ancho del país se multiplican las calles de los olmos (elm) y los robles (oak).

Si hablamos ahora de esto es para presentar una colección de lugares que poseen una cualidad toponímica en común que quizá sea una de las más peculiares: todos ellos tienes nombres inesperadamente relacionados con la tristeza.

Las “Islas del pesar”, el “Camino todo solo”, la “Avenida del deseo del corazón” o la “Isla solitaria” son algunos de los sitios poco alentadores compilados en el perfil de Instagram Sad Topographies: todos ellos reales, todos ellos nombrados así por alguna casualidad de la historia.

 

Miserable Island, Banner Township U.S #miserable

Una publicación compartida por @ sadtopographies el

 

 

Sadness street, Menzel Jemil, Tunisia #sadness

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Failure Canyon, Utah U.S #failure

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Agony Island, Marshall Islands #agony

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Más allá de las características de estos sitios, esta colección nos muestra que posiblemente la virtud más importante la toponimia es la evocación. Como bien hizo notar Marcel Proust, los nombres de los lugares son capaces de evocar en nosotros emociones, expectativas, deseos de conocer y acaso también de evitarlos pues, seres de lenguaje como somos, las palabras construyen para nosotros una buena parte de la realidad que habitamos.

 

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Imagen de portada: Cementiri de Montjuïc (Barcelona)