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Hans-Ulrich Obrist, un palacio sin caminos trazados como la trascendencia de la psique

Arte

Por: María José CA - 05/05/2015

Para él, las fronteras físicas no representan limitantes para la expresión febril del arte

HANS-ULRICH-OBRIST

Busqué a mi alma y no la encontré. 

Busqué a mi Dios y me eludió. 

Busqué a mi hermano y encontré a mi Dios y a mi alma.

Elisabeth Kübbler-Ross

 

El arte supone ser, quizá, la vía más directa a la trascendencia de la psique. Su estructuración, basada en la constancia, la disciplina y quizá un poco de ingenio de la locura, se convierte en la forma más inteligente tanto del cogito como de la perspicacia humana, mientras que su función incluye una réplica aguda de la comunicación entre ese ser superior y el humano mismo. 

Se trata realmente de un melodrama frecuente con entradas abruptas y disonancias cognitivas, con ironías y disociaciones, las cuales se encargan de crear una elocuencia reactiva en contra de la suavidad de lo convencional.  

Sin embargo, para que este mensaje sea transmitido exitosamente hacia el inconsciente colectivo, se requiere de un interpretador entre artista y espectador. Es este individuo quien, con suficiente lucidez y perspicacia, tiene el poder de recibir, decodificar, traducir y recodificar el lenguaje nato y puro de la psique expresado a través del arte. 

Hans-Ulrich Obrist, famoso por su primer proyecto de curaduría, considera al arte como una vía de comunicación con un Autrui (ese Otro), en donde las propuestas provocativas alteran las fronteras del formato de una exhibición y, en consecuencia, de la manera de percibir al arte mismo. Para él: “si uno habla acerca de la interdisciplinariedad y los procesos dinámicos complejos, creo que es sólo el principio. En vez de los caminos narrativos en un sentido tradicional, son los espectadores quienes trazan la exhibición. De lo contrario, sólo llegaríamos a un estilo de Starbucks”.

Sin título

Para él, las fronteras físicas no representan limitantes para la expresión febril del arte. Para él, la estructuración del arte no debería ser más que un antídoto para la claustrofobia de los museos y castillos de la sociedad. Para él, debe existir un método para liberar a la mente de la autocensura y crear así un paradigma que reúna a cada cogito en el camino a la trascendencia. Y sencillamente, él lo llamaría Dangerous Idea: A Palace of Unbuilt Roads:

Mi nombre es Hans-Ulrich Obrist, y estamos en el día 27 del primer mes del quinceavo año de la segunda década del primer siglo del tercer milenio en Londres, y voy a hablarles acerca de la idea de un “palacio de caminos jamás trazados”. […] Mi idea siempre fue construir un palacio de caminos jamás trazados. Hay varias razones por las cuales los proyectos jamás se realizan, y más si se tratan de proyectos excitantes que cumplen con este potencial transformador para cambiar a la sociedad.

Un proyecto puede no realizarse dado que era demasiado grande para realizarse, o demasiado pequeño para hacerse, o simplemente se olvidan, o simplemente son demasiado peligrosos. También pudieron ser censurados --si sólo se pudiera pensar en todos los proyectos del mundo que cada día han censurado. […] No deberíamos jamás olvidar a los proyectos jamás realizados por su peligrosidad. Los proyectos que realmente no se han atrevido a ser, son proyectos que nosotros mismos autocensuramos. 

Entonces mi idea --y  pienso que podría ser una contribución para un archivo continuamente creciente de ideas peligrosas-- es comisionar a un arquitecto que realmente construya un edificio en el cual dé hogar a todos los proyectos no realizados de artistas, arquitectos, científicos, poetas, etc., de todo el mundo. Creo en que algo increíble puede suceder si los juntas en un solo espacio y los tienes, de algún modo, reunidos. 

De algún modo, este reencuadre en el arte es lo que permitirá descubrir el secreto de una realidad más allá de la subjetividad. Y parece ser que la mejor manera de cambiar la percepción de un cogito (y por tanto, de una civilización) es a través de la alteración de la lucidez, la perspicacia, de la creatividad en las ideas. Podríamos inclusive decir que el secreto del cambio a la libertad se genera a través de estos metamensajes que no tienen palabras, sólo sensaciones...

 

Twitter de la autora: @deixismj

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Animalia en Nueva York: una nueva edición del bestiario fantástico de Rafael Toriz se presenta en la Gran Manzana

Arte

Por: pijamasurf - 05/05/2015

El tour de zoología fantástica de Toriz va de Buenos Aires a Nueva York a México; aquí un fragmento del motivo de esta juerga: Animalia

El rinoceronte

El escritor veracruzano Rafel Toriz, colaborador de distintos medios, entre ellos Pijama Surf, y ganador del Premio Nacional de Ensayo Alfonso Reyes 2012, presenta su libro Animalia en la ciudad de Nueva York. Animalia es el libro que escribió precozmente Toriz en 2004 y que ahora ha reeditado en una nueva versión con excelsas ilustraciones de Edgar Cano. Ahí Toriz dejó un refulgente testimonio de una ebriedad fantástica en contacto con los seres esenciales de la imaginaria mexicana.

La obra, junto con una exposición litográfica, fue presentada durante el mes de abril en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires, y llega ahora el libro al corazón del SoHo en la bella edición preparada por la editorial Vanilla Planifolia, especializada en literaturas excéntricas y libros de arte. La presentación contará con los comentarios de los escritores Rodrigo Márquez Tizano, Naief Yehya y el autor. El evento tendrá lugar el próximo viernes 15 de mayo a las 18 horas en la librería McNally Jackson (52 Prince St.).

Cronotopo

La próxima parada de la expo-presentación será el 20 de mayo en la galería de Arte Contemporáneo Ramón Alva de la Canal en Xalapa, Veracruz, para continuar en la ciudad de Puebla y en Distrito Federal durante el mes de junio.

Tenemos también, cortesía del autor, un fragmento de este texto alucinante en el que se disuelven las fronteras entre el mito, la zoología y la poesía:

JAGUAR
 
Cuentan los naturistas –pero Plinio sabe más-- que de todos los felinos posibles, el único que le queda grande su gabán es el jaguar. Su piel es infinita pero su esqueleto es un hechizo de huesos de ocelote, lince, tigre y leopardo. De allí su robusta perspectiva.

El jaguar al poseer la fuerza de todos sus agnados y ser un vestigio de escritura, es el dios del universo. El jaguar, en su perfección, da luz a las estrellas de la jungla de la noche.

Pueblos muy antiguos, perdidos en el tiempo, viajaron sobre su lomo para cruzar de madrugada los países de los muertos. El jaguar era también el destructor de cosmogonías, el fulgor de la mañana y el más oscuro de los soles. Se sabe por escrito que un día volverá para beberse nuestra sangre y fundar un nuevo hombre con los cuerpos corrompidos.

Pese a lo que se piensa, el jaguar es un animal múltiple y preciso. Si se le mira con sigilo, justo antes de atacar, es posible distinguir el contorno de su ausencia, su tiniebla inmaculada: aparece la pantera.