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Monje budista describe avistamiento OVNI en 1884

Por: pijamasurf - 01/11/2015

Xu Yun, famoso budista chan que vivivo 119 años, relata un avistamiento OVNI en su autobiografía

Xu Yun

El descubrimiento fue hecho por el fotógrafo sueco Sanjin Đumišić mientras leía la autobiografía del monje Hsu Yun (a. k. a. Xu Yun), uno de los maestros bodhisattva más influyentes de los últimos siglos y probablemente el más importante de la historia moderna de China. Durante sus 119 años (1840-1959) se dedicó a explicar sutras, restaurar templos antiguos y enseñar preceptos del budismo zen por todo Occidente. Su única autobiografía oficial existente es precisamente Empty Cloud, en donde Sanjin encontró  el relato:

Subí el pico Da-luo, donde hice reverencia a las 'lámparas de sabiduría'. (…) No vi nada la primera noche, sin embargo en la segunda, vi una gran bola de luz volando desde el Norte al Pico Central, donde se vino abajo, dividiéndose un poco más tarde en más de 10 bolas de diferentes tamaños. La misma noche, vi sobre el Pico Central, tres bolas de luz volando arriba y abajo en el aire y sobre el Pico Norte, cuatro bolas de luz que variaban en tamaño.

“Lámparas de sabiduría” es como las llamaba. Una referencia de que probablemente el monje, con frecuencia, podía presenciar avistamientos OVNI.

Dai-Luoding

El suceso nuevamente se menciona en páginas posteriores:

Al final de las noches, veíamos innumerables lámparas celestiales cuyo resplandor era semejante a las lámparas de sabiduría previamente vistas en el Monte Wutai.

El lugar en donde el maestro chan presenció los avistamientos ahora tiene un templo muy famoso. Las observaciones que nos relató con toda confianza, nos hacen pensar en la cantidad de referencias ocultas sobre encuentros extraterrestres, halladas en innumerables libros antiguos y que al menos, de manera directa, no aluden al tema OVNI. 

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DARPA planea programar nuestros cerebros para hacernos "normales"

Por: pijamasurf - 01/11/2015

Un comunicado de la agencia DARPA permite entrever que la neuroplasticidad será utilizada como un arma para disfrazar de salud mental un proyecto de control y manipulación a largo plazo. Antes de juzgarnos paranoicos, lee lo siguiente
[caption id="attachment_89405" align="aligncenter" width="645"]a-clockwork-orange-a-clockwork-orange-14752407-965-577 S. Kubrick, A Clockwork Orange (1971)[/caption]

De la psiquiatría a la sociología y de los espectáculos a la educación pública, las élites del poder dedican grandes esfuerzos para comprender y determinar la mejor manera de controlar a las masas. Desde la Segunda Guerra Mundial hemos comprobado una y otra vez la efectividad de la propaganda para homologar la opinión pública; pero en nuestro siglo esa homologación, ese consenso en cuanto al ente llamado realidad parece ser obra de nuestra obsesión neurológica.

Y es que la DARPA (Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa, dependiente del Pentágono) ha difundido a través de su página web que comenzará una investigación sobre sistemas neurotecnológicos para terapias emergentes. El objetivo de estos elegantes polisílabos incluye "mapear" el cerebro, lo cual parece algo muy bueno, pero también "prevenir la violencia a través de la mejora de la salud mental", "desarrollando terapias de circuito cerrado que incorporen documentación y análisis de actividad cerebral con estimulación neural cercana al tiempo-real".

En otras palabras, la DARPA planea leer tu cerebro casi en tiempo real, e interferir con tu actividad neuronal.

¿Pero por qué la DARPA difundiría sus planes de control mental en su propia página web? Porque los tiempos están cambiando, y lo que antes era "lavado cerebral" a través de la propaganda, en nuestros días será disfrazado de salud y terapia neurológica. Si no lo creen, lean con atención la siguiente cita del comunicado:

...El programa también busca beneficiarse de la plasticidad neuronal, una característica del cerebro por la cual la anatomía del órgano y su fisiología pueden alterarse con el tiempo para mantener el funcionamiento normal del cerebro. La plasticidad va en contra de las ideas previas sobre que los cerebros adultos eran entidades 'terminadas' que podían mapearse estáticamente. Debido a la plasticidad, los investigadores esperan que el cerebro pueda ser entrenado o tratado para restaurar la funcionalidad normal después de una herida o el ataque de una enfermedad neuropsicológica.

Nos encantan los beneficios de la neuroplasticidad, pero nos preocupa que un gobierno con el sistema de espionaje más poderoso del mundo sea el encargado de definir "enfermedad neuropsicológica"... 

La idea de la neuroplasticidad es que nuestro cerebro cambia conforme su actividad se modifica. Esto le permite a los humanos no sólo aprender de sus errores, sino transmitir ese aprendizaje hacia las futuras generaciones. ¿Pero qué pasará cuando esa plasticidad sea intervenida arbitrariamente por los investigadores de la DARPA, digamos, del modo en que los investigadores de principios del siglo XX intervinieron en ecosistemas hoy devastados? 

Si no comprendemos completamente el funcionamiento de nuestro cerebro, ¿es ético comenzar a modificarlo discrecionalmente? ¿Y debemos permitir que sean los gobiernos quienes definan los estatutos de normalidad y enfermedad, especialmente al tratarse de nuestros cerebros? En otras palabras, si una agencia gubernamental apoyada en el prestigio de las universidades con las que trabaja concluyera que la violencia es una "enfermedad neuropsicológica" propensa a tratarse mediante la terapia de estimulación neuroplástica, el disenso y la protesta civil podrían quedar atrapados en las definiciones burocráticas de normalidad. 

Nadie está loco, a menos que exista un diagnóstico. El problema es que la gente que escribe los diagnósticos en nuestros días es sumamente peligrosa.