*

X

Este verano, Suecia experimentará con la jornada laboral de seis horas

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/04/2014

Burócratas de la ciudad sueca de Gotemburgo serán divididos en dos grupos para probar los efectos de la reducción de la jornada de trabajo a tan solo 6 horas diarias.

six¿Por qué si la tecnología y la técnica en general se han desarrollado tanto en las últimas décadas, la jornada laboral continúa siendo de ocho horas reglamentarias y, en no pocos casos, incluso más que eso? La pregunta no es sencilla y tampoco ingenua. Desde cierta perspectiva, ello atenta contra los fundamentos del sistema de producción en el que vivimos y la necesidad que éste tiene del trabajo humano.

Con todo, también desde hace tiempo existen propuestas para reducir la jornada sin modificar radicalmente el sistema. En Pijama Surf hemos recordado varias veces el planteamiento que Bertrand Russell hizo en su Elogio de la ociosidad, en donde expuso la posibilidad de que las máquinas sustituyeran al ser humano en las labores productivas para que éste pudiera, en cambio, entregarse a actividades que cultivaran su espíritu. El economista John Maynard Keynes, cuyas ideas han sido marginadas por los expertos de la escuela neoliberal, consideró que para el año 2030 se trabajaría en promedio 15 horas a la semana. Asimismo, nuestro colaborador Christian Bronstein y Eric Winer publicaron el inquietante ensayo Por qué no deberíamos trabajar más de seis horas, en donde elaboran sobre las ventajas y las posibilidades reales de esa duración para el trabajo cotidiano.

Ahora, en Suecia, esta idea está a punto de convertirse en realidad. Próximamente, burócratas de la ciudad de Gotemburgo serán las primeras personas en probar los efectos de una jornada laboral de tan solo seis horas. El experimento se llevará a cabo a partir del próximo 1 de julio con dos grupos de empleados gubernamentales de dicha ciudad; mientras que uno continuará laborando en el horario habitual de ocho horas, el otro cambiará a seis horas diarias de trabajo. Por el momento, la comparación entre uno y otro se evaluará sobre todo en términos de productividad, bajo la hipótesis de que reducir el tiempo de trabajo incrementa la concentración y, por lo tanto, la eficiencia laboral.

Se trata, sin duda, de una prueba de la que es necesario estar al tanto y conocer los resultados que arroje.

Te podría interesar:

Un estudio revela que la gente prefiere darse electroshocks que estar sola y pensar

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/04/2014

"Cualquier cosa menos pasar tiempo pensando"; eso es lo que concluye la mayoría de la gente involucrada en este experimento, al grado de preferir darse electroshocks a sí misma para evitar el tedio

2011-11-09_17-28-50_4100050739

La habilidad de sentarse y pensar es exclusivamente humana. Gracias a ella podemos recordar cosas o hacer una narrativa congruente de nuestra vida, sin mencionar que gracias a ella existen la literatura y el arte. Sin embargo, parece ser lo más temido entre el promedio de la gente. De acuerdo con estos estudios, muchas personas incluso prefieren darse electroshocks que quedarse solos en un cuarto sin nada que hacer mas que pensar. De allí la adicción a los teléfonos inteligentes, la televisión y hasta la lectura. Y de allí, por supuesto, la dificultad que occidente parece tener para practicar la meditación.

En 11 estudios encontramos que los participantes no disfrutaron pasar de 6 a 15 minutos solos en un cuarto sin nada que hacer más que pensar, que disfrutaron mucho más las actividades mundanas externas, y que muchos prefirieron administrarse electroshocks en lugar de ser dejados solos con sus pensamientos. La mayoría de la gente parece preferir estar haciendo algo en vez de nada, incluso si ese algo es negativo.

Los autores, basados en la Universidad de Harvard, usaron una estructura muy simple para la mayor parte de sus experimentos: poner a personas en un cuarto vacío algunos minutos y pedirles que no hagan nada. Luego, cuando acabe el tiempo, preguntarles si lo disfrutaron. Más de la mitad de ellos no lo hicieron.

Para realmente medir qué tanto la gente odia estar sola con sus ideas, los investigadores preguntaron a los participantes si pagarían para evitar un electroshock. La mayoría dijo que lo haría. Pero después de 15 minutos solos en un cuarto, 2/3 de los participantes hombres acabaron por darse electroshocks para evitar el tedio de su propia compañía; 1/4 de las mujeres involucradas también prefirió la electricidad.

Los estudios revelaron que aquellos con personalidades más creativas o más proclives a soñar despiertos aguantaron mucho mejor su tiempo solos. Pero más allá de ello, los autores solo sugieren que el cerebro es una cosa difícil de manejar, y la mayoría de la gente prefiere evitarse la molestia.

Blaise Pascal decía que “todo el mal humano viene de una simple causa: la inhabilidad del hombre de sentarse quieto en un cuarto”; quizá todo se reduzca a eso. ¿A qué le tememos tanto que preferimos electroshocks?