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En México existen un sinfín de pueblos fantasmas, los cuales permiten viajar al pasado y detenerse en el tiempo. La mayoría tuvieron una vida esplendorosa antes de ser abandonadas por el cierre de minas, de emigraciones masivas o construcción de presas.

 – ¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo?

– Comala, señor. 

– ¿Está seguro de que ya es Comala?

–Seguro, señor.

–¿Y por qué se ve esto tan triste?

–Son los tiempos, señor. 

Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos   de mi madre; de su nostalgia, entre retazos de suspiros. Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió. Ahora yo vengo en su lugar. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas, porque me dio sus ojos para ver. 

Pedro  Páramo, Juan Rulfo 

 

Historias de ambición, de frustración y desastres naturales en pueblos abandonados. En México existen un sinfín de pueblos fantasmas, los cuales permiten viajar al pasado y detenerse en el tiempo. La mayoría tuvieron una vida esplendorosa antes de ser abandonadas por el cierre de minas, de emigraciones masivas o construcción de presas; sin embargo, ahora, después de varias décadas, son lugares oscuros y vacíos, cuyo único sonido sobreviviente es el viento golpeando las ruinas.  

Este top es un recorrido de los sitios mexicanos donde los fantasmas del pasado recorren las paredes del  presente. Un excelente conjunto de destinos para aquellos turistas melancólicos o con una inclinación hacia lo paranormal.

Real de Catorce, San Luis Potosí. De pueblo minero a centro turístico a nivel internacional, Real de Catorce ha tenido altas y bajas a lo largo de la historia. Cuando de sus minas dejaron de extraerse plata, los habitantes fueron alejándose; hasta que, en el siglo XX, el pueblo adquirió la fama turística gracias a sus túneles de playa, de piedra y hasta de reencuentro intrapersonal. En el lugar se puede disfrutar del Festival de Ogarrio (27 de marzo al 2 de abril) y de las fiestas religiosas a San Francisco de Asís (primeros días de octubre). 

 Real de Catorce, San Luis Potosí II Real de Catorce, San Luis Potosí

 

San Juan Parangaricutiro, Michoacán. Desalojado tras la explosión del volcán Paricutín, en 1943, San Juan es un pueblo actualmente desaparecido. La leyenda cuenta que aún se pueden escuchar los susurros de los afectados del desastre natural. ¿Te atreverías a visitarlo? 

 San Juan Parangaricutiro, Michoacán II San Juan Parangaricutiro, Michoacán

 

Viejo Guerrero, Tamaulipas. Ciudad fronteriza entre Tamaulipas y Nuevo León, Viejo Guerrero se fundó en 1750. No obstante, para 1953, este sitio tuvo que ser evacuado debido a la construcción de la Presa Falcón, cuyo embalse inundó a la población. Actualmente, Viejo Guerrero se puede visitar cuando la presa tiene embalses bajos; y entonces se pueden observar ruinas y monumentos que sobrevivieron a la inundación: sólo la cúpula de la Iglesia de nuestra Señora del Refugio sobrevivió. 

Viejo Guerrero, Tamaulipas Viejo Guerrero, Tamaulipas II 

El Mineral de Angangueo, Michoacán. En 2010, las lluvias intensas del frente frío obligaron a sus habitantes a abandonar el lugar minero. Actualmente está ocupado por millones de mariposas, flores y animales del bosque. 

Mineral de Angangueo, Michoacán Mineral de Angangueo, Michoacán II

 

Conoce los otros pueblos fantasmas en The Wow

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Copas de silicón sujetas con tornillos de titanio en las costillas: la nueva cirugía estética para tener senos firmes

Buena Vida

Por: pijamasurf - 04/16/2014

Un nuevo procedimiento estético comienza a llamar la atención: la instalación de un brassiere interno que mantiene los senos femeninos firmes y con un aspecto juvenil

braDesde mediados del siglo XX, las cirugías estéticas han conocido una evolución que bien podría calificarse de extraordinaria. El sueño largamente acariciado de la modificación corporal ha alcanzado niveles de perfección increíbles aunque, es cierto, no siempre con las mejores consecuencias.

En los últimos días, una de estas modificaciones estéticas ha causado revuelo tanto por su novedad como por lo promisorio de sus resultados. Se trata de un procedimiento para dar a los senos femeninos un aspecto juvenil de firmeza y lozanía.

En términos generales, la operación consiste en implantar un brassiere debajo de la piel, el cual, como sucede con el sujetador común y corriente, se encarga de mantener en una posición específica los senos de una mujer. Un par de copas de silicón se colocan debajo del tejido mamario y se sujetan después a los huesos de las costillas con tornillos de titanio.

La cirugía tarda aproximadamente 45 minutos en realizarse y actualmente es legal en Europa; en Estados Unidos se encuentra en proceso de autorización. En el Reino Unido incluso podría formar parte de las cirugías cubiertas por la seguridad social para pacientes con cáncer de mama que sufrieron una mastectomía.

Desde 2009 y hasta la fecha 50 mujeres han participado en pruebas preliminares y, si bien todo indica que el procedimiento será aceptado, todavía se desconoce si las copas de silicón pueden generar una reacción adversa en el cuerpo de la paciente.