*

X

¿El kraken de los mitos apocalípticos? Sorprendente calamar gigante aparece en las costas del Mar Cantábrico

Por: pijamasurf - 10/04/2013

En la playa de La Arena, en Pechón, una ciudad costera del Mar Cantábrico, apareció el cadáver de un calamar gigante, una criatura de aproximadamente 180 kilos y más de 10 metros de extensión.

calamar

Como si se tratara de una criatura salida de las fantasías más temibles, los mitos nórdicos que identifican la aparición del kraken con el fin de los tiempos o las ensoñaciones ominosas de H. P. Lovecraft, en Pechón, una ciudad costera en el Mar Cantábrico, en España, apareció el cadáver de un calamar gigante (Architeuthis dux) de aproximadamente 180 kilos y más de 10 metros de extensión. Tan solo su ojo mide aproximadamente 25 cm de diámetro.

Aunque el calamar gigante no es una especie desconocida, su aparición fuera de las aguas profunda, donde tienen su hábitat, es poco frecuente. Sin embargo, en este caso cabe mencionar que, según informa el periódico español ABC, el Caladero de Carrandi (a 25 millas al noreste de Gijón) es una de las zonas donde se ha registrado el mayor número de estos cefalópodos, además de Kaicoura, al sur de Nueva Zelanda.

calamar3

calamar2

Una aparición a un tiempo siniestra y fascinante que nos recuerda los misterios que aún viven en las profundidades de los océanos y, por otro lado, la posibilidad de que incluso ahí llegue el daño que la actividad humana provoca al planeta.

The Kraken

Below the thunders of the upper deep;
Far, far beneath in the abysmal sea, 
His ancient, dreamless, uninvaded sleep
The Kraken sleepeth: faintest sunlights flee
About his shadowy sides: above him swell
Huge sponges of millennial growth and height; 
And far away into the sickly light, 
From many a wondrous grot and secret cell
Unnumbered and enormous polypi
Winnow with giant arms the slumbering green.
There hath he lain for ages and will lie
Battening upon huge sea-worms in his sleep,
Until the latter fire shall heat the deep;
Then once by man and angels to be seen,
In roaring he shall rise and on the surface die.

Bajo los truenos de la superficie,
en las grietas del mar abismal,
el Kraken duerme su antiguo sueño sin sueños.
Pálidos reflejos se agitan alrededor
de su oscura forma;
vastas esponjas de milenario crecimiento y altura
se inflan sobre él, y en lo profundo de la luz enfermiza,
pulpos innumerables y desmedidos baten
con brazos gigantescos
la verdosa inmovilidad,
desde secretas celdas y grutas maravillosas.
Yace ahí desde siglos, y yacerá,
cebándose dormido de inmensos gusanos marinos
hasta que el fuego del Juicio Final consuma la hondura.
Entonces, para ser visto una sola vez por hombres y por ángeles,
rugiendo surgirá y morirá en la superficie.

Alfred Tennyson (traducción tomada de este blog)

Te podría interesar:
El budismo y la ciencia parecen ámbitos cada vez más cercanos: las conclusiones de uno y otra dialogan inesperada y también fructíferamente a la sombra de una promesa, el día en que todos los seres serán budas, habitando en éxtasis el perfecto vacío.

ripples-300Uno de los atributos más sorprendentes del budismo es su capacidad de ser consistente en contraste con los cambiantes paradigmas científicos y ontológicos. 

El principal ejemplo tiene que ver con la sustancia de la realidad. De acuerdo con el budismo, el shunyata o la vacuidad es la verdadera naturaleza de todos los fenómenos; cualquier cosa que existe es un objeto de conocimiento y es vacío en el sentido de que no existe por sí mismo, sino que depende de una mente que lo conozca o lo experimente.  Hoy es relativamente más fácil entender este concepto que en los tiempos de Buda. Entonces, explicar porque un átomo era vacío (se decía que al tener partes direccionales: arriba, abajo, etc.. era divisible al menos conceptualmente) exigía más un entendimiento de la magia que de la ciencia. Hoy en día sabemos, gracias a la física de partículas, que el átomo también está vacío de existir inherentemente, que no es indivisible y que las partículas se comportan no de la forma esperada, sino probabilísticamente. Se sabe también que los átomos son en un 99.9% espacio vacío y el restante .01%, si se lo mira con atención, también desaparece. Persiste una visión de la realidad como un mapa psico-emocional holográfico, cuyas coincidencias tienen más que ver con convenciones culturales, con formas de nombrar y entender a los objetos-del-mundo-allá-fuera.  

Hay paralelos muy interesantes entre conceptos como el de la bodhichitta y el de la empatía o distribución de la conciencia  mediante las neuronas espejo. La bodhichitta es el deseo de alcanzar la iluminación para poder liberar del sufrimiento a los incontables seres sintientes. Para lograr este objetivo el aspirante a bodhisattva debe contemplar y meditar repetidamente en el dolor de los demás. Para cierto sentido común es incomprensible cómo es que la receta para obtener la felicidad verdadera pasa por el suplicio de visualizar a los seres que estimamos sufrir; pero desde otro punto de vista, según las investigaciones con las neuronas espejo, la empatía extrema puede generar un círculo virtuoso mediante el cual, entre más disolvamos la conciencia individual en la colectiva y más sintamos que el sufrimiento y la felicidad de cualquier ser es de suma importancia, más feliz y poderosa se volverá nuestra experiencia. Algo sucede entonces, un cambio trascendente: el practicante se convierte en un bodhisattva y es una persona en el camino seguro para convertirse en un Buda. Es el entendimiento de la conciencia repartida entre todos los seres, y la puerta de acceso es la compasión universal.

Una anécdota científica: el monje francés Mathew Riccard es cuantitativamente el hombre vivo más feliz sobre la Tierra. Las mediciones que se le practicaron mientras meditaba dieron valores fuera de la norma en cuanto a niveles de “felicidad” en la química de su cerebro. Estaba meditando en la compasión universal. 

Hay cierta discrepancia, sin embargo, con las corrientes materialistas, que siguen tratando de encontrar el asiento de la conciencia o del ser, ya sea en el cerebro, en la glándula pineal o en el sistema nervioso en su conjunto. Según el budismo, y algunas otras corrientes filosóficas, el ser es una ilusión producida por la conciencia mental y por los sentidos. 

El budismo afirma junto con las teorías evolucionistas que no hubo creación, sino que todo fenómeno tiene causas y condiciones. El tiempo-sin-principio es uno de los pilares cosmogónicos budistas.  Aunque se discrepaba entre este punto y la teoría de Big Bang, recientemente físicos como Neil Turok  alzan juiciosamente la pregunta: what banged? En efecto, el Big Bang no puede ser el principio del espacio-tiempo, no puede haber un efecto sin causa. 

El budismo se encuentra lejos de las teorías new-age-easy-going que pretenden una visión del universo como una entidad armónica, completa, perfecta, que resuena como una metáfora de Dios, y que posee una especie de voluntad que se ocupa de los destinos contradictorios de sus habitantes. Sin embargo, según las leyes de la termodinámica, en particular la ley de la entropía , en el universo reina el caos, causa y efecto en efervescencia, buscando equilibrios para nuevas rupturas, sistemas que se crean y se destruyen.  Desde este punto de vista la coincidencia es total: el samsara es impuro e imperfecto, es caótico. Sin embargo este caos, o karma es perfecto e implacable. 

Finalmente, según el cosmólogo Sean Carroll, el futuro final del universo es convertirse en espacio vacío: se cree que en un futuro muy lejano así será. Y según el budismo llegará un día en que todos los seres serán budas, habitando en éxtasis el perfecto vacío… y ahí es cuando empezará la fiesta, dicen.

Twitter del autor: @kusali