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¿Qué dicen de nosotros las bebidas que elegimos? Un brindis visual (FOTOS)

Por: pijamasurf - 08/11/2013

James Bond suele pedir su vodka martini "agitado, no revuelto", esto es, apenas con el movimiento suficiente en la coctelera para que los ingredientes se mezclen sin que la rudeza del cantinero deje desagradables anillos de espuma en la superficie. Sin embargo, la distinción cuando Bond pide un trago revela más sobre su propio carácter que el trago mismo.

El alcohol ha estado presente en las civilizaciones humanas desde los albores de esta; la fermentación permitió conservar el exceso de las cosechas, y las propiedades estimulantes de las bebidas promovieron el solaz de la embriaguez y el culto dionisiaco. Sobre todo, no bebemos lo mismo por las mismas razones: nuestras bebidas son una pantalla en la que proyectamos nuestros deseos y expectativas, y en el que, al menos en lo que dura la embriaguez, estos deseos y expectativas se materializan.

En la exposición fotográfica The Drinking Show, los curadores Sasha Wolf, Matthew Pillsbury y Peter Kayafas recorrieron diferentes galerías y archivos fotográficos para reunir en un mismo espacio imágenes de diferentes sujetos y sus bebidas. 

Desde la siempre glamourosa Marilyn Monroe hasta personajes montados en una escena de resaca, la bebida sirve como pararrayos y espejo: la bebida, ese lubricante social, aporta su presencia fantasmal a la escena, produciéndola a su vez para el fotógrafo y evidenciando al sujeto. Tal vez sea precisamente eso lo mejor y lo peor del alcohol: su capacidad para hacer que las máscaras caigan y los deseos --admitidos o no-- salgan a la superficie.

Por eso, mejor moderación.

Salud.

[Slate]

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Hay personas dispuestas a pagar cien dólares por marihuana virtual

Por: pijamasurf - 08/11/2013

A veces la estupidez y lo absurdo parecen reinar en el mundo digital. Quince personas compraron un churro de mariguana virtual en la aplicación para iPhone de Snoop Dog.

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En estos tiempos parece que, con la fórmula correcta, se puede vender lo que sea. Los raperos lo saben bien; su carisma es tan extenso que logran que gente pague mucho dinero para vestirse o peinarse como ellos. Pero la última ocurrencia rebasó los límites de credibilidad. Aunque suene patético, hay quince personas que pagaron cien dólares (más impuestos) por un porro virtual.

No es nada más que un simple dibujo de un porro de marihuana que puedes pegar en tus fotos usando la aplicación para iPhone de Snoop Dog, Snoopify. Incluso las personas que hicieron la aplicación estaban sorprendidas: “Estaba en shock; pero hey, es un mundo nuevo”, apuntó el creador.

Sin duda Snoop Dog felizmente invertirá esos mil quinientos dólares en mariguana real.

[Kotaku]