*

X

El no-creer es ya la tercer religión más grande del mundo

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/23/2012

¿A que se debe el que cada vez más personas opten por no creer en ninguna divinidad o al menos por desmarcarse tajantemente de cualquier religión?

Hace unas décadas hubiera resultado impensable que uno de los tres más populares bloques dentro del plano religioso fuese aquel compuesto por ateos, escépticos, y 'no creyentes' en general. En la actualidad, de acuerdo al prestigiado centro de investigación, Pew, este aparentemente improbable fenómeno es ya una realidad comprobada.  

Por medio de su Pew Forum on Religion & Public Life, este centro publicó hace unos días un estudio sobre la demografía religiosa del planeta, el cual confirma que mientras los dos primeros lugares están ocupados por las religiones Cristiana y Musulmana, el tercer mayor grupo 'religioso' es el que integran aquellos no afiliados a religión alguna.

En el primer escaño se ubica la religión de la cruz, con 2,200 millones adherentes, los cuales equivalen al 32% de los habitantes del planeta –factor ciertamente asociado con el colonialismo cultural ejercido por occidente–. En segundo lugar, con 1,600 millones de fieles, está el Islam (23%). Detrás de los seguidores de Alá vienen aquellas personas que afirman no creer explícitamente en una divinidad, o no sentirse parte de ningún grupo religioso. Este último bloque está integrado por 1,100 millones de personas, lo que equivale al 16% de los poco más de siete mil millones de habitantes en la Tierra. Los siguientes tres lugares son ocupados por el hinduismo (1,000 millones), el budismo (500 millones) y el judaísmo (14 millones).  Por cierto, recomendamos este infográfico que publicamos a principios de año y que muestra las subdivisiones que integran cada uno de las mayores trincheras religiosas

Más allá de lo sorpresivo que pueda resultar para mucho el veloz ascenso de los no-creeyentes, lo cierto es que se trata de una tendencia que viene intensificándose y que, si se tratara de aplicar un poco de matemática, en algún punto del futuro humano terminaría por desbancar a cualquier religión. De hecho, a comienzos de 2011 un grupo de investigadores confirmado por estudiosos de múltiples universidades, aplicó un modelo matemático para predecir el futuro de ciertas tendencias sociales, el principio de “dinámica no-lineal” y concluyeron que en relativamente poco tiempo la religión se extinguirá por completo en distintas naciones, entre ellas Austria, Holanda, Canadá, República Checa, Finlandia, Irlanda, Suiza y Nueva Zelanda.

Cabe destacar que entre las principales causas de la masificación del bloque no afiliado o no creyente, está el que en China, país como más de 1,300 millones de habitantes, los gobiernos comunistas han desestimulado la práctica religiosa a lo largo de décadas.   

Tras una breve reflexión sobre el informe publicado por el Pew, además del aspecto ya mencionado a lo largo del artículo, existe otro fenómeno que no deja de resultar notable –y opuesto al primero–: a pesar del crecimiento de no-creyentes, el 84% de la población mundial pertenece abiertamente a alguna religión. Al parecer la humanidad no está lista para un divorcio con la divinidad. ¿Algún día lo estará?   

 

Te podría interesar:

¿Cuáles son actualmente los mejores y los peores países para nacer?

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/23/2012

The Economist da a conocer un estudio en el que se clasifican los mejores y los peores países para nacer, dónde una persona tienen mayores o menores probabilidades de desarrollar una vida próspera, saludable y segura. Sorpresivamente, los países de la Unión Europea no figuran en los primeros lugares, tampoco Estados Unidos.

(Haz clic en el mapa para ampliarlo /(Max Fisher-Washington Post)

La realidad es contingencia, azar, una suma de acontecimientos cuya sucesión pocas veces obedece a patrones identificables o controlables, todos los cuales comienzan con el acto más elemental de todos: el nacimiento.

“La lotería de la vida”, titula Laza Kekic en The Economist al artículo donde expone un estudio reciente sobre los mejores y los peores países para nacer, en franca alusión a lo imprevisible que es para una persona haber nacido en medio de las comodidades de un Estado de Bienestar como Finlandia, o prácticamente condenado desde el origen a vivir en medio de las guerras perpetuas e intestinas de ciertos países africanos.

La clasificación podría, en un primer vistazo, no ser tan sorpresiva, pues tanto en la cima como en el fondo se repiten las naciones que estamos acostumbrados a encontrar en este tipo de análisis. Sin embargo, una lectura más detallada nos revela que, en efecto, ha habido algunos cambios que sin duda confundirán a más de uno. Aquí la tabla: 

Destaca, por ejemplo, la remontada en calidad de vida de un país como Singapur, que contrasta notablemente con la caída de otros como Alemania o Estados Unidos. Hasta hace no mucho, estos últimos dos países se encontraban en posiciones mucho más honrosas que el 16° lugar. En el caso de América Latina, Chile es el mejor ubicado, en el 23°, seguido de Costa Rica (30°), Brasil (37°), México (39°), Argentina y Cuba (ambos en el 40°).

La investigación fue realizada por The Economist Intelligence Unit, una compañía asociada a la publicación, que indagó sobre las condiciones que permiten a una persona desarrollar una vida saludable, segura y próspera en los años posteriores a su nacimiento, en función del país donde este ocurra.

En términos general, la clasificación también es útil para seguir el rastro de los cambios socioeconómicos que están ocurriendo en el mundo, por ejemplo, la reciente ganancia de derechos y libertades políticas de los países del norte de África y del Medio Oriente o, en otro sentido, las repercusiones de las crisis económicas en Europa que ya están incidiendo en ámbitos como el empleo, la seguridad social y la vida familiar. En este sentido, cabe resaltar que de los 10 primeros lugares solo un país pertenece a la zona euro, Holanda y, en contraste, los grandes símbolos del Viejo Continente como Alemania, Francia o el Reino Unido, no se encuentran en la posición que tal vez quisieran.

En cuanto a las llamadas economías emergentes, Brasil, Rusia, India y China (el llamado BRIC) tienen puntajes que los especialistas consideras sorprendentes, especialmente porque se esperaba un mejor resultado en vista del dinamismo que han experimentado en los últimos años.

Por desgracia al fondo se siguen encontrando, sobre todo, países africanos y árabes, restos de la extinta URSS y naciones que se han transcurrido las últimas dos o tres décadas en conflictos armados propiciados lo mismo por su inmadurez política, que por el efecto del neocolonialismo y la codicia de las grandes potencias.

Sin duda un estudio que, para los interesados, vale la pena revisar con mayor detalle.

[The Economist]