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El increíble trabajo detrás de la secuencia del sushi en 'Isla de perros' (VIDEO)

Arte

Por: pijamasurf - 12/14/2018

Esta secuencia de 'Isla de perros', la película más reciente de Wes Anderson, es increíble por todo el trabajo que requirió

Como sabemos bien, en nuestras sociedades el trabajo creativo y artístico no suele ser bien remunerado. La satisfacción de los artistas y creadores por hacer lo que les gusta es grande, pero esto no se traduce siempre en las mejores condiciones de vida.

Una explicación relativamente sencilla para este fenómeno podría encontrarse en la manera en que se conforman nuestras comunidades. Desde el nacimiento hasta que se alcanza la edad para una “vida activa”, buena parte de la educación que se recibe está orientada más bien a alienarse que a expresarse, esto es, a incorporarse a las filas ya creadas en el seno de la cultura y la civilización y no a dejar que cada persona desarrolle sus capacidades en plena libertad. Sin partidismos de ningún tipo podría pensarse que hasta cierto punto esto es necesario, pues sólo bajo esas condiciones se hace posible la vida en sociedad de la cual depende el ser humano para su supervivencia.

Con todo, como han observado grandes pensadores (entre varios otros, Sigmund Freud), dicha “cuota” para formar parte del colectivo humano puede ser altamente costosa para el ser humano considerado como sujeto o persona. La opresión que ejercen las instituciones coercitivas de la civilización (la educación, las leyes, la moral, etc.) provoca en algunos la dificultad de expresar lo más auténtico que hay en ellos, como si esto no fuera valioso ni importante.

Y eso es precisamente lo que ocurre con las actividades artísticas: en una sociedad como la nuestra, en donde desde hace varios siglos casi lo único que importa es generar riqueza material, triunfar sobre los otros, asegurar el dominio individual, etc., las artes se miran con desdén o con sospecha, pues aun cuando pueden participar de esa misma actitud respecto del mundo, en general tienen su origen en un impulso espontáneo del sujeto, un deseo de decir y de hacer, de expresar algo que bulle en su interior que quizá no entiende, pero que encuentra una forma en una pintura, una rutina de baile, un texto narrativo, etcétera.

Si hablamos de esto es no sólo para reflexionar teóricamente sobre la noción de valor en una actividad artística, sino también en la práctica, a partir de un video dado a conocer recientemente que registra la elaboración de una secuencia del filme Isla de perros (Isle of Dogs), dirigido por Wes Anderson y estrenado este 2018.

La cinta es en su totalidad una animación en el formato stop motion, que con frecuencia involucra la captura de fotogramas de figuras modeladas en arcilla o plastilina, las cuales se animan manualmente. Como se ve, se trata de un proceso que requiere de un trabajo amplio en diversos ámbitos.

El video así lo muestra, pues captura en alta velocidad las operaciones empleadas para filmar una secuencia de 39 segundos en la que uno de los personajes de la cinta prepara diversos tipos de sushi. En total, para dicha escena se emplearon nada menos que 32 días de trabajo intenso, esto es, casi 1 día de trabajo por cada segundo de la imagen vista en pantalla. Compartimos a continuación el video de la secuencia original y el que consigna su realización.

¿Qué te parece? Vaya que las artes y la creatividad son un trabajo, ¿no es cierto?

 

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La verdad detrás de la escena de supuesta 'violación' en 'El último tango en París', de Bertolucci

Arte

Por: pijamasurf - 12/14/2018

La polémica escena de la mantequilla en "El último tango en París" vuelve a dar de qué hablar a la muerte de Bernardo Bertolucci

Bernardo Bertolucci, uno de los grandes directores en la historia del cine, acaba de morir. Bertolucci dejó clásicos inolvidables como 1900 (probablemente su obra maestra), El ultimo emperador o más recientemente Dreamers, entre varias más. El nombre del genial director italiano, sin embargo, ha sido mancillado un poco en los últimos años por un llamativo caso de una supuesta "escena de violación no consensual" en la película El último tango en París. Aunque el tema en cuestión es delicado, es lamentable que la noticia que más ha llamado la atención hoy sobre el maestro italiano es otra vez esta acusación. Por ello la siguiente aclaración.

En 2007, la actriz Maria Schneider le contó al tabloide británico The Daily Mail que una famosa escena en la que Marlon Brando y ella tienen sexo -escena donde Brando, primero, inserta mantequilla como lubricante- no estaba en el guión. Schneider le dijo al Daily Mail que había sido idea de Brando, quien tenía 45 años (ella sólo 19), y que se sintió violada por Brando y Bertolucci. Se le avisó justo antes de la escena y Marlon le dijo "Maria, no te preocupes, es sólo una película". Maria luego se arrepintió de haberla filmado, según le dijo al Mail, y de no haber llamado en ese momento a su agente o abogado.

Ahora bien, existe un mito de que las escenas de sexo de esta película fueron reales, pero no fue así. En la misma entrevista, Maria dijo que las escenas no fueron reales: "Para nada. No había atracción entre nosotros. Para mí, él era más una figura paternal". Y agregó que ella se sentía muy cómoda desnuda, pues le parecía "hermoso". Más cómoda incluso que Brando, que denotaba cierto nerviosismo con su propia desnudez.

En la misma entrevista Maria manifestó su resentimiento porque Marlon y Bertolucci ganaron mucho dinero y ella, quien en ese entonces era una actriz poco conocida, sólo ganó unos 3 mil dólares. Y además, porque "Bertolucci era comunista".

Justo al tiempo de que surgía la ola de escándalos por abusos sexuales de hombres en posiciones de poder, esta noticia fue recogida por El Mundo de Alycia, lo cual hizo eco en numerosos sitios, incluyendo la revista Elle, con títulos hiperbólicos como "Bertolucci admite conspirar para filmar una escena de violación no consensual en El último tango en París". Luego siguieron innumerables celebridades feministas mostrando su indignación, "horror", "repugnancia", furia, etcétera.

Cuando este tema resurgió en el 2016, Bertolucci respondió explicando:

Las personas piensan que Maria no fue informada de la violencia que iba a sufrir (en la escena). ¡Falso! Maria sabía todo esto porque ella había leído el guión, en el que estaba descrito. (...) Lo que no sabía era la idea de la mantequilla. Fue esto, supe años después, lo que enojó a Maria, no la violencia de la escena, que ya estaba retratada en el guión.

Bertolucci agregó que es a la vez "consolador y perturbador que las personas puedan pensar que  lo que se ve en el cine realmente ocurre". Y señaló sentirse apenado por lo sucedido. La idea de la mantequilla se le ocurrió a él y a Brando ese mismo día y prefirieron no decirle a Maria hasta antes de la escena, para generar una reacción más fuerte.

Ahora bien, aunque sin duda es reprobable el hecho de que no le avisaran que usarían la mantequilla, es importante matizar -como no lo han hecho muchos sitios- que no fue violada, no hubo sexo en la escena ni penetración de ningún tipo, y la escena fue realizada bajo consentimiento (pues se le informó antes de que se realizara), si bien se puede argumentar, bajo el discurso actual, que hubo una posición de poder de por medio. Se trata de algo posiblemente manipulativo e insensible, pero resulta evidente que la intención de Bertolucci y de Brando era hacer que la escena fuera mejor y con esto, la misma película. Por supuesto, la barrera entre el arte y la vida (y los efectos negativos que lo primero puede tener en lo segundo) se vuelve muy tenue.

El caso es complejo, además, pues Maria tuvo algunos años en los que sufrió por problemas con las drogas, lo cual algunos medios quieren relacionar con el incidente, aunque ella misma lo asoció con la fama.

 

Aquí puedes ver la famosa (o quizás más bien infame) escena de la mantequilla