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10 libros que son una excelente introducción al arte, la ciencia y la historia

Libros

Por: pijamasurf - 08/06/2018

Una selección de libros que invita a dejarse guiar por la curiosidad y los intereses propios

La educación formal suele habituarnos a esperar a recibir el conocimiento de otros, de modo tal que, entre otras consecuencias, crecemos suponiendo que cierto campo del saber es sólo aquello que se nos ha enseñado, o que la perspectiva desde la cual se nos mostró es la única para entenderlo. Asimismo, también es muy común que la enseñanza institucional adormezca nuestra curiosidad e incluso la sancione, lo cual provoca en las personas un efecto que va de la pereza a la culpa cuando piensan en querer conocer algo por gusto o por interés propios.

En ese sentido, nada más benéfico para el intelecto que adentrarse por uno mismo en alguna materia por la cual nos sentimos particularmente atraídos. El arte, la literatura, la ciencia, las matemáticas, la historia, el pensamiento sagrado… ¿por qué pensar que éstos u otros son campos del saber limitados a unos cuantos? ¿Por qué pensar que “no es para ti” o que a ti nunca te ha gustado eso que quizá siempre te ha parecido aburrido? ¿Por qué, si ya la escuela limita a sus alumnos, limitarse también uno mismo, quedarse con lo que se nos da y no, más bien, ir por más, buscar lo que nos interesa y lo que queremos?

A continuación compartimos 10 libros que, a nuestro parecer, son excelentes introducciones a diversas materias. La lista, por supuesto, no es conclusiva, pero intenta ofrecer un panorama temático amplio.

 

Breve historia del mundo, Ernst H. Gombrich

Ernst H. Gombrich fue uno de los historiadores del arte más importantes del siglo XX. Este libro que citamos tuvo un origen peculiar: en una reunión con algunos amigos, la hija de uno de ellos, una niña, le preguntó a Gombrich por qué pasaba tanto tiempo trabajando. En aquella época (1935), Gombrich tenía 26 años y se encontraba realizando su tesis doctoral en torno al manierismo, la corriente artística más importante de los últimos años del Renacimiento. Para responder a la niña, Gombrich pensó en explicarle su tesis, el tema que abordaba en ella y otras cuestiones. Convencido de que era posible, el joven historiador redactó un breve texto en donde hablaba del “tiempo de los caballeros” con un lenguaje sencillo, claro y sin faltar al rigor o a la exactitud. 

Satisfecho con este trabajo, Gombrich lo envió poco tiempo después al editor inglés Walter Neurath, quien se interesó vivamente y propuso al autor ampliar el proyecto y redactar una historia de la historia, por así decirlo. Sin embargo, por razones editoriales, el manuscrito debía estar listo en 6 semanas. Gombrich aceptó y los siguientes días los pasó leyendo por las mañanas y escribiendo por las tardes y, admirablemente, completó esta Breve historia del mundo en el plazo señalado. 

El dato curioso final es que Gombrich escribió una segunda versión de este libro a sus 92 años, cuando se empeñó en traducirlo él mismo al inglés, idioma que había adquirido luego de haber emigrado de su natal Viena a Londres en 1939, a causa del antisemitismo del régimen nazi.

 

Los sonámbulos. Origen y desarrollo de la cosmología, Arthur Koestler

Arthur Koestler es otra figura sui géneris del siglo XX. A causa de las últimas grandes guerras que se libraron en suelo europeo, Koestler pasó de Hungría a Viena, de ahí a Palestina, a Berlín, a Turkmenistán, a la España de Franco y de la guerra civil, a París y otras regiones de Francia y finalmente, al Reino Unido. Una vida a salto de mata que en buena medida estuvo provocada no sólo por los acontecimientos, sino también por su propia curiosidad, por su deseo de saber, su escepticismo y su voluntad de conocer por propia mano los hechos y las ideas que estaban moviendo al mundo.

Este libro es fruto de esa actitud frente a la vida, si bien su tema es notablemente distinto a las inquietudes políticas de Koestler. De inicio, el autor se propuso únicamente escribir una biografía de Johannes Kepler, a quien admiraba, pero pronto creyó necesario sumar las de Copérnico y Galileo, los tres como responsables de la revolución científica que decididamente transformó la manera en que el ser humano se veía a sí mismo en relación con su lugar en el universo. 

Koestler se dio cuenta de que su escrito podía ir todavía más allá y convertirse en una verdadera historia de las ideas que el ser humano ha tenido sobre dicha cuestión, desde los días en que las respuestas pasaban por la mitología hasta los años en que el método científico nos ayudó a comprender el cosmos.

 

Sapiens. Una breve historia de la humanidad, Yuval Noah Harari

A partir de su traducción al inglés en el 2014 (fue escrito originalmente en hebreo y publicado en el 2011), este libro del profesor Yuval Noah Harari se convirtió en un best seller y comenzó a llamar la atención de otros públicos. Su éxito no fue casual, pues se trata de un recuento ameno de uno de los temas más fascinantes para el ser humano: su propia evolución como especie.

Cabe resaltar además que, a diferencia de otros trabajos similares, Harari hace especial énfasis en la cooperación entre numerosos individuos como el rasgo decisivo que permitió la transformación del primate en Homo sapiens.

 

Gödel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle, Douglas R. Hofstadter

Probablemente una de las obras más lúdicas de los últimos años que, por otro lado, aborda una materia no necesariamente sencilla: la teoría de sistemas. 

Sirviéndose de la música de Johann Sebastian Bach, de los grabados de M. C. Escher, de la paradoja de Aquiles y la tortuga que se atribuye a Zenón de Elea y del teorema de la incompletud de Kurt Gödel, (entre otros motivos), Douglas R. Hofstadter elaboró este libro que en cierto modo es al mismo tiempo un paseo por las matemáticas y un artefacto que nos propone ejercicios relativamente simples que, sin embargo, conducen al lector a la comprensión de fundamentos matemáticos presentes en áreas como la informática o la lógica analítica.

 

Historia mínima de la mitología, Carlos García Gual

Traductor de la Ilíada y la Odisea (entre otras muchas obras), editor, divulgador entusiasta de la antigüedad clásica, Carlos García Gual es, sin duda, uno de los clasicistas vivos más importantes del mundo hispánico. En esta obra su talento se enfocó en contar una breve historia de la mitología, rama del saber opacada por el racionalismo que, no obstante, durante muchísimo tiempo fue una forma importantísima de explicar la realidad, tanto externa como interna. García Gual vuelve contemporánea la obra al preguntarse también por el lugar que actualmente ocupa el pensamiento mitológico, según puede observarse en el interés masivo por los superhéroes, por ejemplo.

 

Introducción a la historia de la filosofía, Ramón Xirau

Un clásico de las lecturas universitarias en México, esta obra de Ramón Xirau ofrece un esbozo amplio de la filosofía en Occidente, desde los presocráticos hasta Noam Chomsky, explicada con claridad en cada uno de sus períodos, corrientes de pensamiento, autores, etcétera.

 

Antología de la literatura fantástica, Adolfo Bioy Casares, Jorge Luis Borges y Silvina Ocampo

Fruto del abundante conocimiento literario de sus tres autores, esta obra puede leerse como una introducción a uno de los géneros más atractivos de la literatura: la fantasía, una denominación quizá ambigua pero que, grosso modo, se refiere a todas aquellas historias que involucran fantasmas, hechizos, fenómenos que hoy llamamos paranormales, genios, artilugios mágicos, etcétera. 

Aunque seria, esta no es una antología estricta, pues en buena medida fue hecha al hilo de los gustos, recuerdos y lecturas personales de los autores. En este sentido, la antología atraviesa prácticamente todas las literaturas: de China a América, de la antigüedad más remota a mediados del siglo XX.

Por lo demás, es un libro nacido de la amistad entre Bioy, Borges y Ocampo, lo cual añade cierta aura de complicidad que se extiende incluso al lector, como si éste quedara invitado a añadir sus propios descubrimientos en la materia.

 

El maestro invita a un concierto, Leonard Bernstein

Leonard Bernstein fue uno de los directores más solventes de la segunda mitad del siglo XX, pero también una de las personas más preocupadas por difundir el gusto por la música clásica en todas las esferas posibles. 

Por la época en que su talento fue reconocido públicamente, Bernstein fue uno de los primeros directores en tener contacto con los medios masivos de comunicación, notablemente la radio, la televisión y las grabaciones. Consciente del enorme potencial de éstos, no dudó en emprender numerosos esfuerzos por extender el conocimiento de la apreciación musical, que en el caso de las composiciones clásicas o académicas, suele ser necesaria para disfrutar la música más allá de la sensación y las primeras impresiones que nos depara. 

Además de ser un director sumamente preparado y que desarrolló una sensibilidad peculiar frente a la música, Bernstein tenía también cierto talante pedagógico y un carisma peculiar, ambos sin duda resultado del enorme amor que tuvo por la música en sí y, en particular, por compositores como Beethoven o George Gershwin.

El libro que presentamos compila 15 conferencias dirigidas originalmente a una audiencia juvenil que, sin embargo, seguramente le enseñará a cualquier lector más de una cuestión sobre la música.

 

Momentos estelares de la humanidad, Stefan Zweig

Stefan Zweig fue un gran escritor que tuvo un talento especial para la narración biográfica e histórica (sus biografías de Magallanes y de Fouché, “el genio tenebroso”, son particularmente notables). En este libro el autor austríaco eligió 14 acontecimientos que, a su parecer, fueron puntos de inflexión en la historia humana, a partir de los cuales el curso de ésta cambió rotundamente. 

Algunos de estos momentos, como la caída de Bizancio o la derrota de Napoleón en Waterloo, pueden parecernos previsibles, pero no cabe duda de que algunos otros que eligió Zweig sorprenderán al lector (por ejemplo, el minuto en el que Dostoyevski iba a ser ejecutado, en 1849).

 

Algún libro sobre la historia de tu país

La última sugerencia de este listado la dejamos abierta, pero limitada a la historia de tu país. En el caso de México hay clásicos como la Historia mínima de México (un volumen colectivo editado por El Colegio de México) o Los grandes momentos del indigenismo en México, de Luis Villoro. Los tres volúmenes de Tragicomedia mexicana, de José Agustín, comprenden los años de 1940 a 1994, contados desde una perspectiva contracultural, irreverente, que sin duda anima a preguntarse más por todos acontecimientos de los que a veces no se habla pero que igualmente han tenido un efecto sobre nuestra vida actual.

Si por un momento podemos decir que los países son como las personas (al menos están conformados por miles o millones de individuos), entonces el conocimiento del pasado es imprescindible para entender el presente. Justamente como pasa con una persona. A veces, abrumados como estamos por las circunstancias actuales, no nos damos el tiempo para darnos cuenta de que éstas no surgieron de la nada sino que son el resultado de acontecimientos, procesos, decisiones y omisiones que tuvieron lugar en otro momento de la historia. Entender esa relación con el pasado es imprescindible para transformar el presente.

 

¿Qué te parece? Recuerda compartirnos tu opinión sobre estos u otros libros, o sobre alguna de las selecciones que hemos publicado previamente, para así enriquecer esta sección.

 

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Libros

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10 libros que te llevarán por nuevas preguntas y nuevas formas de experimentar la existencia

¿La existencia humana tiene propósito? Desde una perspectiva muy elemental, esta pregunta admite una de dos respuestas: sí o no. El "no" en cierto modo es tajante, y nos conduce a experimentar la vida sin mayor sentido ni plan ulterior, como cualquier otro ser vivo de este planeta: nacemos, nos desarrollamos, quizá nos reproducimos y, finalmente, esperamos el momento azaroso de nuestra muerte.

Es posible, sin embargo, que esta perspectiva no nos satisfaga del todo. Sea o no un accidente la evolución, la conciencia que el ser humano desarrolló lo sitúa en una condición paradójica: a la par de ese destino idéntico al de otros seres vivos, percibe otro que si no lo llama, al menos lo interroga: ¿será que estoy aquí por alguna razón más allá del solo hecho de estar vivo?, ¿qué dirección lleva mi existencia?, ¿es posible poner de acuerdo nuestras voluntades individuales en pos de un propósito colectivo?

Estas preguntas han recorrido la historia de nuestra especie desde hace más de 3 mil años, cuando algunos en la civilización del valle del Indo se sentaron a observar su propia conciencia, no en un ánimo ocioso o evasivo, sino con la intención nada desdeñable de comprender la naturaleza humana.

La civilización pudo detenerse ahí, pero por motivos que son a un tiempo evidentes y enigmáticos, continuó. Y desde entonces, el ser humano vive tironeado por fuerzas dispares que por un momento le muestran la luz de la armonía –consigo mismo, con sus semejantes y con su entorno– pero que, por otro lado, lo llevan a las sombras de la confusión.

¿La existencia humana tiene propósito? Si los sabios de la India y otras filosofías tienen razón, el único propósito de la existencia es despertar, darse cuenta. Pero como escribiera Walt Withman, este es un camino que cada persona debe recorrer por sí misma, nadie más puede hacerlo por otra. Y esa también es una paradoja de la existencia humana.

Los libros que compilamos a continuación tienen la característica común de contribuir a dicho crecimiento. Cabe aclarar que la lista no es modo alguno definitiva ni exhaustiva, ni los títulos se muestran con algún orden jerárquico en particular. Si acaso, su elaboración intentó cubrir diversos ámbitos: el pensamiento religioso o espiritual, la vida interior del ser humano, los problemas derivados de la vida en sociedad. Sin duda, las carencias serán varias, pero al mismo tiempo creemos que en esta lista se encuentran 10 buenos libros, capaces de suscitar la curiosidad, la duda y el ánimo de preguntar más.

 

Arquetipos e inconsciente colectivo, Carl Gustav Jung

Las ideas que Carl Gustav Jung comenzó a sostener después de su rompimiento con Sigmund Freud causaron polémica en el ámbito psicoanalítico. Si bien su maestro siempre intentó fundar una disciplina teórica y práctica asentada en el método científico, Jung, por el contrario, se decantó por otras vías, optando por la exploración en el pasado remoto del ser humano que encontró expresión en los símbolos, las mitologías, el pensamiento esotérico y otras tradiciones afines. 

Más allá de qué tan de acuerdo podamos estar o no con estas ideas, las investigaciones de Jung fueron serias, documentadas, y por ello mismo dan cuenta de algunos hechos fehacientes: durante mucho tiempo el ser humano comprendió el mundo a través del pensamiento mágico, experimentó la realidad a través de rituales, cifró su conocimiento en símbolos e historias, y un estudio atento de esas épocas de la historia de nuestra especie nos hace ver que ciertas constantes se repiten, como una corriente de saber que ahora permanece oculta, por más que en otras épocas acaso fuera evidente.

La obra de Jung nos abre los ojos a la posibilidad de esas otras formas de conocimiento que el racionalismo ha intentado sepultar desde que se convirtió en el modelo dominante de pensamiento. 

 

Memorias de la casa muerta, Fiódor Dostoyevski

Aunque se trata de un relato "ficticio", esta obra está basada ampliamente en los años que Dostoyevski pasó en Siberia, donde fue encarcelado por sostener públicamente ideas afines al socialismo y el utopismo de su época. El encierro le mostró al gran maestro ruso los límites de la condición humana, tanto en su mejor como en su peor cara. Dostoyevski demuestra aquí una de sus mejores cualidades literarias: su pesimismo no exento de esperanza.

 

Cándido o el optimismo, Voltaire

Este relato breve de Voltaire sigue las aventuras de “Cándido”, un personaje que como su nombre anuncia, vive la vida con cierta inocencia que resulta paradójica ante todas las atrocidades que le rodean. En parte, Voltaire escribió esta obra como una suerte de refutación satírica del famoso dicho de Leibniz según el cual vivimos en “el mejor de los mundos posibles”. 

Además de la brevedad, el ingenio y la ligereza con que está contada la historia, cabe resaltar también su conclusión, la cual nos ayuda a pensar de otra manera esa búsqueda del “propósito” o el “sentido” de la vida que a veces emprendemos.

 

Retrato del artista adolescente, James Joyce

La primera novela de James Joyce anunció al genio literario que se consagraría después con el Ulysses, pero más allá de la importancia histórica, mostró a un autor capaz de entender y transmitir la intensa vida interior que se agita en todo ser humano y que en la juventud se presenta como una primera llamada de urgencia que conmina al sujeto a hacerse cargo de su deseo, de eso que siente como una vocación para su vida o que quizá experimenta incluso como una forma de destino. 

 

Conferencias de introducción al psicoanálisis, Sigmund Freud

Freud es una figura central en el desarrollo del pensamiento humano. Junto con Karl Marx y Friedrich Nietzsche formó la tríada que el historiador de las ideas Paul Ricœur llamó “los maestros de la sospecha”. Como Marx y Nietzsche, Freud sostuvo a lo largo de su trayectoria intelectual un escepticismo frente a toda idea heredada o en boga, e igual que ellos, a base de estudio, reflexión y una aguda capacidad de observación, fue capaz de formar juicios propios que a la larga sentaron las bases de una nueva disciplina. 

En ese sentido, la labor de Freud es equiparable a la de Marx, pues así como éste reflexionó sobre una realidad social que casi todo el mundo considera dada e inmutable, como si formara parte de la “naturaleza” humana (y no, como es, producto de las relaciones que sostenemos entre nosotros), Freud realizó una tarea casi idéntica con la psique, el “alma” que desde tiempos remotos se consideraba igualmente una suerte de “esencia” propia del hombre y la mujer, como si llegáramos a este mundo dotados ya de todas nuestras cualidades espirituales, anímicas, mentales, etc. Metódicamente, Freud demostró lo contrario: que la mente, como todo lo que atañe al ser humano, es resultado de las circunstancias en que se desarrolla, y en modo alguno se trata de la concesión de un dios, de la herencia de una vida pasada o del “destino” que a una persona le toca en suerte. 

El libro que sugerimos compendia una serie de conferencias (28 en total) que Freud concibió como un curso amplio sobre la disciplina en la cual tenía ya 10 años de trabajo en el momento en que comenzó a dictarlas (1915). Aunque el desarrollo de sus ideas conocería aún otras etapas, aquí se encuentran ya los fundamentos necesarios para entender el impacto profundo que tuvo la labor de investigación de Freud en la historia de la comprensión del ser humano sobre sí mismo. 

Dado el carácter de las conferencias y el público al cual estaban dirigidas, Freud fue sumamente pedagógico en la manera de exponer los temas elegidos, una cualidad que no siempre se encuentra en sus obras, pues aun cuando su estilo argumentativo y literario fue ampliamente reconocido, Freud se consideró siempre un hombre de ciencia, y en ese sentido algunas otras obras suyas, aunque tengan títulos seductores (La interpretación de los sueños, Duelo y melancolía, Tres ensayos de teoría sexual, entre otros), suelen tener también algunos momentos áridos, capaces de hacer desistir aun al lector más entusiasta.

 

El ocaso de los ídolos, Friedrich Nietzsche

En cierto sentido, Nietzsche es imprescindible en una lista como esta. Si bien su filosofía germinó en tierras preparadas ya por el pesimismo de Arthur Schopenhauer o el ardor con que el espíritu romántico combatió la andanada racionalista, Nietzsche supo cristalizar de manera original un filón del espíritu de su época que animaba a ver aquello de lo cual otros aconsejaban apartar la mirada, una forma de pensar que se preguntaba si acaso no era posible pensar distinto a la mayoría, si quizá el entusiasmo general no estaba mal dirigido. A su manera y con las limitaciones propias de su época, la filosofía de Nietzsche nos invita a descubrir la vida auténtica, a experimentarla y dejarnos embriagar por ella, y a aprender que ningún artificio del ser humano puede compararse al éxtasis de sentirse inundados por ella.

 

La sociedad del cansancio, Byung-Chul Han

Byung-Chul Han es un filósofo que en los últimos años ha ganado fama mundial, en buena medida, gracias a la lucidez con que ha sido capaz de comprender la sociedad de este tiempo. Y, mejor que comprenderla, ha hecho algo que otros filósofos hace tiempo no hacían: plantear las preguntas precisas para reflexionar sobre el curso que le estamos dando a nuestra existencia, tanto personal como colectivamente. Han, además, dialoga con algunas de los pensadores más notables de las últimas décadas, de Heidegger a Foucault, llevándonos a interrogar el lugar que tienen, por ejemplo, el amor o el ocio en el mundo contemporáneo, la fatiga, el deseo, la voluntad de vivir y más. 

 

Discurso de la servidumbre voluntaria, Étienne de La Boétie

Étienne de La Boétie fue el amigo más querido de Michel de Montaigne, e incluso Borges llegó a decir que cuando falleció, Montaigne comenzó a buscar entre los libros las conversaciones que había perdido por la muerte de su amigo, y fue así como terminó inventando el género del ensayo. Como buen renacentista, La Boétie fue un hombre en el que se mezclaron la erudición y el amor por la libertad, lo que en su caso dio un resultado muy singular: un espíritu incendiario, ansioso por avivar el fuego que todas las personas necesitan para sacudirse las cadenas que les impiden tomar control de su vida. 

Este texto es quizá uno de los mejores en la historia de los panfletos políticos, que bien puede situarse junto al Elogio a la pereza de Paul Lafargue o Del deber de la desobediencia civil de Henry David Thoreau.

 

El miedo a la libertad, Erich Fromm

Desde otra perspectiva psicológica, Erich Fromm explora en este libro uno de los problemas fundamentales de la condición humana: el miedo a ser libres. Por circunstancias a veces propias de la manera en que nos desarrollamos, el ser humano adquiere un miedo atávico a tomar sus propias decisiones, a seguir los dictados de su voluntad, a vivir espontáneamente y hacer caso a su deseo. Fromm examina todo ese cuadro y con la sensibilidad que le fue propia, expone algunas de las condiciones y alternativas con que puede encararse este dilema.

 

Ensayos sobre budismo zen, D. T. Suzuki

Del budismo zen puede decirse, con cierta lasitud, que más que una religión es un sistema de pensamiento. La austeridad con que usualmente se le identifica, ese “minimalismo” que ahora tanto se busca, es justamente la cualidad por la que es difícil definirlo como un sistema religioso. Junto con otros pensadores como Alan Watts o el mismo Erich Fromm, Daisetz Teitaro Suzuki fue uno de los principales responsables de acercar el zen al pensamiento occidental, con lo cual mostró otra forma de experimentar la vida. Lejos de la prisa con que usualmente corre nuestra existencia, del control que pretendemos ejercer sobre ésta, de la desesperación que nos asalta cuando vemos frustrados nuestros deseos o nuestros planes, el zen en cambio enseña la disciplina de la concentración y la calma, de la paciencia y el entendimiento de los ritmos del mundo.

 

Si tienes alguna otra sugerencia (y no dudamos de que así es), puedes compartirla con nosotros y con esta comunidad en la sección de comentarios de esta nota o a través de nuestras redes sociales. ¡Que disfrutes tu lectura!

 

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Imagen de portada: La Chinoise, Jean-Luc Godard (1967)