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Ver partidos de fútbol ayuda a combatir la demencia senil, según este psiquiatra

Buena Vida

Por: pijamasurf - 07/11/2018

Seguir con entusiasmo los partidos de tu equipo favorito podría tener más beneficios de los que crees

El fútbol es en nuestros días uno de los deportes con mayor popularidad en buena parte del mundo, lo cual significa también que se trata de un espectáculo con una enorme cantidad de seguidores, que con regularidad ven los partidos de su equipo favorito, sea por medio de una transmisión o acaso acudiendo al estadio donde éste juega.

Y si bien, como espectáculo, el fútbol se ha convertido también en una máquina impresionante de dividendos económicos, sus beneficios no se expresan únicamente en las cuentas de jugadores, dueños de clubes o patrocinadores, sino quizá también en el modesto aficionado, y más específicamente en su salud mental, pues de acuerdo con Alistair Burns, psiquiatra inglés, ver partidos de fútbol podría contribuir a combatir la demencia que en ocasiones afecta a las personas de edad avanzada.

Burns es actualmente director clínico del sistema de salud del Reino Unido; particularmente, de la división que atiende la salud mental de las personas ancianas. Recientemente, el médico declaró que mirar partidos clásicos de fútbol activa la “memoria emocional”, que en el campo de la psiquiatría contemporánea se considera más poderosa que la memoria común, pues está relacionada directamente con las experiencias subjetivas de una persona. 

En este sentido, la memoria emocional es capaz de fortalecer la actividad cerebral: cuando una persona recuerda algo que está asociado con emociones intensas, varias zonas de su cerebro trabajan conjuntamente para “revivir” literalmente ese hecho, pues hoy se sabe que cada vez que recordamos algo, nuestro cerebro vuelve a generar ese recuerdo y no sólo lo “recupera”, como se creía antes.

“Existe un vínculo positivo entre ver partidos clásicos de fútbol y mantener la mente activa”, señala Burns, quien asimismo elogia la práctica del deporte como una forma de mantener saludable la relación entre el cuerpo y la mente.

Así que ya lo sabes: la próxima vez que mires un partido de fútbol con particular entusiasmo, quizá estés cuidando también de tu salud mental futura.

 

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Buena Vida

Por: Pijamasurf - 07/11/2018

En el último episodio de su programa "Parts Unknown", Bourdian viajó al reino tántrico de Bután, junto con Darren Aronofsky

El último episodio de la serie de Anthony Bourdain, Parts Unknown, tiene, a la luz de su muerte, un tono ominoso y algo melancólico. El programa acaba de ser transmitido por CNN y, sin duda, se trata de un documento sumamente interesante. Bourdain es acompañado por el director de Black Swan, Darren Aronofsky, en un breve viaje para conocer la cultura de Bután, uno de los pocos lugares que mantienen más o menos intacta su cultura tradicional, que en este caso se trata fundamentalmente de un reino budista tántrico.

Aronofsky escribió un artículo recordando el viaje, donde señala: "Parece irónico que en nuestro último día grabando realizamos un ritual butanés de la muerte. Y debatimos el destino del país y del mundo". Al final Bourdain y Aronofsky, frente a un lugar místico llamado "el Lago de Fuego", reflexionan sobre si la gente de Bután podrá mantener sus tradiciones con la llegada "de las pantallas planas, las pop stars y el materialismo" que parece inevitable. 

Durante el episodio, ambos personajes escuchan y aprenden sobre la filosofía vajrayana (el budismo tántrico) que predomina en Bután, el movimiento ambiental y el "índice de felicidad" que es parte importante de la política pública de este reino que se encuentra en el este de los Himalayas. Escuchan también historias de Drukpa Kunley, el yogui tántrico que trajo el vajrayana a Bután, famoso por sus conductas extravagantes, pues de alguna manera instauró el culto al falo o a su "flamante relámpago de sabiduría" (lo cual no es sólo el falo, sino que simboliza el principio de sabiduría indestructible que es igual al espacio y a la dicha eterna dentro de las prácticas tántricas), y un famoso palacio fálico. Drukpa Kunley es parte de una tradición de santos, poetas y maestros iluminados que no se ajustan a las normas sociales sino que viven en la pura espontaneidad -crazy wisdom es el término que utilizó Chögyam Trungpa para hablar de ellos-.

En una escena, Bourdain recibe la explicación de un tipo de meditación muy importante en el budismo y especialmente practicada en Bután, la cual consiste en recordar constantemente la muerte. Un hombre explica que "no se debe tomar las cosas demasiado en serio", ya que el mundo es "una ilusión". Bourdain contesta: "La vida es sólo un sueño". Y después narra al público, en medio de las majestuosas montañas: "Se considera iluminante y terapéutico pensar en la muerte algunos minutos todos los días".

Hay ago poético y misterioso en pensar que este fue el último episodio que grabó, cerca de la cima del mundo, meditando sobre la muerte, las antiguas tradiciones y la belleza de la naturaleza.