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Las emociones negativas son fundamentales para la salud mental... déjalas ser

Salud

Por: pijamaSurf - 03/22/2017

Entender que las emociones negativas y “malos” momentos son parte de la vida, curiosamente resulta liberador para la mente

El aparato de la felicidad como lo conocemos ahora, es en realidad bastante nuevo. Durante milenios, generaciones y generaciones asumían con naturalidad que esta vida, entendida como felicidad plena, es una utopía y, más contracultural aún (o al menos así suena hoy), eso no le quitaba lo bello ni hacía que no mereciera ser vivida.

Como ejemplo tenemos fragmentos de los huehuetlatolli, la palabra antigua de los mexicas, donde en algunas cartas de un padre dirigidas a su hija se muestra cómo en la cosmovisión de dicha cultura éste era un mundo de obstáculos y también de sufrimientos, y no por ello un lugar exento de felicidad, es decir, que el enfrentar períodos o momentos de tristeza, frustración, miedo, etc., es simplemente parte de la vida.

Hoy, sin embargo, con la maquinaria que nos obliga irremediablemente a ser felices todo el tiempo (y además demostrarlo obsesivamente en las redes sociales) pareciera que los sentimientos “negativos” se vuelven aún más frustrantes, ya que les hemos negado el derecho a la normalidad --por cierto, por primera vez en la historia. Lo anterior genera sociedades obsesionadas con sentirse bien todo el tiempo, como si ello fuese un sinónimo de felicidad.

Estudios recientes han confirmado la sabiduría del conocimiento milenario de que la felicidad plena es una utopía, e incluso se ha advertido que la aceptación de las emociones negativas como parte de la vida no sólo nos prepara para los momentos malos (algo así como hacían los estoicos), sino que este entendimiento es también crucial para la salud mental.

Un estudio de la Universidad de la Tecnología de Queensland en Australia, hecho en el 2009 y liderado por el psicólogo David J. Kavanagh, encontró que los pacientes con problemas de alcohol y drogas que evitaban los pensamientos que les conducían a tomar fueron más propensos a hacerlo. Es decir, reprimir los pensamientos que molestan genera que no puedan sanarse.

Por su parte, otra investigación de la Universidad de Florida, realizada en el 2012 por Eric L. Garland, arrojó resultados muy interesantes también con pacientes con dependencia al alcohol. Midiendo sus niveles de estrés por medio de su ritmo cardíaco se descubrió que los pacientes que evadían pensamientos incómodos o dolorosos sufrían más estrés que aquellos que simplemente afrontaban el pensamiento y lo dejaban transcurrir hasta que cesara por sí mismo (algo muy parecido a lo que ocurre con la meditación).

Aceptar el dolor nos provee de herramientas psicológicas para afrontar la existencia. En cambio, obsesionarnos con la idea de que somos raros por no sentirnos felices todo el tiempo nos está ocasionando severos daños psicológicos. 

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Estas dos fotografías prueban que el peso tiene poco que ver en la imagen de una persona

Salud

Por: pijama Surf - 03/22/2017

Estas imágenes desmienten uno de los muchos tabúes en torno a la estética corporal y la figura

Dentro de la persecución compulsiva de estereotipos asociados a la belleza física, por ejemplo la delgadez, millones de personas persiguen metas que en realidad no son más que burdos espejismos. Un interesante ejemplo de lo anterior es el peso. Cuántos kilos cargas en tu existencia es un indicador para muchos determinante sobre qué tan atractivo o atractiva eres o, al menos, qué tan esbelto estás. Sin embargo, este tabú cultural es poco preciso. 

Para comprobar lo anterior la entrenadora y blogger Adrienne Osuna se ha dedicado a publicar selfies comparativas en las que aparece con siluetas radicalmente distintas pero pesando casi lo mismo. Esto obviamente desmiente el hecho de que el peso de una persona determina su figura. De hecho, la tesis de Osuna es que importa mucho más cómo repartas ese peso (entre músculo y grasa) que cuánto peses. A esto Osuna le llama recomposición corporal, que significa que no necesariamente debes perder masa para transformar tu cuerpo sino, bueno, transformarlo. 

Esto es un golpe duro para la psicología de la anorexia o bulimia, una lamentable condición que se ha popularizado masivamente durante las últimas 2 décadas y que apunta a la báscula como juez decisivo para determinar si las mujeres van bien o no en su fijación de mantenerse esbeltas. Otra premisa que se desdobla de esto es la desmitificación de otro tabú: lo importante no es necesariamente comer menos sino comer bien, sano y equilibrado.

En fin, dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que sería bueno que estas fotos circulen:

  

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Picture:  INSTAGRAM / ADRIENNEOSUNA