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El CEO de Facebook había declarado hace unos años que la privacidad no era importante en nuestra época

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Hace un par de años Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, declaró que la privacidad había pasado a mejor vida y que en la era de lo social no habría qué ocultar, por lo que todos deberíamos de abrazar el fin del anonimato y compartir alegremente terabytes de data sin cuartel. Claro que, al hacerlo, incrementamos su fortuna.  

Ahora Zuckerberg ha sido criticado por invertir cientos de millones de dólares en su privacidad. Recientemente Zuckerberg adquirió un terreno de más de 300 hectáreas en Hawái, la mayoría de las cuales no planea desarrollar sino que utilizará el espacio para mantenerse aislado como en un "buffer" de privacidad. A esto se suma la compra previa de las cuatro casas que rodean a su residencia en Silicon Valley, las cuales se mantienen vacías para proveer una zona de exclusión que impida que sea observado por ojos intrusivos.

Anteriormente Zuckerberg se había enfadado con su hermana por compartir en Facebook una foto privada en la que aparecía él; aparentemente su hermana no logró descifrar la configuración de privacidad de Facebook, la cual está hecha así a propósito para que las personas hagan pública más información. 

Se dice que para asegurarse de que la gente que trabaja en su casa y sus mismos huéspedes tengan lugar para estacionarse en su barrio, Zuckerberg contrata personas para que se queden estacionados en sus automóviles durante la noche cerca de su hogar.

Queda claro que cuando Zuckerberg decía que la privacidad no importaba, no se refería a sí mismo o a la clase privilegiada que tiene decenas de millones de dólares y por lo tanto requiere --ella sí-- de privacidad para poder preservar su importante tiempo e integridad. Esta también es la razón por la cual Zuckerberg usa la misma ropa todos los días o casi todos los días, ya que considera que su tiempo es demasiado importante para gastarse tomando pequeñas decisiones como qué ponerse, y busca así evitar el "síndrome de fatiga de decisión".

 

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Spotify, Apple Music, Google Play: ¿qué plataforma de streaming paga más a los músicos? (INFOGRÁFICO)

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 05/25/2015

Los servicios de streaming de música se han popularizado, ¿pero con qué beneficios para los verdaderos autores de su contenido, los músicos?
[caption id="attachment_97810" align="aligncenter" width="553"]info Imagen: Information Is Beautiful (clic sobre la imagen para ampliar)[/caption]

En los últimos años, escuchar música se ha convertido en otra de las actividades cotidianas conquistadas por Internet. Si ya antes formatos como el mp3 propiciaron el tránsito hacia la escucha digital, actualmente plataformas como Spotify o incluso YouTube permiten hacer lo mismo pero sin acumular archivos o, dicho de otro modo, conservando para sí (y no para el auditor) la propiedad de la música.

Siendo suspicaces, no parece casual que dicho sistema case tan bien con la tendencia contemporánea a perseguir el flujo libre de la información y, a cambio, privilegiar la concentración ―de data, de ganancias, de derechos, etc. Spotify, es cierto, nos permite escuchar música, ¿pero qué tanto nos permite vagabundear por nuevas propuestas musicales? Esta es solo una de las preguntas que pueden plantearse si pensamos menos en las “bondades” de estos servicios y más en sus implicaciones con respecto al mundo de la música.

Es este sentido, hace unos días el sitio Information Is Beautiful dio a conocer este infográfico de David McCandless en el que se muestra la relación entre distintas plataformas de streaming musical y la ganancia que pueden generar para los artistas incluidos en su catálogo.

El gráfico se lee de la siguiente manera: del lado izquierdo, una línea conecta el servicio de streaming con la cantidad de dinero por reproducción que retribuye a los músicos y el número de usuarios totales de la plataforma; del lado derecho se observa el porcentaje de dichos usuarios que necesitan reproducir un archivo para que el artista gane un salario mínimo estadounidense (aproximadamente, mil 260 dólares mensuales).

La equidad no es la constante de nuestra época, y al parecer la industria musical no es la excepción.

 

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