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La hiperrealidad del consumismo en un grotesco ensayo fotográfico (NSFW)

Por: pijamasurf - 03/15/2015

Las fotógrafas Eliška Kyselková y Katarína Támová han elaborado esta desafiante serie en la que retratan delicadamente la obscenidad del consumismo contemporáneo

El hiperrealismo es uno de los fenómenos más interesantes de nuestra época. Teóricamente, uno de sus principales estudiosos fue el sociólogo francés Jean Baudrillard, quien a finales del siglo XX detectó una suerte de fluctuación ideológica por medio de la cual el capitalismo ha sido capaz de generar una suerte de velo que impone sobre la “realidad de las cosas”, esto en relación directa con el consumo.

Cuando observamos a personas que duermen afuera de una tienda Apple y forman largas filas para ser los primeros en comprar el nuevo iPhone, cuando sabemos que hay mercancías comunes y corrientes (zapatos, sillas, alimentos, etc.) que sin embargo tienen precios de venta exorbitantes, somos testigos de esa hiperrealidad, ese estado de nuestra realidad contemporánea que en cierta forma es y no es, existe pero sólo porque hay un sistema que lo genera así en aras de su propia supervivencia, porque en su forma contemporánea, el capitalismo depende casi exclusivamente del consumo.

Para exhibir desde otra perspectiva esta situación, las fotógrafas de origen checo Eliška Kyselková y Katarína Támová realizaron un ejercicio de hiperrealismo fotográfico, para lo cual tomaron a amigos, modelos y compañeros de clases y los colocaron en un escenario que es una suerte de metáfora obscena: la composición evoca pureza, pero los elementos que la integran nos llevan de inmediato a los terrenos pantanosos de la fetichización de la mercancía.

Es curioso que, un poco, el efecto final de estas fotografías sea el hartazgo e incluso cierto asco, un poco en el sentido en el que Slavoj Zizek habla de la dificultad o la imposibilidad de salir de la ideología (“Yo ya estoy comiendo del contenedor de basura todo el tiempo”), en la medida en que esta es nuestro único puente de acceso entre el mundo y lo que somos como sujetos.

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Este sencillo video de los tamaños de los planetas y las estrellas alterará tu conciencia

Por: pijamasurf - 03/15/2015

Dimensionar los tamaños de las estrellas y los planetas en relación con la Tierra y el Sol es un ejercicio de humildad y fascinación cósmica

Una de las cosas que nos legó el popular astrónomo Carl Sagan fue una conciencia de nuestro lugar en el universo, viviendo en un pálido punto azul flotando en la inmensidad, siendo polvo de estrella que reflexiona sobre las estrellas --el universo que se mira a sí mismo. Gran parte de la dosis de asombro que Sagan nos brindó venía de continuar ese movimiento copernicano y vernos como unos habitantes más dentro de un universo infinito y posiblemente insondable. Por una parte una clase de humildad y por otro lado un sentido de pertenencia, de ser parte de una fraternidad cósmica.

Este tipo de videos estrechan esta relación de asombro cósmico, y bien asimilados son un golpe al ego humano que se considera el dueño de la realidad y el universo. Contribuyen a establecer una visión policéntrica del mundo. Ver que nuestro planeta es una mota de polvo cósmico en un infinito tapete. O saber que un avión tardaría 1,100 años en dar una sola vuelta alrededor de Canis Majoris, nos hace pensar que seguimos en pañales. Somos bebés cósmicos, como sugieren Kubrick y Arthur C. Clarke, y en la profundidad del espacio pueden existir seres con tecnología más avanzada, más evolucionados de lo que podemos concebir. El universo mismo podría ser más extraño de lo que concibe nuestra imaginación.

Esta semana tendremos oportunidad de apreciar este asombro cósmico con un inusual eclipse en el equinoccio, un fenómeno que no se presentaba hace más de 340 años. Puedes ver la transmisión del eclipse aquí.