*

X

¿Qué ha pasado en Uruguay a 1 año de la legalización de la cannabis?

Por: pijamasurf - 12/12/2014

Aquellos que no quieran cultivar su propia marihuana tienen dos opciones: registrarse en el padrón del IRCC y cruzar los dedos, o seguir comprando en el mercado ilegal

Toke-Uruguay.flag

En agosto de 2013, la Cámara de diputados de Uruguay aprobó una ley sin precedentes: la legalización de producción, venta y consumo de cannabis, medida que fue ratificada por el senado en diciembre pasado. El entonces presidente de Uruguay, Pepe Mujica, calificó la ley de "experimento" social, pero avalada por una investigación y escrutinio gubernamental también sin precedentes; no se trata de "abrir" el mercado de la cannabis sino de arrebatarle los consumidores (mercado ya existente) al mercado ilegal, sin por ello entregarlos al "libre mercado", que "buscaría vender tanto como fuera posible". 

Las reglas son: 

Creación del Instituto de Regulación y Control de Cannabis (IRCC), el cual llevará un registro de consumidores cuya identidad se mantendrá en reserva. 

Será legal para una persona comprar hasta 40gr mensuales en las farmacias autorizadas, previa inscripción en el padrón del IRCC.

El autocultivo también será legal, con un máximo de hasta seis plantas de cannabis por hogar o una producción colectiva de la droga en clubes de membresía de entre 15 y 45 socios (y hasta 99 plantas).

La cannabis no podrá fumarse en espacios públicos cerrados y los usuarios no pueden conducir ningún tipo de vehículo bajo el efecto de la droga, ni se publicitará la sustancia.

Pero a 1 año de la ratificación, los dispensarios para venta de cannabis aún no han abierto sus puertas al público, a pesar de que la gente ya empieza a ejercer su derecho al consumo --pero no sin una oposición que podría congelar o echar para atrás los logros de la administración de Mujica.

Para la gente que vivió la dolorosa dictadura militar uruguaya, la creación de un padrón de consumidores supone entregar la identidad al Estado, el cual en cualquier momento podría decidir perseguirlos. Al menos eso piensan activistas pro cannabis como Alicia Castilla, quien afirma que "los únicos que van a registrarse serán los jóvenes, quienes no vivieron bajo la dictadura. Todos los que sabemos lo que el gobierno puede hacerle a la gente, no queremos".

marihuana420

El presidente saliente, Pepe Mujica

Los "clubs privados" de cultivo también encuentran problemas en la ley: no sólo implican la creación de un mercado "premium", que puede cobrar cuotas de admisión de hasta 300 dólares (como el club de Montevideo "Asociación de Estudios Cannábicos del Uruguay"), sino que los productores experimentados saben que las condiciones de producción de las plantas pueden generar efectos y potencias muy distintas según los usuarios. 

Aquellos que no quieran cultivar su propia marihuana tienen dos opciones: registrarse en el padrón del IRCC y cruzar los dedos, o seguir comprando en el mercado ilegal.

Julio Calzada, secretario general del Consejo Nacional Antinarcóticos del Uruguay, está convencido de que ofrecer una fuente legal de cannabis no sólo permitirá romper la cadena de suministro del crimen organizado, sino también enfrentar el consumo como un asunto de salud pública (lo cual es el espíritu de la ley misma, a decir de Mujica).

Tabaré Vázquez, el nuevo presidente electo de Uruguay que asumirá funciones en marzo próximo, no deja entrever aún su agenda respecto a la polémica ley. Oncólogo de formación, Vázquez ha dicho en entrevista que "los organismos naturales no necesitan drogas", y que "este camino propuesto por el presidente Mujica, y con el que estoy de acuerdo, podría ser la solución. Pero podría no serlo".

En su momento, el expresidente Mujica dijo que no se consume ningún tipo de droga para ser "más libre", pues cualquier tipo de dependencia restringe la libertad. Pero será la sociedad uruguaya quien siga pugnando por ejercer su derecho a la vida y la libertad, sea como sea que decidan definirla.

Te podría interesar:

Pilotos de Instagram "ponen en riesgo" a la tripulación para lograr imágenes increíbles (FOTOS)

Por: pijamasurf - 12/12/2014

Las imágenes tomadas desde la cabina de un avión son a la vez extraordinarias e ilegales, según cualquier regulación aeronáutica vigente

landing

Aunque sepamos que es más probable morir de un choque de autos, a mucha gente sigue dándole miedo volar. Durante varias horas vamos viendo las nubes como seguramente sólo las vio Dios antes de la existencia de los aviones, y confiamos ciegamente (no tenemos opción) en que los pilotos y personal de las aerolíneas son profesionales del aire que nos llevarán a buen resguardo de un lugar del mundo hasta otro. ¿Pero qué ocurre en la cabina de control mientras nosotros vemos una película, leemos o rezamos para llegar pronto a nuestro destino?

Una detallada investigación de Quartz ha revelado una inquietante (y hasta cierto punto, inofensiva) realidad de las aerolíneas comerciales, al recabar imágenes tomadas por pilotos y personal de aerolíneas durante el despegue, el vuelo mismo o el aterrizaje de los aviones.

landing4

Por una parte, es cierto que los pilotos tienen una vista privilegiada del cielo: atraviesan "en primera persona" las nubes, la línea de sombra del amanecer y el atardecer, y --como describió un piloto-- se sienten "como dioses" al surcar el viento a 900 km/h, con una responsabilidad enorme sobre la vida de cientos de pasajeros; por otro lado, las leyes de aviación comercial de Estados Unidos, la ONU y la Unión Europea son muy rigurosas en cuanto al uso de smartphones y aparatos electrónicos a bordo de la aeronave.

Si los pasajeros deben poner sus dispositivos en modo de avión, ¿por qué los pilotos se toman selfies y las postean en sus redes sociales?

landing2

A través de hashtags como #pilotlife, #pilotsview, #cockpitview o #igpilotsoftheweek, Quartz encontró cientos de imágenes subidas a Instagram de la vida de pilotos, que además de ser fascinantes desde el punto de vista estético, son evidencia de que las leyes de aeronáutica civil son discrecionales y, hasta cierto punto, pueden poner en riesgo la integridad de la aeronave.

Los pocos pilotos que declararon a la publicación arguyeron las largas horas de aburrimiento e inacción a las que deben someterse, especialmente en vueltos intercontinentales; sin embargo las regulaciones son claras: ningún miembro de la aeronave debe distraerse de sus vitales funciones de monitoreo.

landing3

El asunto no involucra solamente a los pilotos (#pilotlife) sino también a los miembros de la cabina (#crewlife) y a los empleados de los aeropuertos (#ramprat), quienes a menudo también taggean el avión en el que trabajan (#crj700, #b747, etc.)

¿Las aerolíneas deberían penalizar a los pilotos, los comités de aviación civil deberían penalizar a las aerolíneas, o todos deberíamos disfrutar y dar Like a las impactantes imágenes que toman los miembros de la tripulación a más de 3,000m sobre el nivel del mar?