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¿Somos lo que comemos? Así se alimenta la gente alrededor del mundo

Buena Vida

Por: pijamasurf - 03/12/2014

En su nuevo libro "Lo que como: La vuelta al día en 80 dietas", Peter Menzel y Faith D’Aluisio nos muestran los hábitos alimenticios de distintas personas alrededor del mundo, ¿será que somos lo que comemos?

himba

¿Qué diría sobre ti una foto en la que te vieras junto con todo lo que comes durante un día normal? ¿Qué tan diferente sería a la de tu vecino, a las de tus amigos o a la de alguien que vive alejado de la ciudad, en la sierra? Recuerda que somos lo que comemos, somos un hervidero incesante de reacciones químicas que transforman lo que consumimos en nuestro cuerpo.

La idea del nuevo libro de Peter Menzel, Lo que como: La vuelta al día en 80 dietas, es hacer una comparación de lo que nos hace únicos en cuanto a nuestros hábitos alimenticios. Después de viajar alrededor del mundo siguiendo dietas y estilos de vida distintos en cada cultura, Menzel y su esposa Faith D’Aluisio esperan que la gente se detenga un segundo y reflexione sobre el camino por el que está llevando su alimentación y qué es lo que dice eso sobre su vida.

Las fotos recorren toda una gama de posibilidades. Un niño en un campo de refugiados de Chad, un cazador de focas en Groenlandia, una mujer británica que consume más de 12,000 calorías al día o un homeópata Indio cuya dieta Shivambu incluye beber diariamente de su propia orina. 

El libro hace evidente que lo más difícil de ver es lo que tenemos más cerca, sólo cuando alguien hace un comentario sobre los lentes con los que miramos el mundo nos damos cuenta de que los traemos puestos, de que las cosas podrían ser vistas de manera diferente. No hacen falta mayores explicaciones, tan sólo con tener frente a nosotros lo que comemos nos daríamos cuenta de qué es lo que estamos haciendo con nuestros cuerpos, y de que somos campos de batalla en que se libra una guerra entre el estilo de vida que nos venden y lo que realmente queremos.

“Hemos intentado escoger gente muy activa físicamente y también gente que realiza mucho trabajo de escritorio” dice Menzel. El libro no pretende ser una denuncia, sino una herramienta. Sin embargo estas fotos tienen muchas lecturas, arrojan luz sobre lo que la globalización, las corporaciones y la publicidad le están haciendo a nuestras vidas. Entre los entrevistados, ya un trailero tuvo dos ataques al corazón y un trabajador del acero de Chicago decidió, después de ver su foto en una exhibición, dejar de tomar bebidas azucaradas. 

Este nuevo libro sigue el éxito de Hungry Planet, anterior libro de Menzel y D’Aluisio, que reseñamos aquí en Pijama hace un par de años. Este nuevo proyecto es el producto de 4 años de trabajo y miles de kilómetros de recorrido, aquí algunos ejemplos:

chad

Abdel Karim Aboubakar es un refugiado sudanés que vive en el  Campo de refugiados de Breidjing, al este de Chad. El valor calórico de su comida de un día es de 2,300 kcal. Tiene 16 años, mide 1.76 mts y pesa  poco menos de 50 kilos. Escapó de Darfur con su madre y sus hermanos después de que las milicias Janjawiid quemaran su pueblo. Su alimentación aquí es muy parecida a la de su pueblo, sólo que ahora  menos.

 

tenesse

Rick Bumgardener posa aquí con su dieta recomendada para perder peso en su casa de Halls, Tennessee. El valor calórico diario de su comida es de 1,600 kcal. Tiene 54 años, mide 1.75 metros y pesa 212 kilos. Sufre de problemas de espalda, no puede salir de su casa sin usar silla de ruedas y tiene diabetes tipo 2. Necesita perder 100 kg para ser elegible a una cirugía de perdida de peso. Intenta atenerse a su dieta, pero no siempre lo logra. Antes de conducir un camión escolar repartía leche a tiendas y escuelas, muchas veces la intercambiaba por helados. 

 

bangladesh

Ruma Akhter, costurera y una de los 6,000 empleados de la compañía Ananta Apparels en Dhaka, Bangladesh. El valor calórico de su comida es de 1,800 kcals. Tiene 20 años, mide 1.52 metros y pesa 39 kg. En los últimos años, Bangladesh se ha convertido en el cuarto exportador de ropa, por arriba de la India y Estados Unidos. 

 

irak

Curtis Newcomer, un soldado estadounidense, con su comida un día típico en el National Training Center de Fort Irwin en el desierto Mojave en California. El valor calórico de su comida es de 4,000 kcal. Tiene 20 años, mide 1.95 mts y pesa 88 kilos. Durante las 2 semanas anteriores a su regreso a Irak pasó turnos de 12 horas encargándose del radio en la tienda de comunicación. Su dieta consiste en una variedad de comidas instantáneas. Detrás de él, como a un kilómetro, se puede ver Medina Wasl, una villa iraquí de 13 edificios dispuestos para el entrenamiento. 

 

Xu Zhipeng artista y gamer shanghai

Xu Zhipeng es un artista de gráficos computalizados y gamer, aquí en su silla rentada en el Ming Wang Internet Café de Shanghai. El valor calórico de su comida es de unas 1,600 kcals. Tiene 23, mide 1.88 mts y pesa 71 kg. Su tiempo de juego continuo más largo ha sido de 3 días y 3 noches. En China hay más de 300 millones de usuarios de internet, algo así como la población de Estados Unidos.

 mariel booth modelo profesional de nueva york

Mariel Booth, modelo profesional y estudiante de la Universidad de Nueva York. Su dieta diaria es de 2,400 kcal. Tiene 23 años, mide 1.76 mts y pesa 61 kg. Con una figura mucho más saludable que la de una modelo normal, se siente bien, pero lamenta hacer mucho menos dinero.

 zumo

Takeuchi Masato es un luchador profesional de sumo cuyo nombre de batalla es Miyamiyama ("Gracil Montaña"). 

 Aquí la serie completa

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En México existen un sinfín de pueblos fantasmas, los cuales permiten viajar al pasado y detenerse en el tiempo. La mayoría tuvieron una vida esplendorosa antes de ser abandonadas por el cierre de minas, de emigraciones masivas o construcción de presas.

 – ¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo?

– Comala, señor. 

– ¿Está seguro de que ya es Comala?

–Seguro, señor.

–¿Y por qué se ve esto tan triste?

–Son los tiempos, señor. 

Yo imaginaba ver aquello a través de los recuerdos   de mi madre; de su nostalgia, entre retazos de suspiros. Siempre vivió ella suspirando por Comala, por el retorno; pero jamás volvió. Ahora yo vengo en su lugar. Traigo los ojos con que ella miró estas cosas, porque me dio sus ojos para ver. 

Pedro  Páramo, Juan Rulfo 

 

Historias de ambición, de frustración y desastres naturales en pueblos abandonados. En México existen un sinfín de pueblos fantasmas, los cuales permiten viajar al pasado y detenerse en el tiempo. La mayoría tuvieron una vida esplendorosa antes de ser abandonadas por el cierre de minas, de emigraciones masivas o construcción de presas; sin embargo, ahora, después de varias décadas, son lugares oscuros y vacíos, cuyo único sonido sobreviviente es el viento golpeando las ruinas.  

Este top es un recorrido de los sitios mexicanos donde los fantasmas del pasado recorren las paredes del  presente. Un excelente conjunto de destinos para aquellos turistas melancólicos o con una inclinación hacia lo paranormal.

Real de Catorce, San Luis Potosí. De pueblo minero a centro turístico a nivel internacional, Real de Catorce ha tenido altas y bajas a lo largo de la historia. Cuando de sus minas dejaron de extraerse plata, los habitantes fueron alejándose; hasta que, en el siglo XX, el pueblo adquirió la fama turística gracias a sus túneles de playa, de piedra y hasta de reencuentro intrapersonal. En el lugar se puede disfrutar del Festival de Ogarrio (27 de marzo al 2 de abril) y de las fiestas religiosas a San Francisco de Asís (primeros días de octubre). 

 Real de Catorce, San Luis Potosí II Real de Catorce, San Luis Potosí

 

San Juan Parangaricutiro, Michoacán. Desalojado tras la explosión del volcán Paricutín, en 1943, San Juan es un pueblo actualmente desaparecido. La leyenda cuenta que aún se pueden escuchar los susurros de los afectados del desastre natural. ¿Te atreverías a visitarlo? 

 San Juan Parangaricutiro, Michoacán II San Juan Parangaricutiro, Michoacán

 

Viejo Guerrero, Tamaulipas. Ciudad fronteriza entre Tamaulipas y Nuevo León, Viejo Guerrero se fundó en 1750. No obstante, para 1953, este sitio tuvo que ser evacuado debido a la construcción de la Presa Falcón, cuyo embalse inundó a la población. Actualmente, Viejo Guerrero se puede visitar cuando la presa tiene embalses bajos; y entonces se pueden observar ruinas y monumentos que sobrevivieron a la inundación: sólo la cúpula de la Iglesia de nuestra Señora del Refugio sobrevivió. 

Viejo Guerrero, Tamaulipas Viejo Guerrero, Tamaulipas II 

El Mineral de Angangueo, Michoacán. En 2010, las lluvias intensas del frente frío obligaron a sus habitantes a abandonar el lugar minero. Actualmente está ocupado por millones de mariposas, flores y animales del bosque. 

Mineral de Angangueo, Michoacán Mineral de Angangueo, Michoacán II

 

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