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Para sorpresa de algunos, la política de inmigración mexicana podría incluso ser peor que la de Arizona.

La reciente ley de inmigración SB 1070 aprobada por el estado de Arizona ha sido criticada con mucha razón por su espíritu discriminatorio en el que los inmigrantes son tratados como criminales. Sin embargo, esta ley no es la única que se destaca por una draconiana concepción de las fronteras y las nacionalidades. A continuación las 5 peores leyes inmigratorias (sin contar la de Arizona puesto que perferimos mantener el 6 para una lista negativa y el 7 para una positiva). La lista ha sido tomada de la revista Foreign Policy (añadimos a la propia ley mexicana, que el Washington Post califica como peor que la de Arizona). Acaso sólo la mexicana y la italiana, y de otra forma la de Emiratos Árabes, son tan duras como la de Arizona.

Italia- Con una población de 3.9 millones de inmigrantes, Italia enfrenta, como todo el sur de Europa, un desafiante problema al tratar de regular el flujo inmigratorio del Norte de África y del Mediterráneo. A esto se le añade que parte de la ruta de la cocaína hacia el contintente europeo pasa por el sur de Italia, una zona amafiada que mezcla la trata de prostitutas africanas y una conexión con la droga sudamericana.


En el 2009 Italia aprobó una leye que penaliza a los inmigrantes ilegales con una multa de 5000 a 10000 euros y permite a los oficiales detener a los inmigrantes hasta 6 meses. Está ley ha generado tensión racial y hasta motines (rivoltas) callejeros en Rosarno,Calabria que dejaron varios policías e inmigrantes heridos.

Suiza- Conocido por ser un país neutral, mecca de la paz (y el dinero), Suiza tiene una complicada relación con población musulmana, lo que se acentúo con el nacimiento del Partido Popular Suizo (SVP) y un referendum que resultó en la prohibición de los minaretes (torres) de las mezquitas en el 2009. Una leye que aguarda referendum permitiría a las autoridades suizas deportar inmediatamente a todos los criminales de otros países y potencialmente a todos los miembros de sus familias.

Después de que el SVP distribuyerá un poster en el que se mostraba a tres ovejas blancas pateando a una negra con la leyenda "Por más seguridad", la ONU pidió al gobierno una explicación oficial. La sociedad suiz al momento está polarizada en el tema, formándose el "Comité Ovejas Negras" para apoyar a los inmigrantes mientras el entusiasmo por las políticas del SVP sigue creciendo.

 

Australia- Otro país conocido por abrir las puertas al mundo y una actitud llevadera, sin embargo la tierra de OZ no es tan blanda con sus inmigrantes ilegales. La Migration Reform Act obliga a las autoridades a detener a todos los ciudadanos descubiertos en Australia sin una visa válida. De 1992 a 2003, la ley fue usada para detener a más de 2 mil niños refugiados provenientes del Sur y del Medio Oriente de Asia.

En el 2001, Human Rights Watch envío una carta al premier John Howard diciendo que la ley "contraviene seriamente la obligación de Australia con los no-ciudadanos, refugiados y personas que buscan asilo conforme a la ley internacional de los derechos humanos". Tres años después la comisión australiana Human Rights and Equal Opportunity publicó un reporte condenando al gobierno por violación de los derechos humanos de los niños refugiados.

Japón- El país del sol naciente siempre ha tenido problemas con su demografía e inmigrantes. No obstante que el alto promedio de edad de su población necesita de la importación de mano de obra barata, el gobierno ha intentado reducir el flujo migratorio para maquillar las cifras de desempleo, las cuales han llegado a níveles sin precedentes. La controversial “ Ley Nikkei” permite al gobierno pagar 3 mil dólares a cada inmigrante ilegal latinoamericano de descendencia japonesa y 2 mil dólares a cada miembro de su familia para regresar a su país. Aunque esto parecería una ley excelente, los trabajadores y sus familias no pueden regresar a Japón nunca más (y el dinero que reciben no se compara con los sueldos en ese país) La ley, hay que decirlo, es voluntaria. Pese a esto ha genardo bastante contoversia, en un país que se caracteriza por su enorme prudencia y recato social. La revista Time hizo una nota llamada Japan to Immigrants: Thanks, but you can go home now.


Emiratos Árabes Unidos- Un estado semiartificial en medio del desierto, con una población de inmigrantes de 3.7 millones (el 83% del total), con serios problemas de racismo y explotación. Una abundante migración de mano de obra de India y el sureste asiático ha hecho de lugares como Dubai centros de una gran inversión de capital. Pese a la predominancia inmigrante, este gobierno clasista, por decir lo menos, prohibe a todos sus inmigrantes extranjeros formar cualquier tipo de unión laboral, lo que hace que la mayoría vivan como esclavos modernos hacinados en campamentos marginales. Dubai, la Dinseylandia para adultos, es el infierno de los trabajadores.

Recientmente se ha generalizado la crítica a esta ley inhumana, por parte de la ONU y los mismos trabajadores que han logrado organizarse para protestar que al menos se les pague el tiempo extra de sus maratónicas semanas de 80 horas de trabajo.

México- El Washinton Post ha publicado una nota donde califica la ley migratoria Reglamento de la Ley General de Poblacion, como una ley de mayor dureza anti-migrante que la controversial ley de Arizona. En el artículo se critica a Felipe Calderón por condenar la reciente ley de Arizona, cuando del otro lado de la frontera se tiene una ley que igulamente cálifica a los inmigrantes ilegales como criminales.

El Post señala que bajo esta ley, la inmigración ilegal es considerada un crimen, con una pena de hasta 2 años de cárcel. Inmigrantes que son deportados e intentan reentrar al país podrían ser encarcelados hasta 10 años. Mexicanos que ayudan a los inmigrantes ilegales son considerados criminales.

Sin suavizar la ley de Arizona, algo que quiza busque el Washinton Post, de una reciente pero muy notable tendencia conservadora, hay que enfatizar el doble estándar que existe en México, en el norte y en el sur, donde los inmigrantes de Centroamerica son tratados como los inmigrantes mexicanos en EUA, demostrando que este país es racista con su propia raza dominante.

La ley dice, según el Post, que el gobierno mexicano podrá deportar a los extranjeros que se consideren que vayan en detrimento de los "intereses económicos o nacionales", violen la ley mexicana y no tengan "salud mental" o carezcan de los" fondos necesarios para sostenerse".

Juzgando por la redacción de esta ley, aprobada durante el gobierno de Ernesto Zedillo en el año 2000, el argumento del Washington Post es significativo. La ley muestra un claro espíritu discriminatorio y se reserva con abstracta arbitrariedad el derecho subjetivo de juzgar quién si y quién no puede entrar al país.

... Para terminar un mensaje del autodenominado "Rebel without a crew", Robert Rodriguez y su nueva extravaganza de acción transfronteriza "Machete": "you´ve just fucked with the wrong mexican".

Vía Foreign Policy

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