Diseñador usa prendas de inmigrantes abandonadas en las costas de España para su nueva colección
Buena Vida
Por: Jimena Domínguez - 02/21/2023
Por: Jimena Domínguez - 02/21/2023
Ilegal es una colección de ropa lanzada recientmente por Ernesto Artillo, diseñador de origen español con un notable sentido de crítica y polémica.
Artillo, nacido en Málaga en 1987, ha desarrollado su obra en formatos de artes plásticas, collages, video y especialmente vestuario. En el mundo de la alta costura ha trabajado con marcas como Mango y Dolce & Gabbana entre otras.
Ilegal es la nueva propuesta del diseñador y su particularidad es que las prendas que la integran provienen de ropa abandonada que alguna vez perteneció a migrantes que llegaron a las costas de Almería, en España, provenientes sobre todo de países africanos como Marruecos, Nigeria, Ghana y otros. Algunas de esas piezas tienen hasta catorce años de antigüedad y en su mayoría son dejadas atrás por los inmigrantes a su llegada a suelo europeo.
La colección fue presentada el pasado miércoles 15 de febrero en la Semana de la Moda de Madrid y el 50% de lo recaudado en su venta se destinará a la asociación Accem, que se dedica a brindar paquetes de ropa a familias desalojadas de los asentamientos en Almería.
Sobre la colección, el diseñador dijo:
La pregunta es directamente cómo nos relacionamos con la insostenibilidad de la industria textil. A nivel internacional, los inmigrantes en las pateras vienen cargados de ropa de imitación de grandes marcas, y hay que plantearse cómo esa industria tan perjudicial también nos hace mirar a otro de los grandes temas, que es la inmigración. Dentro de unos años, nos dará mucha vergüenza ver cómo nos hemos comportado.
Aunque la intención de Ilegal es llamar la atención hacia la problemática de inmigración en Almería, su ejecución no deja de ser polémica, pues reúne violentamente dos fenómenos casi opuestos: el mundo de la moda, lleno de lujo y de glamur, con la inmigración de países pauperizados hacia otros de mayor desarrollo, considerada ilegal y que obedece a que las personas suelen estar en condiciones radicalmente diferentes a las de los desfiles de alta costura.