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‘Chinga tu pelo’, la extravagante cerveza artesanal con dedicatoria para Donald Trump

Buena Vida

Por: pijamasurf - 11/03/2020

Una cerveza que nació en respuesta a la xenofobia de Donald Trump

En el ámbito hispanohablante, la palabra “chingar” es sin duda una de las más polisémicas (y polémicas, cabría decir) del diccionario. En términos generales, se le encuentra útil y más o menos cotidiana en casi todos los países de habla hispana, en algunos con mayor presencia que en otros y, curiosamente con significados que varían de una región a otra, algunos de ellos, de hecho, sin relación explícita entre sí. Chingar puede significar lo mismo beber alcohol en exceso que tener relaciones sexuales o importunar a una persona, y esto según la palabra se use en Argentina, Honduras o Bolivia. ¿Cuál es el vínculo entre una y otra acepción y por qué estas cambian de país a país? No muchas personas atinan a explicarlo, pero así es. En cierto sentido, puede decirse que esa es una de las particularidades más señaladas del término.

Sin embargo, en ninguna variante del español la palabra "chingar” reúne tantos matices, tantas inflexiones y tanta variedad de significados como en el español de México. Si pudiera elegirse un puñado de palabras que condensaran la singularidad del español mexicano, muy seguramente “chingar” estaría a la cabeza de esa lista. Como se sabe, para los hispanohablantes formados en México, “chingar” y sus derivaciones se asocian al menos a los siguientes significados: molestar (a alguien), estropear (algo), sacar ventaja de una situación, abusar de alguien (en sentido material pero también sexual), apresurarse, maldecir, golpear, tener en abundancia, triunfar, fracasar o fallar, ser el mejor, pretenderse el mejor (falsamente), terminar (algo), perder importancia, y otras más tanto o más ricas y contradictorias con respecto a las que se han enumerado.

En ese contexto lingüístico y cultural, 5 Rabbit (“5 conejo”, una alusión al calendario azteca), una pequeña casa cervecera fundada en Chicago por el costarricense Andrés Araya, decidió producir una cerveza tipo blonde ale que lleva el peculiar nombre de “Chinga tu pelo” y cuya presentación está acompañada del dibujo de un mechón de pelo entre amarillo y naranja que pertenece ya al imaginario político contemporáneo: nada menos que el copete de Donald Trump.

Originalmente, la cerveza iba a tener un destino radicalmente distinto. En 2015, cuando 5 Rabbit planeó y comenzó su producción, la cervecera había firmado un trato para proveer con la bebida a la cervecería ubicada al interior de la Torre Trump de Chicago. Este era, sin duda, un contrato comercial importante para una empresa local como 5 Rabbit. Sin embargo, a pocas semanas de haber firmado el acuerdo, Trump hizo la declaración, lamentablemente célebre, en la que acusaba a los inmigrantes mexicanos de ser los culpables de haber llevado nada más que crimen y drogas a Estados Unidos, además de que los calificaba a casi todos por igual como violadores.

Ante esta postura, tanto Araya como la copropietaria de 5 Rabbit, Milagros Ramírez, prefirieron deshacer el acuerdo, pues mantenerlo hubiera sido una afrenta y una contradicción con sus propios orígenes y con la esencia misma de la marca.

El problema fue que la producción de la cerveza estaba ya en marcha. Al terminar el contrato, 5 Rabbit tenía litros y litros de una blonde ale listos para ser envasados y comercializados, y aun cuando la bebida fue ofrecida en bares locales, curiosamente casi nadie quiso venderla, en parte porque todavía no tenía ni nombre ni identidad.

En este escenario, un día un trabajador de 5 Rabbit escribió la frase “Chinga tu madre” en uno de los barriles donde estaba almacenada la cerveza. El gesto fue recibido con buen humor por sus compañeros e incluso por los directivos de la empresa. De hecho, todos en 5 Rabbit comenzaron a referirse a la cerveza como la “Chinga tu madre”, indudablemente como una manera de descargar también la frustración que estaba acompañando su destino. 

El apodo fue una broma hasta que alguien sugirió que de la frase surgiera el nombre oficial de la bebida. Este no podía ser exactamente “Chinga tu madre”, que, como se sabe, es una frase profundamente ofensiva en el español de México, para algunos el mayor insulto que puede dirigirse a otra persona. Para evitar ese conflicto, fue Milagros quien sugirió evitar la alusión a la progenitora de Donald Trump y, en un cierto golpe de ingenio, dirigió el “chinga” al pelo de Trump, sin duda uno de sus rasgos más característicos.

Fue así como nació la cerveza “Chinga tu pelo”, la cual ha cobrado cierta relevancia sobre todo en los meses de campaña por la presidencia de los Estados Unidos en este 2020. Específicamente en Chicago, donde es mayormente distribuida, la comunidad de raíces latinoamericanas la tomó como una pequeña manifestación de desagrado hacia Trump. Por lo demás, el nombre lúdico de la cerveza casa muy bien con el espíritu de “relajo” que caracteriza a las culturas de la región. Luego de esta apropiación 5 Rabbit decidió en 2019 cambiar el nombre de la bebida por “La protesta”, para así incluir otras inconformidades, además de la que suscita la xenofobia evidente del actual presidente.

Más allá de otras implicaciones que ha tenido esta cerveza, la historia no deja de tener un cierto interés por la peculiar manera en que la política se mezcló con la producción y el consumo de una bebida. Después de todo, quizá sí sea posible incidir sobre el curso político de todo un país cuando se discute con los amigos en torno a un vaso de cerveza.

 


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