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Para celebrar la concesión del Premio Nobel de Literatura 2020 a Louise Glück, compartimos una breve semblanza suya y 5 poemas que reflejan el estilo entrañable y sensible con que describe poéticamente algunas de las experiencias más decididamente humanas

Este jueves 8 de octubre, la Academia Sueca concedió el Premio Nobel de lLteratura de este año a la escritora estadounidense Louise Glück, “por su inconfundible voz poética que con una belleza austera hace universal la existencia individual”.

El reconocimiento es sin duda sorpresivo, pues el nombre de Glück no figuraba entre los pronósticos que se habían dado en las últimas semanas sobre los autores que posiblemente obtendrían este año galardón. Con todo, lo cierto es que casi siempre es así, y difícilmente se adivinan los designios del comité que lo concede.

De cualquier manera, el Nobel es para Glück una suerte de reconocimiento definitivo a su trayectoria, premiada ya en anteriores ocasiones aunque casi exclusivamente en el medio literario estadounidense. Glück se ha hecho merecedora de algunos de los premios literarios más importantes de su país, entre otros, el Premio Pulitzer, el National Book Award y el Los Angeles Times Book Prize.

Glück ha destacado sobre todo como poeta. Según algunos críticos, el tema que atraviesa todo su trabajo es el trauma, en sus múltiples manifestaciones y en los distintos ámbitos en los cuales se presenta: la enfermedad, la muerte, la infancia, las relaciones familiares, las relaciones de pareja, la curación y otros afines. En otro sentido, Glück se ha nutrido también de la mitología griega, algunos de cuyos motivos e historias ha tomado para resignficarlos según su propia visión de la realidad.

A propósito de esto, Anders Olsson, quien encabezó el comité que le concedió el Nobel a Glück, calificó la voz poética de la autora como “cándida e intransigente”, además de que, dijo, está “llena de humor e ingenio mordaz”.

Glück, nacida en 1943, cuenta a la fecha con catorce poemarios publicados, un par de tomos donde ha reunido su prosa (compuesta en su mayor parte de ensayos sobre poesía) y un par de folletines con poemas suyos.

La obra de Glück traducida al español se encuentra casi exclusivamente en la editorial valenciana Pre-Textos, la cual cuenta entre su catálogo con siete libros de la autora, entre ellos algunos de los más celebrados: El iris salvaje, Averno, Ararat y Vita nova. Los libros de Glück publicados por Pre-Textos pueden consultarse en este enlace.

A continuación compartimos algunos poemas de Glück, como una breve muestra de su trabajo y también a manera de celebración por el premio concedido.

 

AMOR BAJO LA LUZ DE LA LUNA

A veces un hombre o una mujer imponen su desesperación
a otra persona, a eso lo llaman
alternativamente desnudar el corazón, o desnudar el alma.
(Lo que significa que para entonces adquirieron una.)
Afuera, la tarde de verano, todo un mundo
arrojado a la luna: grupos de formas plateadas
que podrían ser árboles o edificios, el angosto jardín
donde el gato se esconde para revolcarse en el polvo,
la rosa, la coreopsis y, en la oscuridad, la cúpula dorada del capitolio
transformada en aleación de luz de luna,
forma sin detalle, el mito, el arquetipo, el alma
llena de ese fuego que en realidad es luz de luna,
tomada de otra fuente, y brilla
unos instantes, como brilla la luna: piedra o no,
la luna sigue estando más que viva.

De "Iris salvaje”
Traducción de Eduardo Chirinos

 

EL ESPINO

Al lado tuyo, pero no
de tu mano: así te miro
andar por el jardín
de verano: las cosas
que no pueden moverse
aprenden a mirar. No necesito
perseguirte a través
del jardín; en cualquier parte
los humanos dejan
señal de lo que sienten, flores
esparcidas en el polvo del camino, todas
blancas y doradas, algunas
levemente alzadas
por el viento de la tarde. No necesito
seguirte adonde estás ahora,
hundido en la ponzoña de este campo, para
saber la causa de tu huida, de tu humana
pasión, de tu rabia: ¿por qué otra cosa
dejarías caer todo aquello
que has acumulado?

De "Iris salvaje”
Traducción de Eduardo Chirinos

 

EL IRIS SALVAJE

Al final del sufrimiento
me esperaba una puerta.

Escúchame bien: lo que llamas muerte
lo recuerdo.

Allá arriba, ruidos, ramas de un pino vacilante.
Y luego nada. El débil sol
temblando sobre la seca superficie.

Terrible sobrevivir
como conciencia,
sepultada en tierra oscura.

Luego todo se acaba: aquello que temías,
ser un alma y no poder hablar,
termina abruptamente. La tierra rígida
se inclina un poco, y lo que tomé por aves
se hunde como flechas en bajos arbustos.

Tú que no recuerdas
el paso de otro mundo, te digo
podría volver a hablar: lo que vuelve
del olvido vuelve
para encontrar una voz:
del centro de mi vida brotó
un fresco manantial, sombras azules
y profundas en celeste aguamarina.

De "Iris salvaje”
Traducción de Eduardo Chirinos

 

LAGO EN EL CRÁTER

Entre el bien y el mal hubo una guerra.
Decidimos que el cuerpo fuese el bien.

Eso hizo que el mal fuese la muerte,
que el alma se volviera
completamente en contra de la muerte.

Como un soldado que desea
servir a un gran señor, el alma
desea cerrar filas con el cuerpo.

Se puso en contra de la oscuridad,
en contra de las formas de la muerte
que reconocía.

De dónde viene la voz
que dice: y si la guerra
fuese el mal, que dice

y si fue el cuerpo el que nos hizo esto,
nos hizo tener miedo del amor.

De “Averno”
Traducción de Abraham Gragera López y Ruth Miguel Franco

 

FLORES DE INVIERNO

¿Sabes qué era, cómo vivía? Conoces
la desesperación, entonces
el invierno debería tener sentido para ti.

No esperaba sobrevivir,
con la tierra oprimiéndome. No esperaba
despertar de nuevo, sentir
mi cuerpo sobre la tierra húmeda
capaz de responder de nuevo, recordando
después de tanto tiempo cómo abrirme de nuevo
a la luz fría
de la primera primavera…

asustada sí, pero de nuevo entre ustedes
gritando sí riesgo alegría

al viento crudo del nuevo mundo.

De "Iris salvaje”
(Versión personal)

 

Twitter del autor: @juanpablocahz


 

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Imagen de portada: Sigrid Estrada/AP