*

Una especie de araña con la que muy probablemente no nos gustaría cruzarnos

Cuando pensamos en arañas, quizá la mayoría tenga en mente aquellas que de tanto en tanto se cruzan en nuestro camino, para desgracia suya, pues cuando eso ocurre es usual que terminen aplastadas contra la suela de un zapato, arrojadas con violencia u algún otro fin así de fatal.

Sin embargo, si esas arañas con las que nos enfrentamos cotidianamente fueran de otras especies, sin duda nos la pensaríamos dos veces antes de atacarlas.

Tal es el caso de las esparásidas, una familia de arañas sumamente extendida por todo el globo terráqueo (veáse el mapa adjunto) y que tiene en su tamaño una de sus características más distintivas. Las especies “más pequeñas” de esta familia rondan los 15cm, pero hay otras que alcanzan un tamaño de 30cm. 

Distribución del hábitat de las esparásidas, a partir de Platnick: World Spider Catalog 7.0 (Wikipedia)

En particular por esta razón, es común que las esparásidas lleguen a cazar pequeños reptiles para su alimentación o, como vemos en la imagen que acompaña a esta nota, incluso animales de otro tipo:

Esta fotografía fue tomada recientemente en Australia y publicada en un grupo de Facebook consagrado a la fauna de arañas e insectos de Tasmania. Justine Latton fue la “afortunada” testigo del momento en que una araña de la familia de las esparásidas engullía un ejemplar de zarigüeya pigmea, marsupial nativo de la zona, perteneciente a la familia de los burrámidos.

El hecho es inusual porque, hasta donde se sabe, dichos marsupiales u otros no forman parte de la dieta habitual de la esparásidas. Graham Milledge, aracnólogo del Museo de Australia, comentó al respecto que en esa zona es común que las esparásidas se alimenten de aves pequeñas, ranas o geckos, pero al menos para él, es la primera vez que ve a una zarigüeya pigmea entre las fauces de una esparásida.

Por otro lado, cabe mencionar que una zarigüeya pigmea puede medir de 7 a 11cm y pesar entre 15 y 43g, lo cual la vuelve una presa que excede las capacidades de dichas arañas. O eso parecería.

Esta no es la primera vez que se registra a una esparásida al momento de hacerse de un botín tan sustancioso. Ya en 2016, en Queensland, Australia, un hombre filmó el momento en que una araña cargaba consigo el cadáver fresco de un ratón de tamaño considerable.

 

También en Pijama Surf: En la Tierra hay arañas suficientes para acabar con la especie humana (ESTUDIO)