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La crema de los vinos espumosos

Lo primero que se debe saber es que existen numerosos tipos de vinos espumosos, con importantes y sutiles diferencias, incluyendo al champán, el cual es solamente el más ilustre de los vinos espumosos. En los últimos siglos los vinos espumosos han cobrado cierta relevancia, en gran medida -otra obviedad- por la espuma, o alta concentración de dióxido de carbono, algo que ha permitido que sean utilizados para celebrar la vida, una mezcla de euforia e impermanencia que caracteriza a la alegría.

Con el tiempo los vinos y sus formas de producción y consumo han cambiado, pero su carácter festivo permanece. Hoy en día, como hace cientos de años, el sonido de las copas que se entrechocan anuncian un día cuya felicidad muy probablemente quedará en nuestra memoria.

Compartimos a continuación información útil para el bebedor que quiere expandir su paladar más allá de la champán y celebrar con ese chorro espumoso que nos hace sentir que el mundo es volátil y efímero, pero que todo es posible, incluso la felicidad.

1. Las burbujas fueron un accidente

Las burbujas que caracterizan a estos vinos y que se han convertido en la esencia de la celebración, en un principio fueron consideradas un error entre vinícolas, por lo cual muchos de estos vinos en realidad son el fruto de un accidente original. En Francia, el champán fue creado accidentalmente y la presión en la botella hizo que inicialmente se le llamara le vin du Diable.

2. Francia lleva la batuta en los vinos espumosos

Los franceses son los grandes maestros del vino y además de haber creado la champán, bebida exclusiva de la región de Champagne, han creado destacados vinos espumosos que son consumidos en todo el mundo. Destaca por supuesto el Cremánt.

Crémant

El Crémant es otro vino espumoso de origen francés que cuenta con ocho variaciones de denominación de origen protegida (el crémant de Alsacia, el de Bordeaux, el de Jura y otras cinco). Su principal zona de producción es la región del valle del Loira y las uvas de las cuales proviene son principalmente la Chardonnay, la Chenin blanc y la Cabernet franc (aunque igualmente son aceptadas otras variedades, como la Sauvignon blanc o la Cabernet Sauvignon). Cabe mencionar que el Crémant es un vino que aún se produce con métodos tradicionales.

Otros vinos espumosos notables son el Blanquette de Limoux, el Anjou mousseuax o el Clairette de Die

3. El Cava, el vino espumoso catalán

España e Italia son dos países que siempre están cerca de los franceses en vinicultura, habiendo recibido también el don mediterráneo de la uva. Particularmente recocido es el vino espumoso catalán, el Cava.

Cava

El vino espumoso más característico de la cultura catalana, el Cava surgió en la región de Penedès a mediados del siglo XIX. Se dice que luego de visitar la región de Champagne y conocer el vino espumoso que ahí se producía, el vitivinicultor Josep Raventós quiso emular ese proceso con los vinos de su lugar de origen. Así, en 1872 Raventós produjo el primer vino espumoso de la región de Cataluña, que con el tiempo sería conocido como Cava. Actualmente el Cava se produce en Aragón, Extremadura, La Rioja, Valencia y otras regiones de España además de Cataluña.

4. Dos vinos espumosos italianos que debes conocer

Prosecco

Italia es sin duda el otro gran referente en materia de vinos espumosos. El Prosecco es un buen ejemplo de ello. Producido tradicionalmente a partir de la fermentación de la uva glera, el  Prosecco posee una historia que algunos remontan a los tiempos del Imperio romano en la época del emperador Augusto, cuando la región de Trieste, donde surgió el Prosecco, ya era conocida por la calidad de sus vinos. Esta celebridad persistió a lo largo del tiempo, sin extinguirse nunca.

Entre otras particularidades de este vino espumoso, una de las más notables es que su segunda fermentación se produce en barricas de acero inoxidable y no en botellas individuales (como ocurre con el champán y el Cava, por ejemplo).

Lambrusco

El Lambrusco es otro vino cuyas raíces se extienden hasta los días de la antigua Roma. Su origen se sitúa en la región de Lombardía, al norte de Italia, que Catón el Viejo elogió por la fertilidad de sus viñedos. El Lambrusco se produce a partir de la uva del mismo nombre, que según ciertas investigaciones es la misma que los etruscos cultivaban en la zona. Finalmente cabe resaltar que este vino espumoso conoció una época de fama especial en los años 70 y 80 del siglo pasado en Estados Unidos, cuando se le consideró una bebida cosmopolita o sofisticada.

5. Vinos espumosos del nuevo mundo

Con la expansión de la cultura del vino, países como Estados Unidos, Chile, Sudáfrica y Australia no se han quedado atrás en la producción de vinos espumosos. Estados Unidos se ha convertido en el segundo productor de vino espumoso en el mundo después de Francia. En Estados Unidos se han desarrollado algunos vinos espumosos muy populares de bajo costo como el André Cooks o el Totts. Destacamos el Domaine Carneros y el Schramsbeg J. Schram, como vinos de alta calidad

Australia es el otro país que destaca, habiendo desarrollado su propio vino espumoso llamado Shiraz, producido de uvas Shiraz, un vino dulce, con mucho cuerpo y muchos taninos.