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Alan Watts sobre las drogas psicodélicas: 'Cuando ya has captado el mensaje, cuelga'

AlterCultura

Por: pijamasurf - 05/27/2019

Un lúcido mensaje de alguien que experimentó con psicodélicos

Alan Watts sigue siendo una de las voces más atractivas en la era digital, en gran medida por su capacidad de servir de puente entre el conocimiento erudito y el mundo popular. Watts fue un importante divulgador que entendió el espíritu de su tiempo y penetró la sabiduría de Oriente para hacerla accesible a Occidente. Más allá de que en algunos casos su pensamiento carece de mucho rigor académico, no hay duda de que fue una persona elocuente. 

Uno de los temas que Watts exploró personalmente fue el de las sustancias psicodélicas. A Watts le tocó vivir en carne propia el efusivo movimiento de contracultura en los años 60 del siglo XX, que experimentó con LSD y otros psicodélicos. Sobre esta fiebre, dijo: "Las drogas no imparten sabiduría... no más de lo que un microscopio por sí solo otorga conocimiento". Sustancias como el LSD, "son útiles sólo en la medida en que uno puede integrar lo que revelan al patrón completo de su conducta y a su sistema de pensamiento". En otras palabras, la experiencia psicodélica tiene sentido sólo si es capaz de ser integrada a la vida cotidiana y es capaz de producir una transformación o un entendimiento moral.  Jung había dicho sobre las drogas psicodélicas, criticándolas, que las experiencias de fácil gnosis debían ir acompañadas de un paralelo conocimiento moral. "Este es el error de nuestra era. Creemos que es suficiente descubrir cosas nuevas, pero no nos damos cuenta de que saber más requiere de un incremento correspondiente en nuestra moralidad".

A este respecto, Watts agrega: "Si ya captaste el mensaje, cuelga el teléfono. Pues las drogas psicodélicas son simplemente instrumentos, telescopios o teléfonos. El biólogo no se queda con el ojo pegado al microscopio, sigue su camino y trabaja en lo que ya vio". Lo cual puede ser un buen recordatorio para las personas que toman ayahuasca cada mes o para los que han incorporado estas sustancias a su vida diaria, pero no por los insights que han recibido, sino porque literalmente las consumen en microdosis todos los días. Por supuesto que cada caso es distinto y algunas personas quizá se beneficien mucho de tomar estas sustancias de una forma medicinal, pero generalmente cuando se utilizan como un atajo espiritual o como un mecanismo para tener experiencias sobresalientes que eleven la autoestima y demás, parece acertado recordar lo que dicen Watts y Jung.