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La increíble elegancia y sensualidad de la danza bharatanatyam y sus fusiones modernas

Arte

Por: pijamasurf - 01/23/2019

La enorme sofisticación, belleza y sensualidad del bharatanatyam​

Probablemente ninguna civilización ha desarrollado de una manera más exhaustiva y sofisticada el arte de la danza que la India, tierra de alta refinación estética que incluye en su canon 10 u 11 tipos de danza clásica. Sobra decir que en la India la danza tiene una función sagrada y se realiza como parte de un drama que busca crear un rasa, emoción o deleite estético que fusiona la experiencia artística con la devocional. Una de las formas de danza clásica es el bharatanatyam​ (también conocida como sadir), probablemente la más popular.

Este es el género que se practica en la región sureña de Tamil Nadu, exclusivamente por mujeres, generalmente en un solo. El bharatanatyam se caracteriza por su sofisticado vocabulario de gestos o mudras (con las manos, la mirada, la cara, etc.), todos los cuales comunican una cierta emoción, intención o incluso un elemento narrativo. Este tipo de danza tiene 2 mil años de tradición, si bien fue prohibido durante un tiempo por el imperio británico -y sus buenas conciencias victorianas- ya que se veía en él una sensualidad intolerable, que fue vinculada con las devadasi (algo que es cuestionado actualmente por académicos) o sirvientas de los templos, especie de vírgenes vestales que realizaban danzas e invocaciones pero que en tiempos corruptos llegaron a ser prostituidas.

La danza es sincronizada con música clásica, cantos y gestos faciales codificados que narran también episodios de las epopeyas o de los puranas. La danza se convierte en un texto sensual. La bailarina entra en un éxtasis en el que disuelve su cuerpo en el ritmo y en la narrativa sagrada.

A continuación, un pedazo invocatorio:

Un ejemplo menos común, de danza colectiva dedicada a Shiva. Como si las chicas fueran un compuesto de Nataraja, el dios de la danza, conocido por sus múltiples brazos.

Y ahora una versión moderna de tribal-fusion inspirada en el bharatanatyam, ejecutada por la bailarina ucraniana Yana Kramneva, una moderna apsara. Ciertamente no para puristas, pero de un nivel de sensualidad que aunque rompe con los preceptos clásicos alcanza una inusitada altura de belleza y voluptuosidad, bebiendo de las fuentes clásicas pero adaptándolas a un modo más osado. Sin duda un espectáculo que los dioses de la India, que también llegaban a infatuarse por las mujeres de la tierra, estarían espiando desde el cielo.

 

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En 1938, Tolkien contestó con gran elegancia a una carta de una editorial alemana que estaba considerando publicar "El hobbit"

En 1938 una editorial alemana se acercó a J. R. R. Tolkien y su editor inglés Stanley Unwin, con la intención de publicar en alemán El hobbit. La editorial Rütten & Loening envió una carta en la que pedía que Tolkien comprobara su ascendencia aria. Tolkien, quien antes ya había manifestado su repugnancia al régimen nazi, contestó con gran clase lo siguiente:

[...] No soy de extracción aria: eso es indo-iraní; según recuerdo, ninguno de mis ancestros hablaba hindustaní, persa, gitano u otro dialecto relacionado. Pero si debo entender que están indagando sobre si soy de origen judío, sólo puedo responder que lamento que al parecer no tengo ancestros de ese pueblo lleno de dones. Mi tatarabuelo llegó a Inglaterra en el siglo XVIII desde Alemania... He tenido la costumbre, sin embargo, de estar orgulloso de mi nombre alemán y así me mantuve durante la lamentable guerra, en la que serví dentro del ejército inglés. No puedo evitar, de cualquier forma, comentar que si impertinentes e irrelevantes indagaciones como ésta persisten en cuestiones de literatura, entonces no falta mucho tiempo para que un nombre alemán deje de ser motivo de orgullo.

Una respuesta elegante con una corrección puntual sobre lo que es la raza aria, la cual debemos tomar, por otro lado, como hija de su tiempo, de 1938, antes de que iniciara la guerra pero cuando ya se perfilaban los proyectos raciales de la Alemania de Hitler. A continuación, la carta completa en inglés: