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Una experiencia de LSD en el "Valle de la Muerte" cambió la perspectiva de los últimos años de Foucault

Michel Foucault es considerado uno de los principales pensadores del estructuralismo y del posmodernismo; sobre todo, desentrañó la dinámica del poder y su relación con la teoría del cuerpo, la sexualidad, la información y discursos alternos como el feminismo y la homosexualidad, etc. En esta exploración de la "otredad", el filósofo francés no dejó de explorar también las drogas psicodélicas, y particularmente el LSD fue importante en la última etapa de su pensamiento.

Foucault trabó una amistad con Simeon Wade, profesor de historia de la Universidad de Claremont, quien juntó con su pareja Michael Stoneman, invitó a Foucault a un road trip a Death Valley, donde tomaron LSD en 1975.



En las imágenes que capturó Wade podemos ver a Foucault, con su característico cuello de tortuga, explorando las dunas de sal de Death Valley a la vez que explora también los páramos de la conciencia bajo los efectos del LSD. Wade dice que buscó realizar un experimento: cómo una de las más grandes mentes de la historia reaccionaría a tomar LSD en un escenario desértico majestuoso y que incluyera una serie de distintos estímulos. 

Los sucesos ocurrieron en el famoso Zabriskie Point (que aparece memorablemente en oníricas y eróticas escenas en la película del mismo nombre de Michelangelo Antonioni). El grupo observó el nacimiento de Venus ahí y escuchó las Cuatro últimas canciones de Strauss cantadas por Elisabeth Schwarzkopf, lo cual movió a Foucault a las lágrimas. Durante la noche se tocó Stockhausen, Chopin, Charles Ive, etc. En total, pasaron más de 10 horas en este punto. 

Wade explica que la razón por la cual tomaron LSD fue debido a la noción que él tenía de que algunas de las más grandes revelaciones religiosas de la historia habían ocurrido bajo la estimulación de sustancias alucinógenas. Además, Wade creía que si Foucault tomaba LSD y escuchaba los coros celestiales de la naturaleza podría tal vez encontrar una perspectiva más alentadora a su visión pesimista de El orden de las cosas (1966), libro en el cual habla sobre la finitud y la muerte de la humanidad. Y sí, la experiencia fue transformadora.

Según Wade, Foucault le escribió meses después que había sido la experiencia más grandiosa de su vida y que lo había marcado profundamente. Aparentemente, Foucault editó seriamente el texto de la Historia de la sexualidad a partir de esta experiencia. Y se piensa que sus últimos dos libros habrían reflejado una nueva fase. "Foucault, de 1975 a 1984 [el año de su muerte], fue un nuevo ser", dice Wade. Enfermo terminal, aparentemente de VIH, Foucault incluso habría querido morir en California. "Creo que quería morir como Huxley", dice Wade (el escritor inglés se inyectó LSD en su lecho de muerte). Pero Foucault no llegó a viajar en LSD antes de su muerte.

 

Entrevista completa e imágenes: Boom California

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Al contrario de los antidepresivos, la psilocibina trata la depresión haciendo al cerebro más responsivo a las emociones

Psiconáutica

Por: pijamasurf - 12/14/2018

Los beneficios de la terapia con "hongos mágicos" ocurren en radical oposición a cómo funcionan los antidepresivos farmacéuticos usados masivamente

Los "hongos mágicos" son, sin duda, el tratamiento para la depresión más interesante que se ha estudiado en los últimos años. Como hemos venido reportando, existen prometedores resultados que sugieren que una o dos dosis de psilocibina (ingrediente activo de los "hongos mágicos") pueden ser suficientes para hacer que una persona salga de la depresión por hasta 6 meses, esto en casos en los que antidepresivos tradicionales -los llamados serotonin system re-uptake inhibitors- no han logrado producir mejoras.

Actualmente, la compañía COMPASS Pathways ya se encuentra en etapa preliminar para realizar pruebas clínicas aprobadas por la FDA, con el fin de poder proveer esta terapia en los próximos años. Se cree que en 3 años se podría obtener una licencia farmacéutica para ofrecer terapia de "hongos mágicos". Por otro lado, el estado de Oregón prepara un proyecto de ley para decidir en la siguiente elección la legalización medicinal de la psilocibina. 

Una nueva investigación averiguó cómo es que opera esta sustancia en el cerebro de las personas deprimidas. En un estudio publicado en la revista Neuropharmacology, un grupo de investigadores notó que las personas deprimidas tuvieron un aumento en su respuesta neural al ser expuestos a rostros atemorizados 1 día después de la terapia asistida con psilocibina. Estas respuestas se correlacionan con actividad en la amígdala, una zona del cerebro vinculada con las emociones y los instintos. La terapia con psilocibina incrementó la respuesta tanto a rostros felices como a rostros atemorizados o aterrados, lo cual apunta a que la psilocibina aumenta la conexión emocional, justamente lo contrario a lo que hacen los antidepresivos (SSRI).

Esta diferencia no es menor, ya que habla de un cambio radical de paradigma de tratamiento, con dirección hacia la vida, hacia sentir más, mientras que los antidepresivos, cuando funcionan, suelen reducir la sensibilidad y la luminosidad del mundo, dejando al paciente en un pálido e indolente confort. La terapia asistida con psilocibina ha sido exitosa en gran medida por su capacidad de suscitar una experiencia de disolución del ego -y de conexión con la naturaleza- o experiencias místicas que tienen el efecto de reencantar y resignificar la vivencia de las personas.