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La adicción a las series empieza a convertirse en un problema; hombre en la India entra a clínica

Salud

Por: pijamasurf - 10/17/2018

Quizá debamos asumir que pasar días pegado a una pantalla es similar a consumir una droga

Es posible que exista una crisis en el cine de calidad, al menos en el cine que llega a las carteleras comerciales. Paralelamente, estamos viviendo una época dorada de las series de TV, particularmente de series que se hacen directamente para Internet. Si le sumamos a esto una simultánea crisis cultural -en un mundo donde cada vez se lee menos y los artistas y filósofos son cada vez menos importantes- y una crisis espiritual -en un mundo en el que las personas cada vez confían menos en las instituciones religiosas y tienden a una visión materialista de la realidad-, no resulta extraño que la adicción a las series se empiece a convertir en un problema de salud. Pues no hay nada -o al menos así parece- mucho más trascendental que ver una buena serie con una persona querida. Y el nuevo modelo on demand, que genera una recompensa instantánea, secuestrando nuestro sistema de dopamina, seguramente también hace más fácil que nos volvamos adictos.

Desde hace unos años se acuñó en inglés el término binge-watching, ver un "maratón de series" o "darse un atracón". Este término es tomado de la cultura de las drogas, como por ejemplo, meterse cocaína (u otra droga que nos enganche) durante un par de días sin dormir. Hace referencia a la conducta de un adicto. En parte, lo hemos asumido como algo no muy serio; nos reímos de que pasamos todo el día pegados a la pantalla, viendo una serie que nos encanta. Pero quizá debamos asumir que pasar días pegado a una pantalla es similar a consumir una droga, una especie de "cocaína digital" o "morfina digital", independientemente de que veamos series de gran calidad. El medio es el mensaje.

Diversos medios reportan el caso de un joven en la India que perdió su empleo y para escapar de la indeseable realidad a la que se enfrentaba, se encerró a ver series de Netflix y pasó días enteros frente a la pantalla. Después de 6 meses de "atracón", el hombre empezó a desarrollar síntomas como sueño irregular, agotamiento y ojos rojos. Se dice que veía diario más de 7 horas de series sin descanso. El joven de 26 años tuvo que ser internado en una clínica de salud mental en Bangalore y recibió tratamiento para ayudarle a desconectarse para luego reconectarse, esperemos que a la sociedad y no al incesante streaming.

Según datos recientes, Netflix acapara el 15% del tráfico del downstream en Internet. La compañía calcula que el usuario promedio pasa 50 minutos al día. Existen múltiples reportes de personas que han visto afectada su salud mental por un uso excesivo de esta plataforma. Evidentemente, el tema tiene que ver con el control y la moderación. 

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Escuelas en Nueva York estarán obligadas a dar clases de salud mental a alumnos

Salud

Por: pijamasurf - 10/17/2018

Una medida celebrada por muchos que, sin embargo, no deja de ser delicada

Una legislación que ha entrado en vigor este año escolar en todas las escuelas del estado de Nueva York, hará obligatorias clases de salud mental. La idea detrás de esta medida es que se puedan prevenir las enfermedades mentales y haya una mayor aceptación de las personas que padecen ciertos trastornos, varios de los cuales están en aumento entre los jóvenes.

Los alumnos aprenderán a expresar sus sentimientos y emociones a través de ejercicios; recibirán clases de inteligencia emocional y aprenderán sobre los diferentes trastornos mentales. No se trata de clases de psicología, sino de proveer herramientas prácticas para la vida cotidiana.

Se tiene información que indica que el 50% de los individuos empiezan a manifestar síntomas de enfermedades desde los 14 años, así que esto permitirá un tratamiento temprano y posiblemente, una prevención. Esperemos, sin embargo, que se tengan considerados métodos suaves de tratamiento y no se acabe produciendo una aún mayor sobremedicación. Esto es lo que ha generado cierta polémica en torno a esta medida. No obstante, es evidente que es necesario responder a un problema nacional y posiblemente global, ya que la depresión, la ansiedad, el déficit de atención y otros trastornos mentales están al alza entre jóvenes. En Estados Unidos, en los últimos 5 años de los que se tienen datos, se ha incrementado el suicidio en niñas de 14 a 19 años en un 50% y en un 30% en niños, lo cual hace que sea urgente hacer algo al respecto.

En líneas generales, esta medida parece ser una buena idea; sin embargo, habrá que ver hasta qué punto las clases son una forma de adoctrinamiento, y si es posible que se mantengan independientes de ciertas ideologías que existen en el mundo académico, que pueden ser peligrosas o distorsionantes. Una cosa es estar abierto a hablar de lo que se siente y tener más confianza para aceptar algún trastorno, y otra es ser rápidamente encasillado dentro de un trastorno psiquiátrico con un protocolo de tratamiento sólo por ser divergente. Esperemos también que los jóvenes reciban lecciones de higiene tecnológica, ya que es bastante probable que el incremento de los trastornos mentales en los últimos años esté correlacionado con el uso excesivo de aparatos digitales.