*

X

Éxtasis y negación: entrevista a Wolfgang Voigt

Arte

Por: pijamasurf - 10/31/2018

Legendario fundador de Kompakt Records, Voigt viene a MUTEK MX a presentar su también ya legendario proyecto Gas

Uno de los artistas de la 15va edición de MUTEK MX que más anticipamos es Wolfgang Voigt, quien estará presentando su proyecto alterno Gas. Voigt es el fundador de una de las principales instituciones del techno mundial, la disquera Kompakt, además de tener una brillante carrera como productor.  Su proyecto Gas es particularmente estimulante: un acercamiento experimental a la música electrónica desde la abstracción, rico en atmósferas y loops. Previo a su llegada a México para presentarse en A/Visions 2 el 21 de noviembre, pudimos entrevistar a Voigt.

 

 

Sobre su proyecto Gas

Siempre he estado interesado en el ambient, como también en diferentes tipos de música abstracta, o la llamada "E Musik" (un término alemán para todas las formas de música de no entretenimiento) o ciertos estilos de música psicodélica. No entiendo Gas como ambient, es una forma especializada e híbrida, compuesta de la visión que he tenido toda mi vida de combinar beats hipnóticos y monótonos con fragmentos de música clásica deformada y música hecha con instrumentos de metal.

 

Sobre los psicodélicos y su relación con la música

Siempre me ha fascinado el mito del bosque, las montañas y ciertos cuentos de hadas. Pase mucho tiempo en la naturaleza. Algunas de mis visiones artísticas más fuertes tienen sus raíces en el bosque. Luego, en mi juventud, cuando empecé a crear mi propia música, mis ideas fueron inspiradas por algunas experiencias psicodélicas. Como artista siempre estoy buscando salir de una realidad rutinaria. Mi música está hecha de la fantasía, el escapismo, la contradicción y la negación de la realidad. Pero no necesito drogas para crear música. La mejor droga de todas es el agua.

 

Sobre sus influencias literarias y artísticas

Siempre tuve un interés por referencias artísticas e históricas [románticas e idealistas]. Las referencias, la inspiración y la educación son importantes en cierto punto de tu vida. Es bueno saber algo de ciertas cosas. Pero lo mejor son esos momentos mágicos cuando estás creando arte y música y te olvidas de estas cosas y sientes cómo la verdadera y libre música emerge. Definitivamente, soy un idealista.

 

Sobre la música y la divinidad

Uno podría decir que cierta música contiene algo de divinidad. La música puede extender tu conciencia. Para mí, un momento divino es cuando escucho cosas en la música o imágenes que no puedo explicar o comprobar. Pero sé o siento que están allí y alguien más podría sentirse igual. A veces siento que creo música espiritual para no creyentes. 

 

Sobre su pathos musical

Toda mi música se caracteriza por contradicciones, por desafiar el mundo y sus reglas. Se trata de cruzar o negar las fronteras. Combinar lo imposible. Negación y éxtasis. Sobreponerse a toda necesidad de proveer respuestas o dar explicaciones. A crear lo máximo posible con un mínimo de significado. Así que sí, se trata de la emoción y la belleza.

 

El estado de la música actual

No me importa si la música es comercial o no, porque lo que importa es la calidad. La música es la música. Te gusta o no. Es verdad que en estos días hay ciertas razones para ser pesimistas sobre el mundo de la música. Puedes decepcionarte de la realidad, pero la realidad no puede acabar con el poder de la fantasía y la creatividad. Música es cuando la haces, no obstante todo lo demás. En la luz o en la oscuridad.

 

Peace, Wolfgang Voigt.

Te podría interesar:

'Strange Angel': la nueva serie sobre la vida de Jack Parsons, ingeniero de cohetes y practicante de magia negra

Arte

Por: pijamasurf - 10/31/2018

La explosiva vida del inventor aeronáutico, mago ocultista de la orden presidida por Aleister Crowley, escritor y soñador Jack Parsons

​Pocas vidas más fascinantes y a la vez perturbadoras que la de Jack Parsons. John Whiteside Parsons nació en el seno de una familia rica pero disfuncional en 1914 y murió en 1952, el 17 de junio, hace 60 años. Parsons fue clave en el desarrollo del programa espacial de Estados Unidos; literalmente propulsó a la NASA a la Luna, con su invención del combustible para cohete. Al mismo tiempo Parsons se consagró como miembro de la orden ocultista OTO, que tuvo entre sus líderes al mago británico Aleister Crowley, de quien en cierta manera fungió como sucesor. La vida de Parsons, el brujo y mago sexual que también fue un genio de la aeronáutica, está siendo retratada por la serie de CBS Strange Angel: el ocultismo ha llegado al mainstream.

La premisa de la serie, que tiene a Ridley Scott como uno de sus productores, es seguir la vida de Parsons, a quien se describe como un brillante y ambicioso joven que empezó haciendo la limpieza en una fábrica de químicos. Parsons persiguió su sueño de dar a la luz la ingeniería de cohetes espaciales, algo que en su época era considerado una fantasía digna de la ciencia ficción. Pero en el camino se topó con Aleister Crowley, la Gran Bestia 666, famoso por su indecencia y por sus rituales de magia sexual. Parsons utilizó las enseñanzas de Crowley para "apoyar su inimaginable e inédita tarea de llegar a las estrellas". De hecho, se cuenta que el joven Parsons recitaba el Himno a Pan de Crowley durante las pruebas de cohetes.

La crítica ha recibido con opiniones mixtas la serie y aquellos que conocen sobre ocultismo y las vidas de Crowley y Parsons han comentado que la serie se equivoca en una gran cantidad de detalles y, más allá de la libertad creativa, representa a Parsons con el cliché típico de un culto de sexo, drogas y magia. Dicho eso, no deja de ser muy entretenida. Después de todo, Parsons llevó a California antes que nadie este estilo de vida interesado por la magia, el sexo y las drogas, 20 años antes de que se diera la explosión psicodélica de la contracultura. Recomendamos la serie no por su calidad o su fidelidad sino simplemente por el tema; cualquier cosa que toque la historia de Parsons, aunque sea una abominación, es fascinante. 

Como Crowley, Parsons es uno de los personajes más extraños, magnéticos y multifacéticos de los últimos 100 años. A los 13 años, ya había invocado a Satán; a los 21 años ya trabajaba en el Guggenheim Aeronautical Laboratory de Caltech, y su investigación sería vital para el desarrollo de cohetes de combustible sólido. Al igual que su maestro Therion, Parsons era bisexual y escribía poesía incantatoria. Viajaba bajo protección del gobierno de Estados Unidos y cofundó el Jet Propulsion Laboratory, hoy parte de la NASA. Acorde a su personalidad, un cráter del lado oscuro de la Luna lleva su nombre.

Lo más intrigante de la corta vida de Jack Parsons es su afiliación a la religión crowleyana de Thelema. En 1942, cuando apenas tenía 28 años, fue ungido por Aleister Crowley como líder de la sociedad secreta AGAPE, la logia californiana de la OTO. 

Retrato de Parsons, realizado por la bruja de Babalon y "diosa escalata" Majorie Cameron

 

Por si fuera poco el hecho de haber trabado una relación con Crowley, una de las figuras más controvertidas y escandalosas del siglo XX, Parsons fue amigo de L. Ron Hubbard, el fundador de la cienciología, la religión extraterrestre que ha cautivado a varias celebridades de Hollywood. En 1945, Hubbard, entonces escritor de ciencia ficción, se mudó a la casa ocultista que tenían en Pasadena, California. Jack, celoso del súbito enamoramiento de su esposa, aumentó su interés por la magia negra y los fenómenos paranormales y se involucró más en los rituales ocultistas que implicaban masturbación sobre tablas mágicas al ritmo de la música, entre otras actividades. El poco dinero que le quedaba lo perdió invirtiendo en una supuesta franquicia de yates manejada por Hubbard. Su esposa terminaría huyendo con éste para fundar juntos la cienciología.

Ya en bancarrota, Parsons invocaría con insistencia a su pareja ideal hasta que ésta tomó forma en Marjorie Cameron, de quien se enamoraría perdidamente y a la que dedicaría un libro entero de poesía titulado Canciones para la mujer bruja.

Parsons murió como vivió: en una extraña explosión en 1952 en su laboratorio; pululan rumores de suicidio e incluso de asesinato (del cual algunos culpan a Howard Hughes), así como también de algún trabajo esotérico. Lo cierto es que a Parsons le encantaban las explosiones, incluso cuando no estaban justificadas por su trabajo como científico.