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Vladímir Putin cargando adorables cachorros: ¿Hay alguien en el mundo que adore más a los perros que Putin?

Política

Por: pijamasurf - 08/22/2018

Videos muestran el lado dulce de la propaganda rusa

Aunque Vladímir Putin parece ser un tipo bastante rudo, pues fue agente de la KGB, es experto en judo y suele ser fotografiado para su calendario anual con el torso desnudo e interactuando con tigres y osos, en realidad tiene un corazón de oro y es especialmente cariñoso con los perros. Claro que es importante saber que Rusia tiene quizás el sistema de propaganda más sofisticado del planeta, como ha mostrado Adam Curtis en sus documentales. Parece ser que estas operaciones fotográficas son vitales para contrarrestar la imagen que tiene Putin, de ser un frío y desalmado dictador. No hay nada como cargar bebés o cachorros para ganarse el afecto del público. 

En el 2010, Putin recibió un adorable cachorro de su contraparte búlgaro y luego le pidió al público que participara para ponerle nombre.

En un momento incómodo -o posiblemente escenificado- su perro japonés Yume, que le fue regalado por el gobierno de Japón, le ladró a una comitiva de periodistas japoneses. Presumiblemente, Putin llevó al perro para probar que lo seguía teniendo.

En el 2017, su contraparte de Turkmenistán siguió la tradición de regalarle un perro a Putin. En esta ocasión, Putin aprovechó para darle al mandatario de Turkmenistán una lección sobre cómo tratar a los perros.

En este video se muestra a Putin interactuando con unos 10 perros diferentes. Pareciera que son parte de su staff de comunicación.

La biografía oficial de Putin dice que actualmente sólo tiene tres perros, pero eso sí, está involucrado en salvar y cuidar a muchos más. El más famoso de ellos es Koni, un labrador negro que le fue regalado por un general ruso.

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Esto es lo que pensaba Karl Marx de los mexicanos (sobre el racismo de Marx y Engels)

Política

Por: pijamasurf - 08/22/2018

Marx y Engels celebraron la anexión del territorio mexicano a Estados Unidos, pues consideraban que los mexicanos eran vagos y disolutos

Más allá del enorme fracaso que ha sido el intento de aplicar sus ideas políticas, Karl Marx es uno de los intelectuales más influyentes en los últimos 200 años. Particularmente, la crítica de Marx al capitalismo -a las estructuras del poder en general- y su establecimiento de fundamentos para las ciencias sociales son sumamente valiosos. Decimos esto en el afán de no hacer revisionismo histórico, pues no creemos que el hecho de que Marx haya sido racista (como veremos) afecte el valor o el interés que pueden tener sus ideas. Asimismo, debemos notar que en su época la mayoría de las personas tenían concepciones que hoy en día llamaríamos racistas. Sería absurdo, por ejemplo, descalificar a Nietzsche por su gran misoginia, siendo que su pensamiento ha sido especialmente influyente en las esferas académicas que han producido los estudios de género y que han impulsado el feminismo. 

Ahora bien, en el análisis de la identidad nacional, como parte de una autorreflexión histórica y simplemente por el valor histórico que tiene, no es insignificante notar el pensamiento que expresó Marx sobre los mexicanos. El "racismo" de Marx fue desenterrado por el escritor Nathaniel Weyl en su libro de 1979, Karl Marx, Racist. El autor documenta la existencia de cartas y fragmentos de textos en los que Marx muestra la baja estima que tenía por los judíos (aunque él mismo provenía de una familia judía), los negros y los mexicanos. Sobre los mexicanos, el comentario de Marx vino a propósito del anexo de California a Estados Unidos, el cual le complació pues lo consideró un progreso. Marx creía que los mexicanos y toda América Latina estarían mejor en manos de los estadounidenses, ya que consideraba que la cultura española era "degenerada" y los mexicanos eran todo lo malo de los españoles pero "a la tercera potencia". Esto es un tanto irónico, pues justamente la mayoría de los movimientos comunistas en América Latina han sido estimulados por ideas "antiyanquis".

Los españoles están completamente degenerados. Pero, con todo, un español degenerado, un mexicano, constituye un ideal. Todos los vicios, la fanfarronería, bravuconería y donquijotismo de los españoles a la tercera potencia, pero de ninguna manera lo sólido que éstos poseen. La guerra mexicana de guerrillas, una caricatura de la española, y aun las huidas de los regular armies infinitamente superiores. En esto, empero, los españoles no han producido ningún talento como el de Santa Anna. 

(Carta de Marx a Engels, 2 de diciembre de 1854, tomado de Karl Marx, Friedrich Engels, Materiales para la historia de América Latina, Cuadernos de Pasado y Presente, Siglo XXI Editores, 1980, p. 2)

Su colaborador Friedrich Engels, apuntaba a su vez:

¿O acaso es una desgracia que la magnífica California haya sido arrancada a los perezosos mexicanos, que no sabían qué hacer con ella?; ¿lo es que los enérgicos yanquis, mediante la rápida explotación de las minas de oro que existen allí, aumenten los medios de circulación, concentren en la costa más apropiada de ese apacible océano, en pocos años, una densa población y un activo comercio, creen grandes ciudades, establezcan líneas de barcos de vapor, tiendan un ferrocarril desde Nueva York a San Francisco, abran en realidad por primera vez el océano Pacífico a la civilización y, por tercera vez en la historia, impriman una nueva orientación al comercio mundial? La "independencia" de algunos españoles en California y Tejas sufrirá con ello, tal vez; la "justicia" y otros principios morales quizás sean vulnerados aquí y allá, ¿pero, qué importa esto frente a tales hechos histórico-universales?

(De la primera parte del artículo "Der demokratische Pauslawismus", publicada el 15 de febrero de 1849 en la Neue Rheinische Zeitung MEW, t. VI, p. 273-274; tomado de Karl Marx, Friedrich Engels, Materiales para la historia de América Latina, Cuadernos de Pasado y Presente, Siglo XXI Editores, 1980, pp. 189-190)

¿Qué importaba la ética y la justicia de los particulares, en comparación con la marcha indetenible del materialismo histórico hacia el fin del capitalismo y la realización de la utopía comunista? Evidentemente, tal síntesis histórica nunca sucedió -y es difícil pensar que pueda ocurrir- y en este sentido la teoría de Marx, que quería ser científica, dejó mucho que desear. 

 

En este artículo se puede leer sobre los pensamientos de Marx sobre los judíos (de quienes dice que su religión es el dinero) y los negros

En este blog se documenta toda la correspondencia de Marx y Engels en la que hablan sobre los mexicanos