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Parásito que controla tu mente y vive en excremento de gatos puede convertirte en un empresario exitoso

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/08/2018

El Toxoplasma gondii hace que las personas pierdan el miedo y tomen riesgos

Puede que el título que leíste suene desaforado, pero hay indicios científicos que sugieren que un parásito que se encuentra en el excremento de los gatos altera la conducta de las personas que infecta y genera una actitud más proactiva y empresarial. ¿Quién lo diría? Si realmente estás dispuesto a hacer "todo" por triunfar, ¿quizá deberías comer popó de gato? (Aunque tiene otras consecuencias, además de posiblemente llevarte a la cima).

Los conocedores de gatos seguramente ya adivinaron que se trata del parásito Toxoplasma gondii. Un nuevo estudio muestra que los individuos infectados con este parásito tienden a ser más emprendedores y a fundar sus propias compañías. La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Colorado. Los investigadores examinaron a un grupo de jóvenes emprendedores, pues diversos estudios anteriores habían vinculado al Toxoplasma con la toma de riesgos, los accidentes de coches, el abuso de sustancias, la neurosis e incluso el suicidio. Al parecer, el parásito afecta a hormonas como la testosterona. En general parece que hace que las personas tengan menos miedo, algo que podría parecer bueno, pero puede llegar a ser fatal.

La forma en la que el parásito se esparce es manipulando químicamente a las ratas para que no le tengan miedo a los gatos y el parásito pueda llegar a su hábitat preferido. La toxoplasmosis afecta a las ratas macho de tal manera que perciben el olor de la orina de un gato de la misma forma que una rata en celo. Este increíble parásito es capaz de crear una especie de alucinación sensorial para reproducirse (sólo se puede reproducir en el intestino de un gato).

"No hay muchos organismos que puedan entrar a tu cerebro, quedarse ahí y específicamente perturbar tu comportamiento", escribió el doctor Robert Sapolsky, de la Universidad de Stanford. "En cierto sentido, el Toxoplasma sabe más de la neurobiología del miedo que nosotros".

En Estados Unidos, más de 30 millones de personas podrían estar infectadas de este parásito, la mayoría sin saberlo, ya que cuando se tiene un sistema inmune normal el Toxoplasma gondii no se manifiesta como una enfermedad.

Tal vez la teoría de conspiración geek que sugiere que los gatos son los amos del mundo no sea tan desaforada, si bien ellos mismos quizá sólo sean herramientas de este parásito del control mental.

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Por primera vez en la historia científico logra transferir memoria de un caracol a otro

Ciencia

Por: pijamasurf - 08/08/2018

Esto podría tener aplicaciones para tratar trauma o enfermedades neurodegenerativas inyectando memorias a través del RNA

Pocas cosas son más dignas del imaginario de la ciencia ficción especulativa que la transferencia de memorias. Hemos visto numerosas novelas y películas que juegan con esta idea, la cual al fina de cuentas, supone un cambio de identidad, ya que somos fundamentalmente nuestra memoria, incluso algunas filosofías como la budistas sugieren que el yo no tiene existencia intrínseca, surge a partir de una colección de memorias. 

Salvando la brecha entre la ficción y la ciencia, el neurobiólogo David Glanzam parece haber logrado transferir memorias entre caracoles, vía inyecciones de RNA. Lo trascendente de esto es que parece modificar notablemente el entendimiento que tiene la ciencia sobre como se guarda la memoria. Comúnmente se cree que la memoria se almacena en las sinapsis, en las conexiones entre las neuronas, pero Glanzman sostiene que el RNA -el mensajero celular- es la clave en el almacenamiento de la memoria. Glanzman administró shocks eléctricos a un tipo de caracol marino llamado Aplysia californica. Los caracoles reaccionaron a estos estímulos con reflejos de defensa por unos 50 segundos. En cambio caracoles que no recibieron shocks, reaccionaron a un contacto leve con una respuesta de defensa de apenas un segundo. Luego Glanzman tomó RNA del sistema nervioso de los caracoles shockeados y lo inyectó a otros caracoles. Cuando se les tocaba levemente estos caracoles exhibían la misma reacción dramática -en este caso de 40 segundos- que habían exhibido los caracoles que recibieron los shocks. Además Glanzman inyectó el RNA eléctricamente excitado a las neuronas sensoriales de los Aplysia en un plato de Petri, lo cual aumentó la excitabilidad de las neuronas.

Glanzamn cree que en un futuro esta técnica podría usarse para disminuir los efectos del trauma o de enfermedades como el Alzheimer. Ciertamente, de confirmarse, y teniendo en cuenta que la memoria humana debe de ser mucho más compleja, esto abre un campo de fascinantes posibilidades. Otros científicos no están del todo convencidos y creen que lo que se transfiere no es la memoria per se sino una especie de reverberación de una respuesta conductual básica. Más que transferir la memoria, según el profesor Tomas Ryan, se hace una activación del comportamiento base que es el retraerse ante un estímulo, vía la inyección.