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La ex princesa ismaelí Khaliya cuenta cómo se curó de una enfermedad mental tomando psicodélicos

Salud

Por: pijamasurf - 08/15/2018

Ex princesa vuelta activista en favor de los psicodélicos cuenta su conmovedora historia

Khaliya es una empresaria, investigadora, activista ganadora del Middelthon-Candler Peace Prize, filántropa y exprincesa. Khaliya estuvo casada con el príncipe Hussain, quien es hijo de Shah Karim al-Hussayni, el cuarto  Aga Khan, el actual imán de los musulmanes chiítas ismaelíes nizaríes, y uno de los miembros de la realeza más ricos del mundo (quien extrañamente, aunque e suna autoridad religiosa en el mudo musulmán, nació en Suiza). Khaliya sufrió un evento traumático y, según sus propias palabras, tuvo que viajar a un lugar donde ciertas sustancias psicodélicas eran legales para recibir tratamiento para sus problemas. Sobre su recuperación del trauma a través del MDMA, ha escrito un artículo en el New York Times y ha dado esta conmovedora conferencia para un evento de la revista Wired

En el video Khaliya plantea el problema que estamos viviendo a nivel mundial en el área de las enfermedades mentales, y argumenta que la salud mental es un derecho humano y que las drogas psicodélicas representan el área más prometedora en la actualidad. Cita estadísticas que muestran que las enfermedades mentales son la primera causa mundial de ausencia laboral y la segunda causa mundial de muerte. Asimismo, la adicción a los opiáceos está aumentando enormemente en Estados Unidos. Los antidepresivos y los opiáceos son los medicamentos más consumidos del mundo y 22 exveteranos se suicidan cada día en EEUU por no poder lidiar con sus traumas. Ella misma fue secuestrada y sufrió una experiencia traumática que no pudo resolver de manera convencional. Gracias a que contaba con medios para ello, pudo viajar a un lugar donde era legal recibir tratamiento con MDMA, algo que muy pocas personas podrían hacer hoy en día -al menos, de manera legal-.

Khaliya señala que existen casos en los que las personas viven en un estado mental enfermizo (aunque ella prefiere llamarlo de "lesión") en el que es muy difícil que puedan salir a ejercitarse o realizar ciertas actividades que pueden reprogramar ciertas vías neurales. La psiquiatría no logra ayudarlos con una pastilla. En esos casos, la mejor opción parece ser la incipiente ciencia psicodélica. Los psicodélicos, tomados en situaciones controladas, pueden crear nuevos patrones neurales que cambian radicalmente cómo se ve el mundo, a veces en una o un par de sesiones. Ejemplos de esto son el MDMA para los trastornos de estrés postraumático, la psilocibina para la depresión y las adicciones y el LSD para la ansiedad de los pacientes terminales. La teoría que Khaliya se arriesga a conjeturar es que estas sustancias incrementan la neuroplasticidad de manera extrema y producen lo que ella llama "neural re-routing".

Su labor actualmente es generar un movimiento, influir en la cultura y reacudar fondos para poder acelerar el acceso de la población a estas medicinas.

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Por: pijamasurf - 08/15/2018

Sabiduría ancestral demuestra que es vital cómo empiezas el día

En el hinduismo se dice que en el día está el año, es decir, el día es un microcosmos del año. El año, a su vez, como es evidente, es un microcosmos de la vida: en un año hay diferentes estaciones en las cuales hay crecimiento, madurez, decadencia, muerte, etc. Esta misma idea aparece en numerosas cosmovisiones tradicionales y tiene un claro sentido intuitivo.

En todas las tradiciones espirituales es una costumbre empezar el día realizando meditación, contemplación, oración y/o purificación y no simplemente pararse e ir a trabajar o quedarse distraído. Generalmente, este tipo de prácticas se sincronizan con el amanecer o incluso antes, para aprovechar el silencio. Hay, por supuesto, razones devocionales detrás de esto. Pero felizmente, estas razones devocionales coinciden con motivos psicológicos. Por ejemplo, en un estudio reciente se descubrió que las mujeres que se levantan temprano se deprimen menos.

Ahora bien, si tomamos en serio esta idea de que un día es como una pequeña vida en sí misma, resulta aún más importante empezar el día con una inercia positiva que le dé sentido a la jornada. Sabemos que el ser humano es un ser de hábitos, y que los hábitos se refuerzan positiva o negativamente. Asimismo, sabemos que no hay nada que mejore el desempeño como la motivación y la confianza. Si tomamos todo esto en cuenta, resulta aún más obvio por qué es importante empezar el día realizando algo que nos coloque en una inercia positiva.

Otro ejemplo puede ilustrarlo mejor. Sabemos la importancia que tienen los primeros años de la vida en el desarrollo emocional, psicológico y físico de una persona. Un niño que no recibe amor y no es educado en sus primeros años de vida generalmente vivirá muchas dificultades a lo largo de la existencia, lo cual no significa que está condenado a sufrir por siempre, pero ciertamente le costará más trabajo. De igual manera, si vemos el día como un microcosmos, resulta lógico que si comenzamos la jornada sin darle amor y atención a nuestra vida y a nuestros procesos, nos costará más trabajo encontrar un vector positivo tanto en nuestro estado de ánimo como en nuestras capacidades cognitivas.

Es por todo esto que es tan importante empezar el día con ciclos virtuosos. No necesariamente debe ser rezando o meditando; puede ser quizás cantando, yendo a caminar, haciendo ejercicio, leyendo algún texto que nos inspire. Lo fundamental es que la actividad nos permita concentrarnos y nos haga sentir auténticamente bien, es decir, no como una indulgencia al placer, sino algo que nos haga conectarnos con nosotros mismos o con algo superior. Este envión anímico inicial se hará sentir durante el día, y será una capa de protección y fuerza para afrontar las diferentes circunstancias que se presentan en la jornada.